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El Auge y Declive de Istar
La legendaria ciudad-nación de Istar tuvo su origen en algún momento entre el 1750 y el 1300 AC durante el último periodo de la Era de los Sueños conocido como Periodo de Poder. Al mismo tiempo, Sancrist y Solamnia empezaron a crecer. Ergoth ya representaba un gran poder en el lejano oeste de Ansalon, cuya influencia llegó y ayudó a perfilar las naciones emergentes. Istar limitaba con Silvanesti por el sureste, con Solamnia por el oeste y con Balifor por el sur, siendo el resto de sus confines definidos y erosionados por los mares. Una de las zonas que hizo de Istar un destino deseado para marineros y comerciantes fue la enorme bahía en la zona más septentrional entre Istar y Karthay. Al superar dos pequeñas penínsulas en forma de dientes que parecen encontrarse al observarlas en un mapa, las aguas se abren paso por un estrecho protegido que finaliza en el delta de un río. Éste tenía su nacimiento en el Lago Istar, a poca distancia al sur-suroeste. En la parte más septentrional de esta región, donde el río fluye desde el lago y se une al agua salada de la bahía, la ciudad de Istar nació y se abrigó tanto de las tormentas marinas como de los abrasadores vientos de los desiertos de Dravinnar.
Construyendo una Nación
Desgraciadamente, a pesar de la gran cantidad de historias de este periodo, las referencias detalladas son escasas: la mayor parte se acumularon durante la Chancillería del Templo del Príncipe de los Sacerdotes. Muy poco se conoce de aquellos que fundaron Istar, nombres de señores de la guerra que lucharon en ella o de las familias que prosperaron en un muy temprano comercio. (Hay una vaga referencia a humanos superando la barbarie en la vecina Chidell y extendiendo rápidamente aquello que habían aprendido a otros en zonas alrededor de Istar.) El hecho es que allá por el 1480 AC, Istar era una nación próspera reconocida por todo Ansalon. Sus negocios se apropiaron del tráfico marítimo de todo Krynn. Los comerciantes y distribuidores desarrollaron conexiones que hicieron de su ciudad principal destino de las caravanas procedentes del sur. El comercio creció en sedas, madera de las selvas y bosques de Gather y Falthana, y cristal de Micah. También se podía extraer cobre, hierro, piedras preciosas y metales raros de las montañas. Las familias más importantes prosperaron e Istar empezó a hacerse con riqueza, importancia y belleza. Se convirtió en el nexo del comercio mundial mientras Vinas Solamnus desarrollaba su visión militar e ideaba los Caballeros de Solamnia, Silvanesti cerraba sus fronteras y el corrupto Ergoth continuaba su agonía mortal.
Durante la Tercera Guerra de los Dragones, Istar abrió paso a la Era de Poder en el 1000 AC en la cumbre de su influencia en Ansalon. Sus cánones comerciales habían sido adoptados por la inmensa mayoría de los países y sus barcos eran bienvenidos allá donde fondeaban. Las mercancías de Istar eran reconocidas como modelos de lujo y su civilización fue considerada el epítome de la expresión humana. Cuando los enanos expulsaron a los ogros de Thoradin entre el 1000 y el 800 AC, Istar se benefició al convertirse la nación enana en su principal centro de suministros. Durante muchos años pareció que los Istarianos no podrían hacer nada mal.
Los Golpes y Contusiones del Comercio
El orgullo alcanzó al final a los líderes del negocio y al gobierno de Istar. A la riqueza y el poder le acompaña la corrupción y la complacencia. Los cánones comerciales egocéntricos, cada vez más estrictos, se volvieron tan limitantes que incluso los siempre alegres kenders se enfadaron. Balifor empezó una guerra comercial muy extendida contra Istar entre el 550 y el 727 AC. Después de años de maniobras legales y militares, los kenders (lo creáis o no) ganaron. Los representantes de Istar firmaron el Tratado Kender que eximía a Balifor de las duras tasas comerciales.
Los reservados Silvanesti se sintieron ofendidos por Istar, cuyas rutas marítimas empezaron a traslapar las élficas entre los años 673 y 630 AC. Sobrevinieron batallas que aumentaron las ya difíciles relaciones entre los solitarios elfos y la nación que se veía a sí misma como el
centro del mundo. Los Silvanesti bloquearon Istar, haciendo que las rentas comerciales se desplomaran. Viendo con disgusto sus pérdidas, los Istarianos firmaron el Tratado de la Vaina de la Espada. Este tratado existió desde los tiempos de Kith Kanan en el 2073 AC y fue un tratado negociado por este héroe que unía a enanos, elfos y humanos de Ergoth (Una réplica del Martillo de Reorx fue forjada por los enanos de Thorbardin y más tarde fue conocido como el Mazo de Kharas, compartido por las naciones firmantes para fortalecer el acuerdo. El Mazo de Kharas fue utilizado años después por Theros Ironfeld para forjar las famosas dragonlances empleadas por las fuerzas del bien contra el mal durante la Guerra de la Lanza.)
Otro tratado comercial surgió poco después. Entre el 530 y el 522 AC, los ogros de las Montañas Khalkist, decididos a regresar a Thoradin, atacaron el comercio terrestre entre humanos y enanos. Aliándose con los enanos de la zona y los Caballeros de Solamnia, los Istarianos ayudaron a empujar otra vez hacia las montañas a los atacantes. Como parte del acuerdo de asistencia militar por parte de los humanos, los enanos firmaron el Tratado de la Vaina de la Espada y se convirtieron en parte de un inmenso pacto que dominaba Ansalon.
Entre los años 490 y 476 AC, Solamnia buscó a Istar para satisfacer muchas necesidades, así como para adoptar monedas e ideales no asociados a la herencia castrense de ese país. Los Istarianos se percataron de que esa estrecha asociación aumentaba su prestigio, así como mantenía alejados a los enemigos de Istar. El imperio comercial tomó ventaja de esta relación cuando los bárbaros de Estwilde empezaron a asaltar las caravanas que viajaban por las rutas comerciales Istarianas. El gobierno de Istar solicitó a Solamnia que interviniera en su ayuda. Poco después de que los bárbaros fueron erradicados, el gobierno de Istar persuadió a sus aliados militares para ratificar el Tratado de la Vaina de la Espada.
Paz y Plenitud
Desde aproximadamente el 460 AC hasta el 280 AC, la paz reinó en la mayor parte de Ansalon e Istar gobernó a mucha de su gente. El comercio de Istar se extendió y sus impuestos y tasas llegaron a todas partes. Su capital era la más bella y lujosa de la historia además de contar con una población mayor que la de Palanthas y Tarsis juntas. Istar tenía colonias tan lejanas como la del Muro de Hielo. Muchos apreciaban su arte, copiaron su gobierno, aceptaron su moneda sin discusión y buscaron su influencia como aliado.
Las actitudes de los líderes de Istar tomaron nuevos rumbos durante este tiempo. Gradualmente sus creencias se inclinaron por abarcar la religión así como las prácticas seculares. La ciudad se convirtió en un núcleo religioso mientras se construyeron más templos de muchos credos distintos. La facción mayoritaria fue la de Paladine, el Dragón de Platino. Su fe, así como la fe en Mishakal, se convirtieron en dos de las religiones más populares.
El Puño de Dios
Los Istarianos abrazaron el fervor de las nuevas religiones con la misma energía y dedicación que emplearon en el desarrollo de su imperio comercial. En el 280 AC se auto proclamaron eje de la creencia en Paladine. Un Príncipe de los Sacerdotes se convirtió pronto en el gobernador del imperio, supervisando los deberes religiosos que habían extendido sus dedos hasta el reino secular. Solamnia, convencida de que Istar apoyaba la causa del Bien, aclamó el cambio. Viendo la situación más claramente, Silvanesti desarrolló una profunda enemistad hacia Istar.
Durante el 260-212 AC, el Príncipe de los Sacerdotes ordenó construir un templo por los mejores artesanos que pudo encontrar en Ansalon. Su propósito era reflejar la gloria de Paladine, pero unos pocos vieron que el opulento edificio con una cúpula de cristal también hacía honores al poder y la riqueza de Istar.
A pesar de visiones y sueños de perdición recibidos por un número de gente tanto religiosa como no, así como profecías que aparecidas inesperadamente en extraños tiempos y lugares (como a menudo aparecen), nadie prestó atención a los que se oponían. El Príncipe de los sacerdotes siguió unas reglas de “pureza” personal, que se fueron haciendo más estrictas con el paso del tiempo. Entre el 250 y el 100 AC, sus reglas parecieron cerrarse como un puño en torno a las libertades personales, particularmente contra cualquier religión que no fuese la de Paladine, cualquier raza que no fuera la humana y cualquier ideal diferente a sus prácticas idealizadas. Tal arrogancia se ganó la repugnancia de los elfos, quienes abandonaron de nuevo de todo aquel contacto humano que no fuera el necesario. En el 118 AC, el Príncipe de los Sacerdotes anunció que el Mal requería ser aniquilado en su Proclamación del Manifiesto de la Virtud, y publicó una lista de actividades prohibidas. Aquellos que eran arrestados por los clérigos por llevar a cabo dichas actividades (que fueron perdiendo rápidamente sus poderes mágicos) se convirtieron en forraje para la arena de gladiadores de Istar y los mercados de esclavos.
En el 94 AC, la situación se había hecho insostenible para los no creyentes. El actual Príncipe de los Sacerdotes añadió un codicilo a la proclamación de su Manifiesto de la Virtud, que establecía que ciertas razas eran malvadas inherentemente y requerían de su exterminación. Los cazadores buscaron a estos enemigos del estado y sus capturas les valieron grandes primas de la iglesia. Enanos, ogros y fugitivos humanos excavaron túneles bajo muchas ciudades como refugios para los fugados de la llamada justicia. Algunos afirmaban que una persona podía caminar por cualquier lugar de Istar a través de la red clandestina de túneles que serpenteaban por el subsuelo de las ciudades.
Los magos no creyeron encontrarse exentos de las purgas, aunque habían residido en Istar desde su fundación. Existieron cinco Torres de la Alta Hechicería en Ansalon, dos de ellas asentadas dentro de los dominios de Istar, y una conocida como la Torre de la Mano de Dedos Sangrientos, que se erguía rígida y alta entre las bellas casas religiosas de Istar. Una batalla entre los magos y los seguidores del Príncipe de los Sacerdotes fue la causante de la destrucción de Losarcum cuando los hechiceros permitieron que la magia salvaje derruyese su torre antes que revelar sus secretos.
El Príncipe de los Sacerdotes perdió totalmente la razón en el 6 AC, cuando se empeñó en autoproclamarse dios y declaró que podía mandar a los otros dioses que obedeciesen su voluntad de erradicar el mal. Coléricos, los verdaderos dioses enviaron trece signos de desesperación. Solo unos cuantos prestaron atención. El último edicto del Príncipe de los Sacerdotes ordenaba a los magos renegados leer las mentes de la gente en la firme creencia de que pensamientos malvados equivalían a acciones malvadas.
Y así, en el tercer día del Nuevo Año, el décimo tercer día de Yule, el mazo llameante de Paladine barrió Istar y cambió la faz de Krynn, marcando el comienzo de la Era de la Desesperación.
Nota del Autor: Los datos utilizados para este artículo provienen de Astinus de Palanthas, quien dividió la historia en dos partes diferenciadas según fuesen Antes del Cataclismo o Pre-Cataclismo (AC) y Después del Cataclismo o Pos-Cataclismo (DC). Éstas son diferentes a las utilizadas en la Trilogía del Príncipe de los Sacerdotes de Chris Pierson, que se basaron en el calendario Istariano.
Fuentes: Aquellos que deseen saber más sobre Istar pueden encontrar información en el Escenario de Campaña de Dragonlance así como en el Manual Age of Mortals, ambos de Sovereign Press. Podéis leer "Istar: Land of the Kingpriests" , un artículo de Steve Miller. Además, revisad la Trilogía del Príncipe de los Sacerdotes de Chris Pierson: Chosen of the Gods, Divine Hammer, y Sacred Fire.
Por Janet Deaver-Pack.
Traducido por iyuke
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