Chris Pierson no se dedica exclusivamente a escribir sobre Dezra, el Príncipe de los Sacerdotes, montañas ígneas o sobre Riverwind. También trabaja como diseñador de juegos para ordenador. Descubre qué influencia a Chris, cuáles son sus ideas sobre la escritura y mucho más.
Wizards of the Coast: ¿Cómo empezaste como escritor?
Chris Pierson: Una de las cosas que en un principio me hizo querer escribir, de hecho, fue mi primera experiencia con el mundo de Dragonlance cuando tenía 12 años. Vi el calendario original de Dragonlance de 1985 y me dispuse a escribir un libro sobre Tanis, Raistlin, Sturm y los demás. Me quedé a medio de terminarlo. Luego encontré las Crónicas- ¡Chico, me puse furioso porque alguien se me había adelantado! Después de eso, con los ánimos de mis padres y de algunos buenos profesores, empecé a escribir mi propio material. Terminé mi primera (y horrible) novela con 16 años y he continuado desde entonces.
Sobre cómo empecé a ser un autor publicado, comenzó con un llamamiento abierto que Margaret Weis colgó en la red para enviar sugerencias para el libro Historia de la Dragonlance. Al estar en la universidad tenía mucho tiempo libre (¡ah!), así que pensé en algo y lo envié- sólo por divertirme, en verdad. Me lo aceptaron y me pidieron que escribiese un relato corto para Los Dragones en Guerra. Una historia se convirtió en unas pocas y después, en la Gen Con de 1997, TSR Books me ofreció la oportunidad de escribir mi primera novela en la serie Interregno. Ese fue El Asedio de Kendermore. Me ofrecieron La Misión de Dezra inmediatamente después (literalmente- me la asignaron el día después de que enviase la galerada de El Asedio) y después de un largo paréntesis, empecé la trilogía de El Príncipe de los Sacerdotes. Ésta ha ocupado los tres últimos años de mi vida como escritor.
Wizards: ¿Cuáles son tus principales influencias como escritor?
Chris: En realidad, todo. Otros escritores, definitivamente, y también películas, pero sucesos en mi vida y en el mundo también han resultado ser una influencia. Escribir ha sido un gran mecanismo de defensa cuando las cosas se ponían difíciles- conservo mis pensamientos y mis sentimientos por si puedo utilizarlos en un libro. Por supuesto, las cosas buenas también tienen un lugar en mis obras. Como la mayoría de los autores, he basado personajes en mis amigos y he exteriorizado mis sentimientos por ellos y por mi familia (y también por la gente que no me gusta) para conseguir que las relaciones de mis historias fuesen más reales.
Wizards: ¿Cuál es el primer libro que recuerdas haber leído de pequeño?
Chris: Probablemente algo de Dr. Seuss. “In a People House”, creo. Ojalá lo conservase aún. Mi primer libro “de verdad” fue “Don Quijote de la Mancha” de Cervantes, que leí cuando iba a primaria. Fue entonces seguramente cuando empecé con esta historia de la fantasía.
Wizards: ¿Cuáles son tus autores favoritos?
Chris: En fantasía, mi ídolo personal es Guy Gabriel Kay- espero contar algún día con la mitad de su talento. “Song of Ice and Fire” de George RR Martín se ha convertido en uno de mis favoritos, también, y me estoy volviendo loco esperando su cuarto libro. Stephen Brust es increíble y, por supuesto, Terry Pratchet es para morirse de risa. Fritz Leiber, Judith Tarr, Barry Hughart, un tipo llamado Tolkien… ¡oh! y Margaret y Tracy, por supuesto.
En otros géneros, creo que Stephen King es un escritor excelente. También disfruto leyendo a Dumas, Cervantes, Shakespeare y Homero. Y Elmore Leonard- cuando lo hace bien, lo hace realmente bien. Además, por supuesto, los habituales de ciencia-ficción como Heinlein, Asimov, Clarke y Herbert.
Gracias a una novia que no es una freak, he estado leyendo mucha más literatura “realista” últimamente. En los pasados dos meses he devorado todos los libros de John Krakauer
(¡ojalá hubiese encontrado “Under the Banner of Heaven” cuando preparaba los libros de “El Príncipe de los Sacerdotes”!) así como un surtido de libros de humor político.
Wizards: ¿Cómo consigues que aflore el proceso creativo?
Chris: Me siento, enciendo mi ordenador y me dejo llevar. Es la única forma en que lo consigo- sin rituales. A ves es como exprimir la sangre de mis dedos- inevitablemente, en cada libro que escribo, hay por lo menos un punto en que acabo murmurando obscenidades al monitor en blanco y prometo solemnemente que Jamás Volveré a Escribir. Otras veces, sin embargo, me siento a escribir a las 6:30 de la tarde y cuando vuelvo a mirar el reloj y son las 11, he escrito 4000 palabras sin casi darme cuenta. Cuando el trabajo es difícil, me he dado cuenta de que dar un largo paseo o distraerse viendo una película o un concierto tiende a rejuvenecerme. Las noches libres de vez en cuando pueden ser algo positivo también, siempre que no se conviertan en un hábito.
Tener una novia estupenda y alentadora también ayuda. ¡Hola, Rebekah!
Wizards: Estarás escribiendo los tres libros de El Príncipe de los Sacerdotes a la vez. Explícanos la diferencia en el proceso entre concebir una sola novela o una trilogía entera.
Chris: Bueno, una trilogía es más larga. Estás contando dos historias a la vez la mayor parte del tiempo- la inmediata es la del libro actual, por supuesto, ya que se tiene que sostener pos sí misma, pero también hay que vigilar lo que viene antes y lo que vendrá después, para contar una historia más larga. ¿Recordáis todo el rollo de prefiguración en las clases de Inglés? Ahora es cuando se convierte en algo práctico. No necesitas tener la trama completa del volumen II y III cuando escribes el primero, pero debes saber a dónde vas y, al final, dónde acabaran tus personajes (y el mundo donde viven) En una sola novela, les puedo dar más libertad y dejarles hacer cosas que no esperaba que hiciesen. En La Misión de Dezra, el bardo Borlos decide quedarse con los centauros. Esta no era mi idea en un principio, pero él tuvo otros planes. Si hubiese sido el primero de una trilogía, hubiera tenido otras metas para él en los libros siguientes así que hubiese tenido que obligar al pobre tipo a que se fuera.
Wizards: ¿Cómo se siente uno al ser quien finalmente cuenta un período clave en la historia de Krynn?
Chris: Es excitante. Amedrentador. Desafiante. Frustrante. A menudo los cuatro al mismo tiempo. Ha sido un verdadero honor recibir esta historia particular de tal importancia, pero ¡demonios!, hay cantidad de material relacionado con este período disperso en libros, juegos y qué sé yo. No estoy desvelando un gran secreto cuando digo que no todo el material es consistente así que he tardado en decidirme por qué partes creer.
El Príncipe de los Sacerdotes mismo fue lo más difícil. Es una gran paradoja este personaje que es tan bueno que se convierte en un tipo malvado. Esto es algo con lo que he luchado hasta el final. Pero ¡ey!, tuve que tirarle una montaña ígnea encima- no todos los escritores pueden vengarse de un personaje problemático.
Así mismo, es genial contar la historia desde la perspectiva de un personaje que nadie ha conocido antes,
Cathan evitó que me introdujese demasiado en la mente del Príncipe de los Sacerdotes y me ofreció a alguien que podía ser un buen protagonista- algo que Beldinas realmente no podía ser. Y además dio a luz a un nuevo aspecto de la historia Istariana, la Orden del Martillo Divino, con la que ha sido una alegría trabajar.
Wizards: ¿Tienes algún personaje favorito de entre las novelas que has escrito o estás escribiendo? Si es así, ¿por qué?
Chris: ¿Sólo uno? Seguramente sería Twynneck el arpista, de una novela no publicada aún (no de Dragonlance) titulada Cyningsbane. De mi trabajo publicado, diría Radesen, el tintorero de ropa de “And a Ship to Sail” que fue publicado en Dragon Magazine hace algún tiempo. Él es el romántico que hay en mí.
Me encantan casi todos, cada uno a su manera. Incluso los malos- Fistandantilus en particular. El Mal es muy divertido de narrar.
Wizards: ¿Qué te gusta más de escribir en un mundo de ficción compartido?
Chris: Me gusta tener tanto material que poder extraer, hacer referencia, aludir o robar. Esto puede tener su lado negativo a veces. Cuando escribí mi primera historia, Glory Descending, incluí el nombre del padre de Derek Crownguard creyendo que nadie antes que yo se habría molestado en prestarle atención a la familia de un personaje tan secundario. ¡Error! Pero ser capaz de llevar a gente de Krynn, en especial debido a que llevo leyendo sobre ellos dos tercios de mi vida- es gratificante. La otra cara de la moneda es que al aportar a un conjunto tengo que labrarme mis propios rinconcitos en un mundo vivo que mucha gente quiere- Kendermore, las naciones centauras del Bosque Oscuro y ahora el Imperio de Istar y su iglesia.
Y arriesgándome a ser manido, diría que tener la oportunidad de conocer a la gente involucrada con Dragonlance también ha sido un aspecto notable- incluidos tanto los autores como los fans. Intento asistir a la Gen Con cada año para ver a todo el mundo de nuevo.
Wizards: ¿En qué proyectos trabajas actualmente?
Chris: Por ahora, estoy enfrascado en un material sobre las Torres de Alta Hechicería para el juego de rol de Dragonlance. Hay algunos proyectos en el horizonte pero nada de lo que pueda hablar por el momento. También sigo insistiendo con Gyningsbane y espero que se publique pronto. Además, ya que no llevo a cabo demasiado trabajo como escritor para mantenerme, tengo mi trabajo diario: soy diseñador de juegos para ordenador (proyecto actual: no puedo decir nada, excepto que es un juego online en un escenario de fantasía muy popular), lo cual también require grandes dosis de creatividad.
Wizards: ¿Te gustaría compartir algún pensamiento más con nosotros?
Chris: Mmmm. Creo que abordaré la pregunta que mucha gente se hace: “¿Cómo consigo hacer esto, también?”
Una parte de la respuesta es trabajo duro. Muy poca gente se mete a escribir novelas a la primera: yo estuve escribiendo durante 10 años antes de que saliera El Asedio a Kendermore. Es algo en lo que debes perseverar, aunque a veces duela. Hablad con otros autores. Mirad qué libros os gustan y preguntaros el por qué. Mirad los libros que odiáis y preguntaros lo mismo. Examinad vuestros personajes favoritos de televisión, de obras de teatro y de películas. Observad a la gente de la vida real: cómo son, cómo hablan, como se comportan. Estad preparados para historias que se desvanecen y no van a ninguna parte porque no funcionan- todos los escritores tienen cajones en sus escritorios, o directorios en sus discos duros, llenos de historias a medio terminar. Recordad esto: siempre podéis pillar las mejores partes y a veces encontraréis que podéis terminarlas más tarde.
Estad preparados para ver como vuestra vida social acusa vuestro empeño por hacer realidad vuestro sueño, y puede que también vuestra vida profesional. Si vuestro trabajo implica 60 u 80 horas a la semana, puede que queráis reconsiderarlo- pero entonces, creo que cualquiera cuyo trabajo implicase esa cantidad de horas debería examinar las cosas detenidamente. Haced ejercicios narrativos: el Inglés es un juguete magnífico, y deberíais buscar siempre nuevas maneras de utilizarlo. Buscad un periódico de instituto o funciones en un local de arte/ cultura que os permita realizar artículos, interpretaciones, entrevistas o críticas.
Y conservad vuestras notas de rechazo. El 99.9% de los escritores que publican tienen cantidad de ellas- y todos odiamos en secreto al otro 0.1%.
La otra parte, aquella que los profesores en los seminarios de escritura no suelen mencionar, es la suerte. Yo estoy escribiendo para Dragonlance, en parte, porque estuve en el lugar adecuado en el momento adecuado- si no hubiese respondido a aquella pregunta de Margaret, estaría... bueno, no sé dónde estaría, pero “no escribiendo sobre el Príncipe de los Sacerdotes” sería un comienzo razonable.
De todas maneras, la suerte es algo que se puede forzar. Buscad oportunidades y charlad si tenéis la oportunidad. Si tropezáis un día con un escritor que os guste en una librería, abordadle y preguntadle sobre su trabajo. Observad cuan largas son mis respuestas a esta entrevista.
Por último, no debéis escribir para ser famosos, o para conseguir un montón de dinero (creedme), ni siquiera para ser leído por otros que no sean vuestra familia, amigos y/ o alguna otra persona que signifique algo para vosotros. Deberíais escribir porque si no lo hacéis durante un gran periodo de tiempo, vuestros dedos empiezan a picaros. Si alguna vez regresando de una tienda, de repente os ha surgido una idea para una historia que “necesitabais” poner por escrito, y no podíais esperar a llegar a casa para empezar... ese es un sentimiento incluso más gratificante que abrir un paquete de vuestro editor y encontrarlo lleno de copias de vuestro nuevo libro (aunque esto también es bastante intenso)
Otra cosa: si vais a ser escritores, debéis entender que habrá gente que no lo entenderá. Puede ser vuestro jefe, vuestro mejor amigo o vuestro compañero de piso. Puede ser incluso vuestra esposa o vuestros hijos. Mucha gente ahí fuera no entiende nuestra pasión por esto. Eso no significa que no podáis convivir con ellos- de otra forma muchos de nosotros estaríamos muy, muy solos- pero cuando alguien os diga “¿qué quiere decir que tienes que escribir en vez de salir de copas?” o “¿por qué sales del trabajo cada día a las 5:00 para engancharte al teclado en tu casa?” no dudéis en decir la pura verdad: que es algo que tenéis que hacer. Nunca dejéis que nadie os diga que escribir no es importante.
Porque ¿sabéis qué?. Están equivocados.
Original de Wizards of the Coast.
Traducido por iyuke