Dragonlance

 

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Historia Antigua de los Enanos

Desde que “El Retorno de los Dragones” comenzó a imprimirse, uno de sus personajes más queridos fue Flint Fireforge. Malhumorado, cabezota, un armazón que esconde un corazón tierno, tenazmente leal, incansable en la batalla, testarudo, poseyendo una alma generosa enmascarada por ásperos refunfuños, Flint causó un impacto inmediato entre lectores de todas las edades. Después de muchas aventuras (en la mayor parte de las cuales también estaba involucrado su inverosímil compañero, el kender Tasslehof Burrfoot) el gran anciano enano murió en “La Reina de la Oscuridad”. Los autores Margaret Weis y Tracy Hickman recibieron montones de cartas de los turbados fans preguntando “¿Cómo habéis podido matar a Flint?” Margaret asegura que todavía recibe correos protestando por la muerte de Flint.
La historia enana se cuenta de dos maneras distintas: una es desde el punto de vista enano de Chisel Loremaster, que empieza con los elegidos de Reorx llamados los Herreros. La otra, contada por historiadores como el elfo Quevalin Soth, empieza con Reorx comenzando su trabajo con espíritus que luego se convertirían en las razas de Krynn. Algunos dicen que los humanos fueron los primeros y que los enanos, gnomos y otros provienen de ellos. Los enanos, sin embargo, piensan de diferente manera.

El amanecer enano

Al principio de la Era de los Sueños, según Chisel Loremaster, Reorx golpeó el Caos con su martillo y forjó el mundo. Saltaron chispas: las calientes alcanzaron los cielos y se convirtieron en estrellas; otras menos incendiarias se convirtieron en los Herreros. Esta pequeña y rechoncha raza se convirtió en la elegida de Reorx. Cuando los dragones y otras bestias empezaron a habitar la tierra, los Herreros empezaron a excavar hogares en cuevas bajo la piedra protectora. Estos Herreros poseían magia elemental, incluyendo poder sobre la tierra, el aire, el fuego, el agua, el hierro, el humo, el viento y la piedra. Sus inventos y diseños eran únicos.

Ningún documento cuenta que estos maestros elementales participaran en ninguna de las antiguas batallas que surgieron entre los dragones y otras bestias salvajes, y ninguno afirma que se aliaran con cualquier otra raza desde el principio de su existencia. Sólo cuando se estableció la paz, los Herreros se aventuraron más allá de sus excavaciones e intentaron unirse a la civilización. Los elfos y los ogros los condujeron a las tierras llanas donde los Herreros construyeron sus hogares entre los humanos.

Los Herreros fueron finalmente abocados a las guerras, particularmente contra los ogros, y su número disminuyó. Durante la Primera Migración, Reorx dirigió a sus hijos a un país llamado Taladas. Nadie sabe si surcaron el océano o atravesaron el corazón del mundo mediante túneles, aunque ésta parece la hipótesis más probable debido a las tempestuosas y problemáticas aguas de Krynn.


Traición

La decadencia de los Herreros fue causada por la magia de los tres dioses Lunitari, Solinari y Nuitari y, también, por la Gema Gris. La historia concuerda con el resto: Chislev e Hiddukel persuadieron a Reorx para que hiciera una miniatura de Krynn para regalársela a los tres dioses de las lunas. La trinidad divina le insufló magia al presente, manteniéndolo unido a ellos. Los Herreros diseñaron la Gran Maquina que los hacía invulnerables de sus belicosos vecinos pero requerían del poder de la Gema Gris. El Herrero Milgas Kadwar ideó un invento que lo llevó hasta Lunitari, donde robó la Gema Gris con la ayuda de una red mágica para retenerla. Milgas no se percató de que era Hiddukel quien le había dado la red. Ésta se disolvió cuando Milgas regresó a Krynn. La piedra fluyó a la deriva, dispersando magia caótica a su paso. Milgas y otros doscientos Herreros sufrieron cambios a causa de la piedra- transformados en criaturas de piel dorada con cabellos plateados. Se les llamó Vástagos. (Los elfos culparon para siempre a la torpeza de los enanos por dejar en libertad a la Gema Gris).

Mientras que la Gema Gris continuaba su excéntrico trayecto, absorbió magia elemental y la sustituyó por magia salvaje. Con una fuerza menguante, los Herreros alzaron una barrera montañosa para esconderse mientras construían “balsas” que eran unas fuertes embarcaciones con las que creían que podrían alejarse del toque de la Gema Gris.


El Regreso

La Segunda Migración se dirigió a Ansalon, que los enanos habían abandonado desde hacía siglos. La mayor parte de los barcos no llegaron: fueron víctimas de tormentas, arrecifes ocultos, remolinos y monstruos marinos. Al final del viaje, solo trece embarcaciones atracaron en la Bahía de Nordmaar. El miedo y la desconfianza provocaron que los Herreros asesinaran a la mayor parte de los Vástagos. Sólo trece Vástagos sobrevivieron y se vieron empujados hacia el mar. Algunos creen que los Vástagos supervivientes viven actualmente camuflados entre los humanos, los elfos y los enanos y que se envuelven en extraordinarios poderes. Los Herreros descubrieron para su horror que la Gema Gris había llegado a Ansalon, acompañada por hordas de minotauros, hombres lagarto y hobgoblins. Desesperados y atemorizados, los enanos empezaron a cavar más profundo en las cuevas para protegerse. Los primeros emplazamientos se llamaron Kal-Thax, que significa “forja fría” pues había poca madera para calentarse, cocinar o trabajar en la forja. Diseñaron enormes puertas de piedra para aislarse de sus enemigos. Los enanos rehuyeron de toda magia.

Una nueva generación cuestionó el auto-destierro bajo la superficie y salieron a explorar en busca de nuevas fuentes de alimento. Al mismo tiempo, los cavadores decentaron una cara tallada en la piedra que estaba humedecida por lágrimas. La mayor parte de los enanos creyeron que era la cara de Reorx, que pretendía resucitar un propósito para sus elegidos. El descubrimiento de la cara conllevó debates sobre la intención del dios. Cuando llegó a sus oídos por algunos enanos aventureros de la existencia de Lord Gargath y la Gema Gris aprisionada, el propósito de los enanos se esclareció: necesitaban una guerra para recuperarla.


El ataque a Gargath

Lord Gargath había diseñado dos piedras gemelas, llamadas Pathfinder y Spellbinder, para retener la Gema Gris, alardeando de ello delante del enano Horas Graybrow, quien había conducido a Gargath a una partida de clérigos y guerreros. Fueron recibidos con comida y bebida, pero sólo Horas sospechó: sólo él sobrevivió a los sedantes que habían envenenado a sus seguidores. Fue rescatado de una muerte segura por un viejo narrador de historias que mantuvo a los humanos de Gargath cautivados con sus cuentos mientras Horas se marchaba desapercibidamente. El enano se dio cuenta de que su salvador era un Vástago. Lentamente, regresó a Kal-Thax a pie.

Aunque Horas desconfiaba de los humanos, se vio forzado a pedir comida a una banda de humanos de broncínea armadura. Sir Evian Thane dirigía el grupo, predecesores de los Caballeros de Solamnia. Los enanos y los humanos se dieron cuenta de que tenían un enemigo en común. Sir Thane prometió su apoyo y envió a sus cuatro hijos a conseguir más ayuda mientras que él viajaba con Horas a Kal-Thax. Los guerreros enanos se reunieron rápidamente para una marcha hacia Gargath. En el camino encontraron otro ejército: los elfos silvanesti habían sentido los efectos de la Gema Gris también, y unieron sus fuerzas. Elfos, enanos y humanos se encontraron también con los ogros marchando hacia Gargath; gracias a los esfuerzos diplomáticos de Horas, se creó una alianza entre las cuatro naciones. Agate Thorwallen, líder de una compañía de enanos ballesteros, decidieron tomar el camino rápido hacia la batalla. En ese sentido, siguió su curiosidad e investigó algunos lugares intrigantes. Intentando regresar a la guerra, registró con esmero las localizaciones (que más tarde sirvieron para fundar Thorin) y marchó hacia Gargath.

La guerra llevó algún tiempo. Se inventaron máquinas para abrir brecha en las murallas, pero la suerte le daba la espalda a los invasores hasta que el Coloso de Ruden Magmast, una máquina de guerra, derribó una de las barreras. Los atacantes entraron. Lord Gargath liberó la Gema Gris de Spellbinder y la trasladó bruscamente hacia el patio inferior.

De acuerdo con Chisel Loremaster, su magia caótica creó a los gnomos a partir de los enanos y a los kenders a partir de los elfos. Quevalin Soth discrepa acerca de esto pero ninguno sabrá nunca qué ocurrió exactamente, excepto que la Gema Gris desapareció de nuevo por el oeste.


Un verdadero Hogar

Cuando Agate Thorwallen regresó a Kal-Thax, intrigó a la plebe con historias. La gran migración hacia las alturas montañosas que había registrado anteriormente empezó. Los exploradores enanos encontraron las terrazas diseñadas por ogros, perfectas para la siembra. Aunque las excavaciones eran más pequeñas que aquellas de Kal-Thax, los enanos pudieron cavar en la sólida piedra. Un respiradero llevó a una chimenea y eso a un pozo de roca fundida. Vetas de minerales se hallaban en todas direcciones. Viendo esto, los enanos decidieron hacer del lugar su hogar y lo llamaron Thorin, que significa “Hogar Verdadero”.

Las cavernas dispuestas alrededor de la piscina de magma se convirtieron en el epicentro del trabajo y la vida. Se descubrió la fabricación de cristal, que conllevó un ingenioso sistema de espejos y lentes que permitían que la luz se colase hasta por las cuevas más oscuras. Los cavadores trabajaron para crear un vestíbulo de encuentro llamado la Gran Auditorio, así como excavando nuevas áreas para los enanos a quienes les gustaban las diferentes profundidades.

Durantes sus excavaciones, los enanos descubrieron cinco gemas que aterrorizaron a todos. Eran las piedras dragontinas que contenían los espíritus de los dragones malvados. Los elfos las habían escondido en lo más profundo de las montañas después de la Primera Guerra de los Dragones. Los enanos enviaron una expedición para inmolar las piedras en volcanes pero el intento fue frustrado por los ogros. (Los elfos también culpan a los enanos por dejar sueltos a los dragones malvados por Krynn).

Thorin se convirtió en un gran asentamiento enano a pesar de los ocasionales ataques ogros. La extracción de minerales, metales preciosos y gemas les aportó riqueza. Las cabezas de flecha de acero se cotizaban mucho y finalmente se convirtieron en la base del sistema monetario de Ansalon. El comercio fue abundante con los países vecinos de Chandera, Golash, Istar y Solamnia.

Los enanos siguieron sus predilecciones naturales. Algunos que decían ser alérgicos a la luz del sol vivieron a más profundidad que los demás. Se les llamó Theiwar o “Ingratos”. Sus compañeros son Daegar, “Los más insondables” de quienes se dice que maman la intriga junto con la leche materna. Los matrimonios interraciales son comunes: tales cruces se llaman Dewars. Los nobles enanos fueron Hylars, “Los más altos”. Estaban asistidos por Daewar o “Los más queridos” quienes dieron a la patria enana muchos guerreros y líderes excelentes.

Los enanos de las colinas, “Neidar”, como Flint Fireforge, son aquellos que decidieron asociarse con otras razas construyendo sus hogares más cerca de los humanos y los elfos. Poseen una gran desconfianza hacia los enanos de la montaña porque después del Cataclismo sus primos cerraron las puertas de piedra y no los dejaron entrar. Los Kiar son enanos de las colinas que tienen un problema opuesto: fueron encerrados en Thorin durante la misma catástrofe. Los Kiar están subyugados por los Hylar y se les conoce por su apariencia salvaje y sus habilidades bélicas.

Por Janet Deaver-Pack.

Traducido por iyuke