Los colaboradores Paul B. Thompson y Tonya C. Cook les han dado a los fans de Krynn muchas novelas que disfrutar. ¡Descubre más sobre estos dos autores de larga trayectoria de Dragonlance!
Wizards of the Coast: Para empezar, por favor, contadnos algo sobre vosotros.
Tonya C. Cook: Nací en la base del ejército Fort Bragg en North Carolina. Las familias de mis padres eran del oeste de Winston-Salem, así que crecí allí. Tuve una infancia fabulosa. Vivíamos en una carretera habitada casi exclusivamente por mis abuelos paternos, tíos, tías y primos; todos los parientes de mi madre vivían a solo quince minutos. Había cenas familiares frecuentes por cada parte, fiestas de Navidad, reuniones de la iglesia y cosas por el estilo.
Durante un tiempo cultivamos tabaco, así que trabajé en los campos más de un caluroso día. Mis amigos eran ávidos esquiadores y viajeros. En verano, cuando no íbamos a la escuela, viajábamos por todo Estados Unidos y Canadá, al Parque de Yellostone, al Gran Cañón, Texas, y las Montañas Canadienses. En invierno íbamos a esquiar a Aspen, y todavía lo hacemos.
Fui a la Universidad de North Carolina en Chapel Hill y me licencié en periodismo. Conocí a Paul cuando me uní a Chimera, el club de UNC F&SF. Finalmente, le pedí ayuda con mi escritura. En el transcurso de ese trabajo, nos dimos cuentas de que trabajábamos bien juntos; nuestros estilos parecían complementarse. Decidimos intentar extender mi historia fantástica para convertirla en una novela, y aquella fue nuestra primera colaboración.
Paul B. Thompson: Yo crecí en el campo de North Carolina, viendo programas de televisión como Time Tunnel y el Star Trek original. Leía libros de la biblioteca del condado, devorando las estanterías de historia, ciencia y cualquier variedad de literatura imaginativa que pude encontrar. Allí no había librerías ni internet, así que me volví un adepto de la compra de libros por correo. En 1976, seguí mis estudios superiores en la Universidad de North Carolina, licenciándome en (¿qué puede ser?) Historia Europea.
Durante la licenciatura, me uní a un círculo de amigos en el club de ciencia-ficción UNC, conocido como Chimera. Allí conocí a Tonya Cook (Carter, de soltera). Hicimos todas las típicas cosas de fans como ir a convenciones, hacer disfraces y cosas así. Después de recibir mi graduado en el 83, fui a trabajar a la biblioteca de la universidad. En mi abundante tiempo libre, intenté escribir ficción, creyendo ingenuamente que ya que había tenido algo de éxito escribiendo artículos de revistas, escribir una novela sería un coser y cantar. Bueno, no fue hasta 1987 cuando vendí mi primer trabajo de ficción, una novela de ciencia-ficción. Poco después, Tonya vino a pedirme ayuda con algunos problemas que estaba teniendo con la novela en la que estaba trabajando. La acabamos de un plumazo, siendo nuestra primera colaboración (¡no publicada!). Sin desanimarnos, empezamos una segunda, que se convirtió en Red Sands, publicada por TSR en 1988. Hemos trabajado juntos desde entonces.
Wizards: ¿Cómo fueron vuestros inicios como escritores?
Tonya: De pequeña escribía casi constantemente (a mano, por supuesto). Siempre llevaba una libreta. Escribí relatos cortos así como lo que ahora es considerado como "fan fiction"- escenas e historias basadas en programas de televisión que veía por entonces. Sin embargo, mi carrera profesional empezó durante la universidad, cuando Paul me animó a escribir para publicarlo. Aunque nuestra primera colaboración nunca fue publicada, trabajar en ella me obligó a pensar en escribir de una manera más profesional y seria. También plantamos nuestros pies en la puerta de TSR (ahora Wizards of the Coast). Ellos rechazaron nuestra primera novela, pero vieron algo en nuestro estilo que les gustó y nos animaron a intentarlo
de nuevo. Lo hicimos y nuestra segunda colaboración fue publicada por TSR en 1988, la novela Red Sands.
Paul: En cierto modo creo que ya he contestado a eso, ¿verdad? Hmmm… Más específicamente, empecé a escribir artículos para revistas (no de ficción) mientras me graduaba en la universidad. No intentaba ganar dinero realmente, sino simplemente escribir sobre temas que me interesaban, como la historia militar, la ciencia, el fenómeno Fortean, y cosas así. Para mi sorpresa, vendí todo lo que escribí. Los intentos de escribir un relato corto de ficción no fueron tan bien. Escribí un puñado de historias de misterio, horror y ciencia-ficción al principio de los 80 que nunca vieron la luz.
Wizards: ¿Cuáles son vuestras influencias principales como autores?
Paul: En ficción, mis influencias más tempranas fueron H. G. Wells y L. Sprague de Camp. También leí montones de trabajos de Alan E. Nourse, Ray Bradbury, Cordwainer Smith y H. P. Lovecraft. No me hubiese clasificado como un fan de la fantasía en aquellos días. Más tarde, allá por 1984, cuando estaba intentando escribir y vender novelas históricas (generalmente en la era napoleónica), me dijeron que no había mercado para ese tipo de trabajo. Así que adapté mis intereses históricos en el campo de la fantasía. Desde entonces, he llegado a admirar los trabajos de C. L. Moore, Fritz Leiber, Tanith Lee y Manuel Mujica Lainez.
Tonya: Yo soy una lectora voraz. Los misterios, la fantasía / ciencia-ficción, la novela histórica y las novelas no ficticias me han inspirado. También Paul. No quiero que se vuelva vanidoso, pero es verdad, él me ha animado mucho.
Wizards: ¿Cuál es el primer libro que recordáis haber leído de niños?
Tonya: A mí me encantaban las historias de acción y aventuras: las novelas Big Red de Jim Kjelgaard, el Tarzan de Burroughs, los libros Hardy Boys de Franklin Dixon. Pero el libro que recuerdo leer a una edad más temprana fue The Hundred and One Dalmatians (Ciento un dálmatas) por Dodie Smith. No, no tiene nada que ver con la película de Disney, que está bien a su manera, pero está enfocada a las risas. He leído y releído ese libro tantas veces que tuve que comprar una segunda copia; todavía conservo el lastimosamente manoseado (por decirlo de alguna manera) original en mi estantería.
Paul: "The Seven Voyages of Sinbad" (Los Siete Viajes de Simbad) y otros cuentos de las Mil y una Noches- un libro que todavía conservo. A los seis años también me esforcé por leer la versión en prosa de la Ilíada de Homero.
Wizards: ¿Cuál es vuestro autor favorito actualmente?
Paul: Eso es difícil de decir. Actualmente leo poca ficción. Me gusta Arturo Perez-Reverte (El Club Dumas) y los misterios de Peter Mayle. Generalmente leo literatura no ficticia como entretenimiento. Más recientemente devoré In the Devil's Snare de Mary Beth Norton, sobre los juicios por brujería en Nueva Inglaterra en 1692.
Tonya: Tony Hillerman, Robert Parker, Sue Grafton, Lisa Scottoline, Jeff Shaara, por nombrar a algunos.
Wizards: ¿Qué pequeños trucos tenéis para hacer fluir vuestro proceso creativo?
Paul: Tengo ideas constantemente- al conversar, al observar, y por el estrafalario hábito de
yuxtaposición que tengo. Es decir, que veo o oigo algo interesante y automáticamente lo transformo. Un ejemplo de ello fue cuando leí una pequeña noticia (en The Economist) sobre investigadores que habían descubierto una droga que provocaba que los ratones no sólo abortaran sino que reabsorbieran a sus fetos no desarrollados. ¿Puedes imaginar las posibilidades que podría tener para una historia si esto se aplicara a las personas?
Tonya: Yo no tengo ninguno. Hmmm… quizás debería buscar alguno.
Wizards: Actualmente estáis finalizando el tercer libro de la Trilogía del Imperio de Ergoth. Explicad la diferencia entre concebir una sola novela y una trilogía entera.
Tonya: Para una tienes un espacio de tiempo mayor con el que jugar, lo que te permite más libertad para dar rienda suelta a ideas más extensas y desarrollar tramas y personajes más profundos. Por otro lado, aunque la historia fluye desde el Libro UNO hasta el Libro TRES, no quieres dejar demasiado suspense al final de los libros anteriores. Seguramente algunas tramas no se resolverán hasta el último libro, pero otras se resuelven en el espacio que va del primer libro al segundo.
Paul: Bueno, una trilogía es un formato agotador. No importa cuan elocuentemente la perfiles, redactarla es un trabajo muy duro, especialmente (al menos para mí) el segundo libro. En el primer libro de una serie de tres libros, estableces las cosas para introducir a personajes y situaciones. Es divertido y avanza correctamente. El último libro te permite resolver todos los conflictos y alcanzar una conclusión, lo que resulta muy satisfactorio, pero el segundo libro puede ser muy duro. Tienes que hacer avanzar la trama-¡pero no demasiado!- desarrollar a los personajes principales- ¡pero no demasiado!- o no tendrás nada sobre lo que escribir en el Libro TRES. El libro central de la trilogía de los Bárbaros (Brother of the Dragon) fue el más difícil de escribir, pero la experiencia nos ha ayudado mucho en la serie del Imperio de Ergoth.
Una sola novela es sólo eso. Eres libre de rellenar la extensión de un solo libro. Debes ser conciso, lo que suena duro, ¡pero es mucho más fácil que mantener una trama gigantesca avanzando durante tres libros!
Wizards: ¿Qué desafíos y privilegios hay en relatar un periodo antiguo clave en la historia de Krynn?
Paul: Diría que los desafíos son los mismos que al escribir sobre cualquier periodo de Dragonlance- consistencia, autenticidad y encontrar ese sentimiento o atmósfera de “Krynnicidad” que tantos lectores demandan. Que lo consigamos o no es una decisión enteramente en las manos de los lectores. Los privilegios tienen más que ver con el estilo y el enfoque. La Dragonlance Clásica está (en mi opinión) caracterizada por su intimidad y las relaciones entre los personajes principales de las dos trilogías originales. Tonya y yo siempre nos hemos inclinado por retratar un amplio velamen, una especie de tono de épica de aventuras, que encaje con los “buenos días antiguos” de Krynn, que es por lo que a menudo modelamos nuestras historias como grandes óperas o tragedias griegas. Esto nos da una oportunidad de ser distintivos, pero sin dejar de contribuir al cuerpo heroico de la trama principal de Krynn.
Tonya: Las ventajas son fáciles. Trabajamos en un tiempo y un espacio de los que se ha escrito poco con anterioridad. Esto nos da libertad. Por supuesto, el desafío es, como siempre, asegurarse de que lo que escribimos encaja con el mundo tal y como lo conocen los “gurús de Krynn” en Wizards.
Wizards: ¿Tenéis algún personaje favorito (y por qué) en alguno de vuestros libros
anteriores?
Tonya: Hmm, esa es difícil. Si me viese obligada a elegir, diría que Nianki, de la trilogía de los Bárbaros. ¡Me encanta una mujer que puede arrancarle con los dientes la cabeza a una serpiente!
Paul: De nuestros personajes originales, a mí también me gusta Nianki la que más. Me pasa eso con las mujeres duras. También disfruté escribiendo el personaje de Ezu, en mi novela The Middle of Nowhere. Representa mi verdadera idea de lo que sería una persona de poderosa magia: sus efectos fáciles y desconcertantes, como su personalidad. Una persona con grandes habilidades mágicas sería tan diferente de la gente corriente como los humanos lo son de los perros o los gatos.
Wizards: ¿Tenéis algún personaje favorito (y por qué) en la trilogía actual?
Paul: Bueno, Tol. Tol es mi idea de un verdadero héroe- modesto, competente y condenadamente fuerte. Lo modelé basándome en mi padre, quien dejó de ser un granjero mal pagado en 1940 para unirse al ejército de los Estados Unidos. Recibió un completo entrenamiento para tiempos de paz en vez de luchar en la Segunda Guerra Mundial ( y luego, Korea). Siempre he despreciado a los héroes fanfarrones y engreídos. ¡Y la denuncia en A Hero´s Justice (Libro Tres) sobrecogerá, espero, a todo el mundo!
Tonya: Ah, esta es más fácil. Las hermanas Dom-shu, Miya y Kiya, son mis favoritas, especialmente Miya. Aunque sea su hermana la guerrera, Miya todavía lucha al lado de su hermana. Pero reacciona de una manera más similar a la que yo creo que lo haría: “¿Tenemos siempre que involucrarnos en cada batalla que nos encontramos? ¿No podemos, por una vez, ignorar esa caravana de enanos que está siendo atacada por ogros y centauros?”
Wizards: ¿Qué es lo que más os gusta de escribir en un mundo de ficción compartido?
Paul: La continuidad- el sentimiento de que uno está participando en la historia de un complejo mundo vivo.
Tonya: Parte de mi respuesta se refiere a lo que dije anteriormente sobre los desafíos de escribir en un mundo como Krynn. Tienes que asegurarte de que lo que creas encaja con el mundo con lo que han creado otros. Es un desafío, pero también es algo excitante e interesante. Además, con tanto por escribir sobre Krynn, es un mundo rico y complejo en el que trabajar.
Wizards: ¿En qué proyectos estáis trabajando en este momento?
Tonya: Ahora mismo, estoy consumida por el último libro de la Trilogía de Ergoth, pero no me importaría visitar a los elfos de nuevo…
Paul: Siempre tengo algo preparándose. Escribo historias de Magic: The Gathering para Wizards, también, y luego tengo una que hacer una crítica de actuaciones clásicas. Tengo también una idea para un guión (no aguantéis la respiración) y por lo menos tres novelas que podría empezar a escribir mañana, si tuviera tiempo. Ahora mismo, soy un padre de estar por casa, cuidando a mi hija de quince meses y es todo un trabajo. ¡Oh! Y se ha propuesto un futuro proyecto de Dragonlance, una especie de vuelta al pasado. ¡Veremos como se desarrollan los planes!
Wizards: ¿Cuándo marcáis el final de un libro (el último borrador, o la primera copia en el correo, o lo que sea) y cómo lo celebráis?
Tonya: Tener el primer borrador terminado siempre es un éxito. Sabes que no está verdaderamente terminada- siempre queda rescribirlo y las demandas de esos fastidiosos editores- pero al menos ya tienes toda la historia. No considero realmente finalizado un libro hasta que no está corregido y nos hemos asegurado que no nos dejamos ningún agujero en la trama. ¿Cómo lo celebro? Sinceramente, no hago nada especial. ¡Pero ser capaz de tomar un descanso del teclado del ordenador durante un día o así es suficiente celebración para mí!
Paul: Bueno, yo tengo una botella de licor de malta escocés (Glenlivet) desde hace unos cuantos años, y cada vez que termino un libro, me tomo un trago. La botella está casi vacía. ¡He estado muy ocupado!
Original de Wizards of the Coast.
Traducido por iyuke