Perfil de Personaje: Faros
Por Richard A. Knaak
Poco se sabe de la familia de Chot Es-Kalin en los tiempos en que éste gobernó como emperador de los minotauros durante más de cuatro décadas. Muchos de ellos no sobrevivieron al Verano de Caos, pero entre los supervivientes se encontraba su hermano menor, Gradic.
Aunque era el menos favorecido de sus hermanos, Chot encontró en Gradic una habilidad excepcional para los negocios y, con el tiempo, lo puso a cargo de los asuntos financieros de la casa de Kalin.
Bajo la supervisión de Gradic, el clan creció en riqueza y poder.
A Gradic se le otorgó una espléndida finca, y así eligió a una compañera y pronto fue padre de cuatro hijos – Crespos, Faros, Tupo y Resdia. Altamente relacionado con el trono, Gradic aseguró un puesto para la mente militar de Crespos en la Guardia Imperial, mientras que sus vástagos más jóvenes, su hijo Tupo y su hija Resdia, superaron los estudios y el entrenamiento requeridos por todos los jóvenes minotauros.
Y después estaba Faros.
De piel marrón clara y hocico delicado, Faros tenía un aspecto más deteriorado de lo que sus dos décadas deberían mostrar. Como hermano menor, era obvio para él que la responsabilidad y la fortuna de su familia caían sobre su hermano Crespos. Por ello, no tomó mucho interés en sus deberes dentro del clan.
Mientras el hermano mayor normalmente se colocaba entre las primeras posiciones en los entrenamientos, a Faros se le podía ver al fondo o a veces ni siquiera asistía. Más de una vez estuvo a punto de perder una oreja, o cualquier otro miembro, por simple dejadez. No es que Faros no tuviera aptitud para la batalla o la estrategia, sino que le faltaban ganas. No era el único, él representaba una nueva generación de minotauros: aquellos que habían nacido justo después de la guerra con los Magori y los cuales habían crecido encontrándose a sí mismos sin propósito ni dirección en la vida. El Imperio había sido reconstruido, sí, pero con Chot más interesado en el circo y en sus vicios, había empezado a estancarse de nuevo.
Aunque Gradic establecía contactos continuamente con socios de confianza, Faros continuaba fallando o incluso no aceptaba sus cargos. Se pasaba los días durmiendo o montando a caballo, y por las noches salía, en secreto, por las peores zonas de la capital, gastando dinero en bebidas y apuestas.
Esto no quería decir que Faros no amara a su familia. Era siempre el primero en ayudar a sus hermanos o a sus padres siempre que éstos lo necesitaban. Sólo en los asuntos concernientes a su propia vida era cuando el joven minotauro perdía todo el interés.
Si alguien ejercía un mínimo de influencia sobre Faros, ése era su joven criado Bek. Miembro lejano del clan que había sido integrado en la familia, Bek era como otro hijo para Gradic. Él, en agradecimiento, pretendía convertir a su amigo y amo Faros, en alguien a quien la casa de Kalin pudiera respetar. A veces, Bek mantenía a Faros apartado de los grandes excesos, pero igualmente Faros manipulaba a su criado y lo hacía compañero de sus escapadas. La mayoría de las veces Bek tenía que hacerse cargo de dar excusas cuando Gradic se daba cuenta de que su hijo desaparecía toda la noche o cuando lo traía de vuelta la Guardia Estatal.
Pero la Noche Sangrienta en la que los seguidores del General Hotak de Droga arrarasaron el Imperio, haciendo esclavos a aquellos que eran leales o tenían lazos de sangre con Chot, esa noche cambió todo para Faros. Dos veces se libró de la muerte – una debido a sus escapadas nocturnas, otra por el sacrificio de Bek, quien hizo pasarse por Faros cuando los asesinos de Hotak lo encontraron – Faros fue hecho esclavo en el campo de minas de Vyrox. Con la ayuda del ladrón Ulthar y el tempestuoso Japfin, apenas sobrevivió a los tormentos del puerco guarda, Paug, y a los peligros de la impredecible región volcánica. Desafortunadamente, Faro fue parte de una malograda revuelta que llevó a la muerte a sus compañeros y a su traslado, junto a otros supervivientes, a manos de los odiados ogros.
Los campos de minas de Kern resultaron ser lo suficientemente duros como para enfervorizar a Vyrox. Después de años de trabajo demoledor, Faros logró escapar por fin. Sin embargo desprovisto de todo propósito, caminó de un lado a otro de la rocosa área que rodeaba el campamento, robando, a los que lo habían hecho preso, todo aquello que necesitaba. Sólo cuando se vio forzado a ayudar a otros prisioneros a escapar, fue cuando Faros fijó su atención de nuevo – en vengarse del perverso capataz Sahd, y de toda la raza de ogros.
Sahd fue la primera de muchas de las víctimas de Faros cuando éste dirigió a su cada vez más grande ejército de esclavos liberados hacia la extensa tierra de los ogros. Los intentos de capturar a Sahd, por parte del Gran Señor Golgren – el verdadero poder gobernante de los dos reinos de los ogros (el otro era Blode) – y de las legiones de los minotauros, se convirtieron en desastre. Así, muchos de los seguidores leales de Faros perecieron inútilmente, desde entonces sólo su propia enemistad significaba algo para el sobrino de Chot.
Finalmente, la muerte de uno de los viejos camaradas de su padre conmovió tanto a Faros como el asesinato del propio Gradic. Sentía la necesidad de unirse a los rebeldes, aunque su futuro es poco cierto. Los sufrimientos causados por el tiempo que pasó con los ogros todavía le atormentan. Aún peor, sus actos de venganza han llamado la atención a muchas fuerzas oscuras y poderosas – Golgren, quien busca una venganza personal contra Faros por la pérdida de su mano; Maritia de-Droka, comandante militar de las fuerzas imperiales que conquistaron a los elfos Silvanesti; y, el peor de todos, el templo de los Predecesores, dirigido por la Gran Sacerdotisa Nephera, su hijo Ardnor y el horrible poder al que veneran.
Faros tiene suficiente potencial para un gran destino… pero también para una vil y desastrosa derrota. Los dioses – los cuales han regresado – puede que ayuden a determinar cuál debe ser su sino.
Lee Mareas de Sangre yel resto de las series de “Las Guerras Minotauros” de Richard A. Knaak, para saber más sobre Faros y el resto de los personajes aquí mencionados.
Propiedad de Wizards of the Coast
Traducido por Kit Uth Matar