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Perfil de Sir Jaymes Markham

El Caballero sin Signo

Jaymes Markham se lanza al estrellato tras un misterioso pasado. Su vida está plagada de historias sobre coraje y destreza física y envuelta en rumores sobre apadrinamiento mágico, traición e incluso asesinato. Tributo a su propia resolución- así como a una pronunciada ilustración respecto al liderazgo solámnico- es que sea conocido por la mayoría de gobernantes del reino como un proscrito. Lo temen- acertadamente- porque incluso enfrentándose a grandes desafíos ha sido capaz de forjar alianzas que suplantan hasta las tradiciones de la más estricta de las organizaciones: los Caballeros de Solamnia.

Si Jaymes tiene una familia de noble linaje, lo mantiene en secreto. Su acento no responde a ningún dialecto regional- podría venir de Sanction, Palanthas o incluso de la lejana Sancrist. Algunos dicen que fue capitan de compañía en el ejército de Lord Tasgall durante la Guerra de los Espíritus. Otros insisten en que fue un contrabandista que ayudó a los elfos a escapar de la arruinada Qualinesti a cambio de una buena paga. Una historia aún menos dulce cuenta que fue un líder mercenario que ganó una fortuna vendiendo su espada a ambos bandos durante aquellos sangrientos años de conflicto. A pesar de haber mostrado habilidades caballerescas y tener el carisma natural de un comandante, Jaymes no solicitó ser miembro de ninguna de las tres órdenes solámnicas- fue un caballero sin signo. Sin embargo ahí está, una vez la guerra ha terminado con la victoria solámnica sobre Mina y los Caballeros Oscuros, estableciéndose como un valioso aliado de al menos un prominente noble solámnico.

Lord Lorimar, la Orden de la Rosa

Lord Lorimar se encontraba entre los más prominentes entre la Orden de la Rosa, un hombre con mentalidad de futuro y un amplio apoyo popular en la Solamnia central. Sir Jaymes luchó a su lado cuando expulsó a los Caballeros Oscuros de los alrededores de Solanthus, Thelgard y Garnet. La última en particular se convirtió en una notable ciudad libre y un centro de comercio bajo los auspicios de Lorimar y su leal capitán.

El caballero sin signo permaneció al servicio de Lorimar hasta que el noble señor exhaló su último aliento. Jaymes pasó mucho de su tiempo en la mansión de su señor, un bello y lujoso inmueble en King's Bridge, el único paso del ancho y profundo río Garnet. En esa casa, se convirtió en objeto de algunos rumores pues la hija del señor, Dara Lorimar, era una joven belleza. Ella era objeto de la atención de muchos nobles del reino- un matrimonio de tal calibre fundaría una sólida alianza con la Orden de la Rosa- pero la joven rechazaba a todos sus pretendientes pareciendo prendida del brusco y poco comunicativo capitán de la guardia de su padre. Hasta donde se sabe, Jaymes mostró decoro en esta relación pero ello no lo libró de los celos de aquellos que perseguían la mano de Dara.

La muerte de Lord Lorimar en misteriosas y violentas circunstancias dejó una gran conmoción entre la gente de Solamnia. Su hija pereció a su lado y su fabulosa mansión se quemó. Informes apuntaron a una banda de hombres disfrazados como caballeros, pero cuyo líder era desconocido. Se sabía de la existencia de muchos enemigos de Lorimar- incluyendo prominentes caballeros de las órdenes de la Espada y la Corona- pero las historias persistieron, apuntando a una traición desde dentro. Para acabar con la incognita a ojos de la nobleza gobernante, la famosa espada del noble, Giantsmiter, fue robada en el momento del asesinato y más tarde encontrada en posesión de Jaymes Markham; por lo tanto, para los Caballeros de Solamnia Jaymes Markham es el Asesino de Lorimar y, por ello, condenado a muerte.

Tras la muerte de Lorimar

Tras la muerte de Lorimar, Jaymes se unió al enano Dram Feldspar, de Kayolin, y ambos ganaron buen dinero al margen de la sociedad, matado goblins y vendiendo sus orejas. Proscrito, Jaymes evitó los centros de poder de la caballería y aún así viajó libremente por las llanuras. No llevó armadura ni mostró signo alguno. Aquellos que se encontraron con él informaron que apenas hablaba una palabra- se limitaba meramente a observar con precaución. Portaba dos pequeños arcos ocultos bajo su capa y en más de una ocasión utilizó esas armas para sorprender y matar a un enemigo incauto.

Durante el transcurso de su caza de goblins, Jaymes también escuchó historias acerca de un misterioso compuesto alquímico, una mezcla de gran poder destructivo. Según se dice, fue desarrollado por un mago, viendo la fórmula como una amenaza para la humanidad, trató de destruir el secreto del compuesto. Pero el conocimiento perduró en la persona de un aplicado gnomo. Jaymes y Dram decidieron buscar al gnomo y su compuesto químico.

En el viaje por la costa del Nuevo Mar, Jaymes encuentra a la joven y bella hechicera Coryn la Blanca. También ella busca el secreto del compuesto explosivo, aunque sólo sea para mantenerlo fuera del alcance de aquellos que lo utilizarían con propósitos malvados. Se creo que los dos fueron amantes- parece ser que se conocían de un tiempo anterior pero no hicieron mención de su pasado juntos. Aún así, intercambiaron información crucial y Jaymes reemprendió su búsqueda del potente compuesto con renovado vigor.

Las Órdenes de los Caballeros de Solamnia, mientras tanto, lucharon salvajemente por la supremacía en los viejos reinos solámnicos. Cada cual poseyendo su esfera: la Rosa en Caergoth, la Corona en Thelgaard y la Espada en Solanthus. Todos controlados por el poderoso regente en la lejana Palanthas. El señor regente Bakkard du Chagne era el poder primero en Solamnia, aunque su influencia era menor que aquella de un rey o un emperador. De todos modos, era una de los hombres más ricos del mundo y para entonces ya había sido capaz de comprar todo aquello que deseaba. Excepto, quizás, la obediencia de su hija: la princesa Selinda, una terca muchacha con una vena de independencia y una fuerte voluntad. Muchos creen que ella manejará un gran poder mientras Solamnia avanza hacia el retorno a una gloria histórica.

Pues este es el destino anhelado por todos esos caballeros y señores y señoras que han escuchado las antiguas historias: desean una Solamnia unida, construir de nuevo un poderoso imperio que acaparará el respecto e incluso el temor reverencial del resto de Krynn. Las órdenes están fraccionadas ahora y sospechan las unas de las otras, compitiendo por la supremacía, pero todas han reclamado sus tierras a las regiones salvajes, y todas persiguen la misma meta- poder.

Jaymes Markham también persigue el poder, pues ve en él el medio para perpetrar su venganza. Pero solamente está interesado en el poder que reivindique sus propias y muy específicas condiciones.

Lee más sobre Sir Jaymes Markham en la novela Lord of the Rose, de Douglas Niles.

Propiedad de Wizards of the Coast
Traducido por iyuke