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.: Chislev :.

Chislev (pronunciación: Quíslef), conocida también como la Bestia, la Salvaje o la Madre Naturaleza, representa el poder divino del instinto. Según las leyendas, las estaciones cambian según su humor: el otoño representa su tristeza y el invierno simboliza su desesperación, mientras que la primavera encarna su esperanza y el verano llega cuando siente alegría.

Chislev tiene un vínculo único con la tierra, los animales y las plantas, siendo capaz de sentir las heridas que le son inflingidas y desatando su furia sobre los artífices de tales atrocidades. Chislev reside junto a Zivilyn en el Bosque de Zhan, en el plano del Valle Oculto. El símbolo que la identifica es una pluma de color verde, amarillo y marrón y sus dominios son el Aire, la Tierra y los dominios Animal y Vegetal. Alzando la mirada al cosmos krynniano se puede encontrar a Chislev representada por un planeta de color amarillo brillante.

Historia

Cuando Zivilyn acudió desde el Más Allá a la llamada de los hijos del Dios Supremo, atrajo a su amante Chislev consigo para ayudarlos en la creación del mundo.

A pesar de no tener un papel protagonista en los acontecimientos de Krynn, Chislev siempre ha estado íntimamente implicada con el mundo. No obstante, Chislev se ha manifestado más abiertamente en ocasiones de gran necesidad. Fueron ella y Zivilyn quienes ayudaron a los bakali a sobrevivir tras la devastadora Guerra de Todos los Dragones, con la que concluiría la Era del Nacimiento.

La Madre Naturaleza fue perseguida también perseguida por el Príncipe de los Sacerdotes de Istar, durante el ocaso de la Era de Poder.

Pero Chislev está conectada al mundo de un modo que no se comprende totalmente lo que la llevó a ser una de las primeras divinidades en regresar a Krynn tras el Primer Cataclismo, en la Era de la Desesperación. Las consecuencias de la Guerra de la Lanza la dañaron terriblemente, en especial la Pesadilla de Lorac que arrasó las tierras élficas de Silvanesti. Es aquí cuando su presencia se nota claramente, trabajando para que la tierra recupere la belleza y la paz perdidas.

Cuando Chislev regresó a Krynn en la Era de los Mortales, después de que Takhisis robara el mundo, se lo encontró más devastado y enfermizo que nunca por lo que su presencia se ha intensificado mucho durante esta época, concentrándose particularmente en las heridas que los dragones supremos y la guerra han ocasionado.

Chislev en Krynn

Chislev tiene muchas manifestaciones distintas según las diferentes culturas de Krynn. Muchas tribus del Muro de Hielo por ejemplo, como los Arktos, conocen a Chislev como Kradok, la diosa de la caza. Con una apariencia mitad ave, mitad pez, la diosa provee comida a quienes desean cazarla.

Entre los khur, sin embargo, se adora a Rakaris el Cazador entre aquellos que cazan por necesidad, más que por deporte. Los entendidos creen que Rakaris es una encarnación de Chislev, si bien la diosa tiene, por otro lado, cierta presencia en Khur. No obstante, sus gentes no la ven como a una diosa, sino más bien como el mundo viviente que los rodea. Los khur creen que Chislev fue creada por Skyfather (el Dios Supremo) y cuidada por Rakaris. Por consiguiente, no tienen ningún nombre para ella y no la veneran directamente.

Para la tribu Wemitowuk de Schalsee, el culto a Chislev está por encima de todo. Existe la creencia entre ellos de que Chislev aparece como la dríada Nalkne, que reside en un claro de los Bosques Septentrionales de la isla.

También la gente de Nordmaar tiene un estrecho vínculo con la naturaleza por lo que Chislev es una de sus mayores deidades. En Nordmaar se conoce con el nombre de Vatecatl, la Madre Naturaleza. Entre las tribus de Nordmaar existe la creencia de que Chislev dio a luz a las nuevas tierras que aparecieron tras el "Alzamiento" (el Primer Cataclismo) y que cayó en un profundo sueño durante los años siguientes, despertando nuevamente durante la Guerra de la Lanza.

Entre los elfos de Krynn existen diferencias en cuanto a su visión de Chislev. Entre los qualinesti, la veneración a dioses neutrales no es muy común, si bien Chislev es respetada como la diosa de la naturaleza, con las que los elfos qualinesti están vinculados. Los kalanesti se ven como hijos de Chislev así como lo son los bosques y las bestias, con quienes viven en armonía.

Algunos druidas dimernesti son capaces de transformarse en diversos animales marinos y la mayoría de ellos adoran a Kisla (Chislev). También los dargonesti rinden homenaje a Kisla, la Madre de las Criaturas Marinas. Para ellos, es Kisla quien hace crecer el coral o da vida a las plantas de las profundidades oceánicas y quien creó a las criaturas del océano. Entre los dargonesti, Chislev está representada por una anémona.

Chislev es ampliamente adorada por los kenders, dado su espíritu amante de la naturaleza. Esta raza cree que Chislev puede ser vista alrededor de cada uno de ellos y puede experimentarse en cualquier calzada que un kender recorra. Los druidas y exploradores kenders veneran a Chislev cuidando las plantas del bosque y los animales y, a menudo, tomando a su cuidado a los cachorros que han perdido a sus madres.

Para los centauros el sagrado espíritu del mundo está en todas las cosas, lo que los lleva a venerar a Chislev por encima de cualquier otra deidad. Sin embargo, a aquellos gnomos que se apartan del culto a Reorx para venerar a Chislev se los considera chiflados.

En Taladas, de todas las deidades neutrales Chislev es la más reverenciada, considerada como el espíritu del mundo. Su culto es particularmente amplio entre las tribus humanas de las estepas, los Uigan, quienes le otorgan el nombre de Jijin. También es venerada por los clanes elfos de Tamire, que la llaman Quoyai.

Entre los bakali el único culto posible es el de Chislev, en la forma de un dios lagarto llamado Siarlass el Escamado.

Por último, cabe remarcar que durante la Era de Poder, la Iglesia de Chislev fue de las primeras en desaparecer a causa del afán del Príncipe de los Sacerdotes Beldinas I de arrasar con cualquier fe que no encajara con sus particulares concepciones sobre el Bien. Su erradicación fue tan eficiente que la gente dejó de reconocer a Chislev como divinidad, excepto por unos pocos exiliados que se establecieron entre los elfos o en aldeas tribales.

Clero

A pesar de su escaso número, los clérigos de Chislev tienen una gran relevancia en sociedades agricultoras y pequeñas comunidades rurales cerca de los pueblos y ciudades. Ayudan a agricultores y ganaderos y, además, actúan como Campeones de la Madre Naturaleza cuando su reino se ve amenazado.

Generalmente los clérigos de Chislev reciben la llamada de su diosa para servirla mediante una figura llamada el Maestro, y generalmente en pequeños grupos de una docena aproximadamente. El Maestro les enseña el dogma de la Madre Naturaleza y luego trabajan juntos para establecer una iglesia en la región.

Un clérigo o sacerdotisa de Chislev suele pasar sus primeros meses como tal formándose en el conocimiento de la botánica y zoología local, aunque no es poco común que reciban la llamada de Chislev poseyendo ya este conocimiento.

En el caso de los druidas, el traspaso de conocimiento se produce normalmente de un druida a otro.

A veces clérigos y druidas trabajan juntos, pero por lo general, las dos ramas de la iglesia de Chislev suelen estar bastante apartadas la una de la otra.

Existen algunas diferencias en la forma en la que los clérigos actúan, según la raza y la región.

La mayor parte de los druidas kalanesti siguen el camino de la Madre de los Bosques viviendo una vida de soledad, en comunión con la naturaleza.

En el Muro de Hielo, los clérigos de Chislev enseñan ténicas de caza. Así mismo, los clérigos de Rakaris, en Khur, enseñan técnicas de caza y lecciones sobre la conservación del equilibro de la naturaleza.

Sin embargo, en Nordmaar, los Hijos de la Madre Tierra- clérigos y druidas- trabajan juntos para promover la armonía con la naturaleza.

El clero Jijin de las tribus Uigan está formado únicamente por mujeres. Las verdaderas sacerdotisas- capaces de canalizar el poder divino- son escasas. Éstas reciben de su diosa el poder de la empatía con los animales y son excelentes jinetes.

Además del clero y druidas que forman esta Iglesia, Chislev también cuenta con algunos exploradores que la adoran y trabajan conjuntamente con las dos ramas de esta fe.

Muchos clérigos suelen pasar la mayor parte de su tiempo actuando como guardas de zonas específicas, aunque se da el caso de numerosos clérigos errantes que vagan por el mundo ofreciendo sus servicios y ayuda a los necesitados a lo largo de sus rutas.

Dogma

La naturaleza no tiene principio ni final. Debe mantenerse el equilibrio de la naturaleza a cualquier precio. La naturaleza debe ser protegida y alimentada, no esclavizada ni expoliada. Existe lugar para la tecnología y el desarrollo, pero siempre deben estar en segundo lugar ante el verdadero don que es la naturaleza.

Celebraciones y días sagrados

El día de la Labranza, el cuarto día de Chislmont (4 de abril) es una de las fechas más importantes para los seguidores de Chislev, ya que marca uno de los pocos momentos en que los druidas dejan sus tierras y viajan a asentamientos humanos para bendecir las cosechas.

A parte de la Labranza, los cambios estacionales y los solsticios son fechas importantes, consideradas días sagrados para la orden chislevita. Los solsticios además se celebran con festivales.

Rituales

Los clérigos de Chislev realizan sus rezos siempre al atardecer, de forma totalmente espontánea y sin necesidad de liturgia ninguna. Siendo la adoración a la diosa algo que depende tanto del individuo, generalmente no suelen existir ritos estandarizados y varían significativamente de una región a otra.

Se conoce de algunos chislevitas que, durante rituales y ceremonias, se despojan de sus vestiduras y se embaduran de barro o arcilla para establecer una mejor conexión con la diosa.

Las liturgias sólo se llevan a cabo en los cambios estacionales. Más allá de eso, el único rito importante para todo clérigo de Chislev es el Gran Rito, una serie de bendiciones y ofrendas llevadas a cabo cuando se plantan las cosechas. Este suele ser un momento de gran conexión instintiva con la Madre Naturaleza no sólo para los clérigos y es frecuente estrechar lazos sentimentales y maritales en estas fechas.

Vestimentas

Los clérigos de Chislev suelen vestirse con túnicas marrones, complementadas con pantalones y capucha de color verde, y suelen llevar un medallón sagrado de madera de palofierro.

Existen nuevamente divergencias en cuanto a las vestimentas según las regiones. Por ejemplo, los seguidores kalanesti suelen adornarse el cabello con verde follaje e incorporan otros adornos como ramillas de árboles como parte de su expresión espiritual.

Los druidas dimernesti de Kisla lucen adornos confeccionados con algas marinas como parte de su práctica religiosa.

Por otro lado, los clérigos de Rakaris se desmarcan de la norma llevando túnicas de color azul y verde mientras que las sacerdotisas de Jijin, en Taladas, llevan túnicas y capuchas blancas, estas últimas adornadas con penachos confeccionados a partir de las colas de caballo.

Avatares

La diosa es reticente a utilizar avatares, especialmente humanoides. Generalmente suele enviar augurios o utiliza a sus heraldos y mensajeros para transmitir su mensaje.

Cuando elije hacer aparición utilizando algún avatar, en muy contados casos, sus avatares representando al aire y la tierra suelen ser elementales, mientras que utiliza avatares en forma de criaturas salvajes para su aspecto animal y trents para el vegetal.

En el improbable caso de que tome un avatar humanoide, éste suele transmitir fiereza y ser tan productivo como hablar con el bosque.

Aliados y enemigos

Chislev actúa en perfecta harmonía con Zivilyn, su pareja y tiene un estrecho vínculo con Sirrion, quien personaliza el cambio y la regeneración necesarios en el círculo de la naturaleza que es el dominio de Chislev. También mantiene una relación de cooperación con Reorx. Por su parte, Gilean le ofrece todo el conocimiento que ella precisa, aunque para la diosa el cabeza del panteón es demasiado cerebral.

Los dioses del Bien ven con buenos ojos a Chislev, en especial Habbakuk, quien comparte unos objetivos bastante parejos con la Madre Naturaleza, y Branchala.

Los clérigos, druidas y exploradores de Chislev tienen excelentes relaciones de trabajo con las órdenes de Habbakuk y Zivilyn. Además durante la Era de los Mortales, místicos y hechiceros que utilizan la magia primigenia para el beneficio del medio ambiente son vistos con buenos ojos por Chislev y sus seguidores. Algunos incluso son convencidos por los clérigos y druidas para pasarse a la fe de la Madre Naturaleza.

El mayor enemigo de Chislev es Morgion, quien personaliza todo lo opuesto a la esencia de la Madre Naturaleza. El resto de los dioses del panteón del Mal ven la naturaleza como un recurso para conseguir sus perversos objetivos.

Los clérigos de Morgion, Zeboim y Chemosh son los principales oponentes de los chislevitas. El culto de Zeboim es vigilado por éstos en las costas o cerca de las llanuras de inundación, donde la diosa causa el mayor impacto al paisaje. Los clérigos de Morgion intentarán pervertir y abusar de la naturaleza siempre, siendo enemigos declarados de los chislevitas. Respecto a Chemosh, su clero actúa en clara oposición a la vida, dando al clero de la Madre Naturaleza poderosos motivos para enfrentarse a ellos.

Entre los antagonistas no pertenecientes a los cultos religiosos se encuentran los Caballeros de Neraka, los Dragones Supremos y sus siervos e incluso las grandes ciudades-estado que abusan de los recursos para progresar. Los chislevitas no tienen paciencia para tolerar la industria o el progreso. Shinare es, a este respecto, una diosa con la que Chislev no comparte objetivos.

Heraldos

El heraldo favorito de Chislev es un enorme oso terrible, mientras que su mensajero divino es la Araña Plateada.

Áreas de influencia

Los lugares de culto de la fe de Chislev son lugares poco habitados, entre ellos Lemish, Taman Basuk y Ergoth del Sur.

Chislev no suele contar con grandes templos y es mucho más común encontrar su culto en pequeños santuarios naturales cerca de las aldeas y pueblos que sus clérigos protegen.

Iconos de la fe

No se conocen.

 

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