Los edificios de Hargoth dejan entrever, como en pocos otros lugares, las diferentes tendencias estilísticas que se han ido sucediendo con el paso del tiempo, y que sólo su gran antigüedad ha podido reunir.
El barrio del Puerto es en el que se puede apreciar más claramente esa mezcla de estilos con algunas grandes construcciones de mármol blanco, altas torres de piedra, pequeñas casas de adobe y madera, y grandes almacenes de madera cerca de los muelles. Los edificios se agrupan permitiendo que entre ellos haya varias vías anchas, aunque por lo general sus calles son estrechas y retorcidas conforme nos internamos en la ciudad. La desembocadura del Río de la Astilla divide el barrio en el Muelle de los Pescadores al norte y el Muelle de los Mercaderes al sur.
Situado en la falda de la colina del norte está el barrio de los Nobles, que es el que posee las edificaciones más antiguas, pero no por ello menos impresionantes. Estas construcciones son grandes mansiones de mármol blanco, procedente de los montes Asamaand, y que cuentan con impresionantes jardines colmados de setos con flores de múltiples colores y grandes árboles centenarios. La mayoría de estas construcciones datan de antes del Cataclismo. Entre ellas destaca el majestuoso palacio del Señor de la Ciudad, construido por Daranius Hargoth en el 927 a.C. que domina la plaza de los Gremios.
El barrio del Mercado posee también edificios de antes del Cataclismo, aunque no tan ostentosos como los del barrio Noble. Aquí las casas están construidas con piedras grises, adobe y madera. Los jardines son escasos y las construcciones se aprietan unas contra otras, como si lucharan para mantener su hueco en la ciudad. Cada edificio suele consistir en una planta baja que normalmente sirve como cuadra o comercio y una planta superior donde habitan las personas. Aunque algunas pueden tener incluso una tercera planta.
El barrio Pobre está situado en la ladera de la colina sur. Formado por una amalgama de casuchas de una planta en su mayoría construidas con madera y con adobe en algunos casos. Su disposición es bastante caótica, dando lugar a numerosas callejuelas serpenteantes conforme ascienden por la colina. En su límite con el barrio del Puerto, cerca del muelle de los troncos, está el Templo de la Restauración, un magnífico y espacioso edificio construido con mármol blanco vetado de negro, que lo hace destacar sobremanera entre las pequeñas casas de su alrededor.
En la ladera de la colina norte, por encima del barrio de los Nobles, se encuentra el Barrio del Arco, con casas señoriales y palacios de nuevo estilo solámnico, construidos después del Cataclismo. Sus calles aunque amplias y espaciosas serpentean para adaptarse a la elevación del terreno. Los jardines y espacios abiertos son abundantes, sino tanto como en el barrio de los Nobles, y sus construcciones están realizadas con materiales de diversa índole, desde mármol blanco de los montes Asamaand hasta granito de las Vingaards. A medio camino del Arco destaca la plaza de la Liberación, dominada por un gran palacio.
Pero quizás las construcciones más impresionantes de Hargoth sean el Castillo de la Espina y el Arco. El primero altivo y vigilante en lo alto de una aguja a unos 150 metros sobre el nivel del mar, cierra el paso a la bahía de Hargoth. Mientras el segundo, es una estilizada construcción de piedra gris, que une al castillo con la parte superior del barrio del Arco.