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Descripción e historia

Haven ha sido durante mucho tiempo la ciudad más importante de Abanasinia, está situada en un valle al suroeste de Solace y el Bosque Oscuro, y al norte del reino élfico de Qualinesti, junto a un afluente del Río de la Rabia Blanca, el Río Haven.

La ciudad de Haven (“Refugio”), fue construida sobre las ruinas de una ciudad elfa destruida durante el Cataclismo. La ciudad fue reconstruida por un grupo de familias con la asistencia de los elfos, aunque esa parte de la historia está ya olvidada.

Los fundadores originales fueron los primeros gobernantes de la ciudad y los gobernantes posteriores serán siempre descendientes de estos, pudiendo el alcalde trazar su linaje directo hasta su antecesor que erigió la primera piedra de la ciudad. Esta característica hace diferente a la ciudad respecto al resto de ciudades-estado de Abanasinia, donde los alcaldes son elegidos o se deciden mediante pruebas.

Haven es una extensa comunidad agrícola localizada en una tierra extremadamente fértil debido a los nutrientes aportados por las crecidas semestrales del río de la Rabia Blanca.

Durante los años que siguieron al Cataclismo fue la ciudad que más creció de la región y pronto fue centro comercial de la misma. En esos tiempos de relativa paz entre las distintas razas que poblaban Abanasinia, las cosechas de Haven contribuían a alimentar tanto a los enanos de Thorbardin como a los humanos de Pax Tharkas. Los elfos de Qualinsti no se fiaban de los productos alimenticios humanos, pero habían descubierto que los viñedos de las soleadas laderas de las montañas Kharolis producían uvas extraordinariamente dulces. Estas uvas eran importadas a Qualinesti para hacer el vino que gozaba de tanta fama en Ansalon.

El cáñamo de Haven era muy apreciado por los Hombres de las Llanuras, que lo retorcían para conseguir fuertes cuerdas muy resistentes. Los habitantes de Solace utilizaban la madera de Haven para construir sus casas y negocios.

A pesar del fuerte comercio que mantiene con sus vecinos, la ciudad siempre se ha escudado de las influencias foráneas y la gente es ferozmente conservadora. Los habitantes de Haven dan la bienvenida al comercio exterior, pero los extranjeros sólo son bien recibidos si no se entrometen en los asuntos de la ciudad.

La importancia de la religión siempre ha sido grande en Haven, y el culto a Belzor tuvo muchos seguidores en la ciudad, una vez desenmascarado fueron los Buscadores los que tomaron el relevo, alcanzando gran poder dentro de la ciudad, llegando incluso a usurpar el poder político del alcalde y crear un cuerpo de gobierno de los Sumos Buscadores.

Durante la época de la guerra de la Lanza, Haven es la ciudad más grande de Abanasinia, durante la guerra es destruida y sus habitantes enviados a las minas de Pax Tharkas. Posteriormente es reconstruida y sigue teniendo preeminencia en la región, a pesar del crecimiento de Solace, hasta que es atacada por Beryl un poco antes de la Guerra de los Espiritus, por nergarse a pagar el impuesto dragontino, este ataque causa una gran destrucción, mucha gente huye a Solace y a otras ciudades. En esta época Solace ya es más grande que Haven.

 

Cómo llegar

La vía de comunicación más importante de la ciudad es la calzada de Haven , que une la ciudad con Solace, la distancia entre ambas ciudades es de unos 140 o 150 kilómetros. La calzada de Haven llega hasta la puerta principal de la ciudad.

Existen otras dos puertas en la ciudad, una que da a las granjas y otra a la explanada donde se instala la feria. También hay senderos que llegan a la ciudad desde el Bosque Oscuro y Qualinesti, aunque son poco transitados.

 

Lugares de interés

Haven es una ciudad de calles adoquinadas, cuya calle principal conduce al mercado, que ocupa la plaza central de la ciudad. Alrededor de la población se alza una empalizada de madera destinada a detener, más que a un ejército, a manadas de lobos merodeadores. Hasta la Guerra de la Lanza, la ciudad no habría imaginado nunca que pudiera ser atacada. Los portones hechos con troncos se cerraban sólo de noche y estaban abiertos de par en par durante el día. Los hombres apostados en la puerta actuaban más como representantes de la ciudad que daban la bienvenida a los viajeros que como guardias; intercambiaban amistosos saludos con los visitantes que conocían de visitas anteriores y daban un cálido recibimiento a los que llegaban por primera vez.

Al principio las calles de Haven no tenían nombre, se empezó a pensar en ello poco antes de la Guerra de la Lanza, después de que algún trotamundos mencionara que los palanthianos no sólo les ponían nombres a la calles, sino que instalaban postes indicadores con los nombres escritos en beneficio de viajeros confusos. Los visitantes de Haven rara vez se equivocaban; si se era lo bastante alto, podía verse la villa de un extremo a otro. Empero, el corregidor de Haven consideraba lo de los postes una idea excelente y resolvió que se empezara a instalarlos.

En esta época, muchas de las calles de la ciudad ya tenían nombre; nombres lógicos que estaban relacionados con la naturaleza de los negocios que funcionaban en cada una de ellas, como por ejemplo la calle del Mercado, la calle del Molino, la calle de los Cuchilleros. Otros nombres tenían que ver con la naturaleza de la propia vía, tales como calle Retorcida o Tres Ramales, mientras que otras llevaban el nombre de la familia que vivía en ellas.

Una de las calles características de la ciudad es la de los Herbolarios , fácil de encontrar por los aromas que llegan de ella: el aroma a romero, a espliego, a salvia y a canela flota en el aire ofreciendo un agradable contraste con el penetrante olor a estiércol de caballo que había en la calle. Los puestos y tiendas de la calle de los Herbolarios saltaban a la vista por los ramos de plantas secas colgadas boca abajo al sol. Cestos de semillas y hojas secas aparecían colocados primorosamente a lo largo de la vía para atraer a los transeúntes y animarlos a comprar. Al final de esta calle está situada una tienda de productos de magia , a la izquierda si se mira hacia el norte. Está situada a cierta distancia de las otras tiendas y puestos y se alza entre unos robles. La tienda está en la planta baja de la casa, con la vivienda encima. Es difícil de ver desde el camino, ya que los robles la rodean, así como un gran jardín cercado por una tapia. Desde el exterior se ve el cartel, una tabla con un ojo pintado en rojo, negro y blanco. La tienda la instaló el mago Lemuel antes de la Guerra de la Lanza.

El edificio más grande de Haven es el templo de Belzor , que está localizado en una plaza amplia, cerca de la calle de los Mesoneros. Belzor es una deidad falsa que es adorada en la ciudad tras el Cataclismo.

Es un edificio grande e impresionante, construido con granito extraído de las cercanas montañas Kharolis y transportado hasta Haven sobre narrias tiradas por bueyes. Al haberse levantado con precipitación carece de gracia o belleza. Es de planta cuadrada, desproporcionadamente bajo y rematado con una tosca cúpula. El edificio no tiene ventanas. Las paredes de granito están adornadas con burdas figuras esculpidas de cobras de anteojos. El edificio se había diseñado para servir a unos propósitos muy funcionales: como casa de varios clérigos y sacerdotisas que trabajaban en nombre de Belzor y como lugar donde celebrar ceremonias para honrar a su dios.

Para las ceremonias, unos veinte clérigos se alineaban en dos filas en el exterior del templo, formando un pasillo por el que encaminaban a los fieles y curiosos hacia la puerta abierta. Los clérigos sostenían antorchas encendidas y se mostraban amistosos y sonrientes, invitando a todos a entrar y presenciar el milagro de Belzor. A cada lado de la puerta se habían instalado seis grandes braseros de hierro con las patas forjadas a semejanza de serpientes retorcidas. Las llamas ardían con fuerza lanzando al aire nocturno chispas y humo impregnado de un olor excesivamente intenso. En el fuego quemaban semillas de adormidera, para producir euforia en los fieles.

En el interior del recinto, la parte central estaba tenuemente iluminada por cuatro braseros colocados en el suelo del círculo interior, en estos no se quemaban opiáceos. El brillo de estos braseros iluminaba una gran estatua de una serpiente que se erguía al costado del círculo central. La estatua estaba burdamente tallada y bajo una luz directa, habría parecido grotesca e incluso ridícula, pero vista con el brillo parpadeante del fuego resultaba imponente, en especial los ojos, que estaban hechos con vidrio y reflejaban la luz de las llamas. Esos ojos relucientes otorgaban a la gigantesca cobra un aspecto aterrador y la hacían parecer una criatura viva.

Alrededor del círculo central había extendida una cuerda que impedía el acceso de la multitud al interior, y en varios puntos se encontraban apostados clérigos con el mismo propósito. Sólo había otro objeto en el centro del círculo: una silla de respaldo alto. En la estatua de la cobra hay una puerta secreta de la que sale la sacerdotisa. Las gradas que rodean a este círculo son de granito.

Otro edificio curioso de Haven es la prisión . No es un sitio particularmente bonito, está localizada cerca de la casa del corregidor y lo curioso de este edificio es que había sido unas caballerizas, reformadas para la función que ocupa ahora. La prisión es fría y tiene corrientes de aire, los suelos de tierra están llenos de desechos y el lugar apesta a orín y a heces, tanto de caballos como de personas, así como a los vómitos de quienes han abusado del aguardiente enano. En el suelo hay sucios jergones de paja. Como curiosidad, comentar que la muerte en la horca es la pena por asesinato en Haven.

Dónde alojarse

Son muchas las posadas y tabernas que podemos encontrar en Haven, estas son las más destacadas.

Gnomo Chiflado . Esta cervecería era la favorita de Flint Fireforge cuando estaba en la ciudad.

Armas de Haven , esta posada presumía de tener tan buena cerveza y comida como El Ultimo Hogar de Solace, su especialidad es el picadillo de carne de cerdo, rebozado con harina de maiz y aplastado en tortitas.

Los Siete Centauros . Posada de calidad media durante la cuarta era.

El Dragón enmascarado . Es una de las posadas más grandes y de mejor calidad de Haven durante la cuarta era.

El Ogro Filiz . Una de las tabernas de infima calidad que hay en la ciudad. Su clientela se compone de borrachos y pendencieros y en su interior encontramos humo, mesas pringosas, mala cerveza y borrachos tirados por los rincones. Su enseña es un cartel con un ogro toscamente dibujado con síntomas de embriaguez y escrito a mano.

 

Fiestas y tradiciones

El Festival de la Cosecha es la fiesta más importante de la ciudad, en ella se celebraba el año agrícola y además era un tributo a la propia ciudad por su prosperidad agraria.

Se instalaba un recinto ferial a unos dos kilómetros fuera de las empalizadas de la ciudad, allí se instalaban los campamentos de los vendedores con numerosas luces y fogatas. Fuera del recinto había un campo de ejercicios.

Solían acudir entre cuarenta y cincuenta vendedores, además de varios establecimientos de esparcimiento: cervecerías, puestos de comida, osos, bailarines, juegos de azar pensados para despojar de su dinero a los incautos, funámbulos, malabaristas y juglares.

Muchos de los puestos del recinto eran permanentes, los habían construido los comerciantes que asistían a la feria con regularidad y permanecían cerrados con tablas claveteadas el resto del año, estos puestos tenían un protector techo, puertas con bisagras que al abrirse permitían que los clientes tuvieran un buena vista de las mercancías, las cuales se colocaban en expositores y estanterías para darles más realce. Detrás un pequeño cuarto trastero servía como dormitorio para el comerciante. Para asearse usaban las letrinas y los baldes públicos del recinto.

 

Más información  

Se puede encontrar más información sobre la ciudad en el libro Prisoner of Haven de Nancy Varian Berberick, que actualmente no está traducido al español.

 

Bibliografía

Novelas:

El retorno de los dragones
La forja de un tunica negra
Los caballeros de Neraka
Pedernal y Acero.

Manuales de rol:

La guerra de la lanza
Escenario de campaña de Dragonlance

 

Por Raelana

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