.: Solace:.
Descripción e historia
Al este del lago Crystalmir, aproximadamente a un kilómetro y medio de su orilla, se alza la ciudad de Solace. Se trata de un asentamiento poco común, la ciudad había sido fundada por refugiados que huían para salvar la vida durante el Cataclismo y que sólo dejaron de correr cuando llegaron a esta zona. En lugar de instalarse en el suelo, lo hicieron sobre los altos vallenwoods: los árboles característicos de la zona, que hacen de la ciudad algo único en todo Krynn.
La ciudad de Solace está situada al este de un lago de alta montaña: Crystalmir. El lago se extiende sobre una depresión de terreno montañoso conocida como valle de Solace. Los Picos del Centinela, una estribación de las montañas Kharolis, rodean parcialmente el valle por el este, oeste y sur. Al norte el terreno es relativamente llano, con granjas y tierras de cultivo conocidas como Campos del Norte.
Solace es una comunidad primordialmente agrícola, pero también es lugar de paso de los viajeros que transitan las calzadas que van hacia las llanuras del este, hacia el oeste camino de Haven y hacia el sur en dirección a Gateway y más allá. Los vallenwood, que dan a la ciudad su carácter peculiar, crecen por todo el valle de Solace, salvo en los terrenos de labranza del norte.
Al haber sido ellos mismos forasteros en el camino, los habitantes de Solace daban un trato más afable a quienes llegaban de fuera, y esta actitud la han heredado sus descendientes.
La ciudad está situada en una concurrida calzada que era la ruta principal desde el Ansalon Septentrional hacia cualquier punto del sur, y es, desde antiguo, un concurrido lugar de paso. Solace está acostumbrada a recibir la visita de gente forastera y está familiarizada con la mezcolanza de razas de viajeros. Los lugareños siempre han sido amistosos y tolerantes.
Durante la Guerra de la Lanza, Solace tenía una población de quinientos habitantes instalados en unas ciento cincuenta casas y había sido una villa tranquila, a la sombra de ciudades más importantes de la zona, como Haven.
Tras la destrucción de Solace por el ejército de los dragones, los que se quedaron sin hogar tuvieron que refugiarse en cuevas y chozas. La plaza quedó destruida y abrasada y en ella se levantaron postes en los que encadenaban a los prisioneros. Las tropas enemigas levantaron una empalizada como si quisieran encarcelar la ciudad. Dos años después de la guerra de la lanza la población seguía siendo un cúmulo de escombros, aunque ya se empezaban a construir algunos edificios. Por fortuna, los vallenwoods eran árboles de rápido crecimiento y la ciudad recuperó pronto su aspecto anterior.
La ciudad comenzó a prosperar entre esta guerra y la de Caos. La guerra de Caos no trajo demasiada destrucción a Solace, aunque sí trajo a los grandes dragones, que respetaron la ciudad a cambio de cobrar impuestos. Los caballeros solámnicos habían establecido una guarnición en Solace. Al principio era reducida, ya que su propósito era mantener una guardia de honor en la Tumba de los Ultimos Heroes. Sin embargo, con el paso del tiempo había crecido lo suficiente para frenar la amenaza de los grandes dragones.
Durante esta época los habitantes de Solace pagaban tributo a Beryl, como otras ciudades, y la verde les permitía conservar la vida y les dejaba en paz, como demuestra el gran cartel que las autoridades ordenaron colocar y en el que se proclamaba que Solace es una ciudad próspera que había pagado su tributo dragontino y que era un lugar seguro para ser visitado.
En la actualidad, Solace es una villa próspera, más grande que Haven, posiblemente la mayor ciudad humana de Abanasinia. La ciudad ha crecido hasta convertirse en una urbe ruidosa y ajetreada donde reina la confusión y el alboroto. Y las construcciones en el suelo se han multiplicado conforme la población de la ciudad ha ido creciendo.
Clima
Los gnomos tenían un dicho sobre los inviernos de Solace, que eran notoriamente rigurosos: «Tres mantas no son suficientes, aunque sólo asomes la nariz bajo los pliegues». Los meses invernales parecen interminables y, pese a ello, cuando todo el mundo cree haber llegado a un punto en que no lo soportaría más, la primavera llega de manera repentina cogiendo desprevenidos incluso a los más avisados habitantes de Solace.
Cómo llegar
La calzada del sur parte del antiguo puente de piedra que se alza sobre el arroyo Solace, que nace en el lago Crystalmyr, y discurre en dirección a Gateway. Avanza a través del terreno llano de los campos de labranza. El puente es amplio, a fin de facilitar la circulación de carretas y tiros de caballos, además de transeúntes.
Antaño el cruce por el puente era gratuito, pero a medida que el tráfico se incrementaba, aumentaron los gastos para arreglos y mantenimiento. Las autoridades de Solace acabaron cansándose de desembolsar fondos del erario público para conservar el puente en buen uso, de modo que instalaron una barrera de peaje, atendida por un portazguero. La tarifa requerida era modesta; el arroyo Solace no era muy profundo y había varios puntos por los que su cruce resultaba practicable, de modo que los viajeros tienen la alternativa de atravesarlo por otros vados a lo largo de la ruta. No obstante, las márgenes de la corriente son empinadas y resbaladizas. Más de una carreta, cargada con mercancías valiosas, ha acabado volcada en el agua, por lo que la mayoría de los viajeros prefiere pagar el peaje. A lo largo de la ribera hay un soto de álamos, y la caseta del portazguero.
Al oeste del puente, la calzada de las llanuras se une al camino de Haven, que viene desde el norte para proseguir en la misma dirección del arroyo a través de los Picos del Centinela, hasta llegar al Paso Sur.
También hay otro camino que lleva desde los poblados bárbaros de Que-shu y Que-kiri, al norte de la ciudad.
Alrededores
El paisaje de los alrededores de Solace es tan impresionante como la ciudad en sí misma y merece ser detallado aparte.
El Pico del Orador es la cumbre más cercana a Solace de las varias que conforman los Picos del Centinela. El blanco risco es una vieja montaña glacial y su cumbre está hendida en dos, de manera que desde lejos semeja "unas manos unidas en actitud de oración". Sus boscosas laderas orientales están repletas de senderos que conducen a lugares muy frecuentados por excursionistas, pero no hay sendas hacia el sur o hacia el oeste.
Aunque el pico alcanza una altura suficiente para que en el pasado su cumbre estuviera cubierta por hielos glaciales, la zona en torno al "cuenco de alta montaña" que es el valle de solace tiene la suficiente altitud para que a los compañeros les fuera posible trepar por el sendero mágico del ciervo hasta llegar a la cumbre y descender por la otra vertiente en tan solo cuatro o cinco horas.
En los terrenos al sur y oeste del Pico del Orador crecen bosques de álamos, y en sus confines estaba el Bosque oscuro
Aparte del lago Crystalmyr , en las cercanías de la ciudad está el arroyo Solace . Nace en el lago, y discurre al pie de los Picos del Centinela, siguiendo el sinuoso trazado de las estribaciones para, posteriormente, precipitarse con alegre ímpetu a través del Paso Sur hasta desembocar en el Río de la Rabia Blanca.
Entre Solace y las riberas del Crystalmir hay un bosque de pinos muy denso. El lago en invierno se hiela y se cubre de nieve en los días más crudos.
Mirador de Flint . lugar situado en lo alto de una colina, fuera de Solace, justo a un lado de la calzada que conduce a la ciudad. Es el punto más alto en kilómetros a la redonda, con una buena vista de la ciudad. La roca que hay allí es en la que, según la leyenda local, un día al caer la tarde se había sentado a descansar el famoso Héroe de la Lanza Flint Fireforge, horas antes de la noche en la que una mujer de las llanuras y una Vara de Cristal azul habían llevado la nueva del regreso de los verdaderos dioses y en la que la guerra de la lanza había comenzado.
La vista desde el mirador es espectacular. El humo de las lumbres de las cocinas se elevaba perezosamente en el aire. Los rayos del sol poniente destellan anaranjados sobre el lago Crystalmir y resplandecen en las ventanas de cristales con forma de rombo de la posada El último Hogar, uno de los pocos edificios visibles a través del denso follaje de los vallenwoods. Los bosques que rodean la colina son de robles, arces y castaños.
Tumba de los últimos héroes Tras la guerra de Caos, la campiña cercana a Solace, con el paso del tiempo, se consideró sagrada. En este campo, las gentes de Ansalon se reunieron para construir una tumba de piedra traída desde Thorbardin por un ejercito de enanos. Era un mausoleo sencillo, elegante, construido con mármol blanco y obsidiana negra. Alrededor de la tumba los humanos plantaron árboles traídos desde Qualinesti y Silvanesti por los elfos, que tenían flores fragantes todo el año. La anchura de la tumba es de unos doscientos pasos.
Los cuerpos de los caballeros de Solamnia fueron enterrados dentro de la cripta, al lado de los cuerpos de los Caballeros de Takhisis. En el centro, Steel Brightblade descansa sobre un sepulcro hecho de raro mármol negro sosteniendo la espada de su padre en las manos. En otro sepulcro, tallado en mármol blanco, yace el cuerpo de Tanis el semielfo, vestido con ropas verdes y coselete de cuero. A su lado estaba la Vara de Cristal Azul, colocada allí por los hijos de Riverwind y Goldmoon.
La cripta fue cerrada y sellada con dobles puertas hechas de plata y oro. Los caballeros de Solamnia hicieron cincelar en una de las hojas una rosa, y en la otra, un lirio. Los nombres de los caballeros fueron grabados en los bloques de piedra. Pero sobre las puertas se puso solo un nombre en memoria de uno de los heroes de Ansalon más famoso: Tasslehoff Burrfoot. Debajo de su nombre, se cinceló una jupak.
La tumba de los Ultimos Heroes se la llamó, y con ella se conmemoró a todos lo que habían muerto en la batalla al final de aquel horrible verano de Caos.
Lejos de ser un lugar solemne, el mausoleo se convirtió en un sitio bastante alegre, con gran desagrado de los caballeros. Kenders de todos los rincones de Ansalon peregrinaban a este lugar, llevaban a sus hijos y hacían comidas campestres en los terrenos aledaños. Mientras comían, los kenders relataban historias sobre su famoso héroe al que llamaban “tío Tas”. Por desgracia, varios años después de ser construida la tumba, a los kenders se les ocurrió la idea de llevarse cada uno un trozo de ella como amuleto de buena suerte. Con tal fin empezaron a atacar el panteón con cinceles y martillos, obligando a los caballeros solámnicos a levantar una verja de hierro forjado alrededor de la construcción, la cual comenzaba a tener la apariencia de un queso mordisqueado por ratones.
Después de la tormenta que asoló Krynn justo antes de la Guerra de los Espiritus, Solace no salió tan mal parada como otras partes de Ansalon, sin embargo la Tumba de los Ultimos Héroes sí sufrió daños. Un rayo alcanzó uno de los chapiteles que se hizo pedazos y sembró de grandes fragmentos de mármol el prado.
Fortificación de los caballeros de Solamnia. El fortín no era grande, se había levantado tras la guerra de Caos para albergar a quienes guardaban la Tumba de los Últimos Héroes y se había ampliado para acomodar a los caballeros que se encargarían de lo que seguramente sería la última defensa de Solace si Beryl atacaba.
El fortín estaba rodeado por una cerca alta hecha con postes, los cuales acababan en puntas afiladas. Dentro del recinto había establos para los caballos, pequeños campos de entrenamiento con una diana instalada para las prácticas con arco y varios edificios.
Dentro de la empalizada, un edificio bajo y alargado sirve de cuartel para los caballeros y los soldados bajo su mando. Además, hay varias edificaciones anexas utilizadas como almacenes y oficinas administrativas, donde el jefe de la guarnición tenía su alojamiento, que a la vez utilizaba como despacho.
La escuela de magia . Dirigida por maese Teobald, estaba misteriosamente situada en las cercanías de Solace y su localización era objeto de continuos rumores y habladurías. Se llamaba Fondo de la Charca y estaba a unos ocho kilómetros hacia el oeste, en un bosque apartado. Casi nadie sabía que se encontraba allí. Consistía en una gran habitación sin ventanas, para que no hubiera distracciones del exterior y con el suelo de piedra. Los pupitres estaban a cierta altura de ese suelo a fin de no tener los pies fríos en invierno, y los alumnos se sentaban en taburetes altos. Por su parte, el maestro ocupaba un escritorio grande en la parte delantera de la habitación. colocadas a lo largo de dos paredes de la estancia había estanterías que contenían jarros con diversas hierbas y otras cosas que iban desde las horribles y repugnantes hasta las agradables y misteriosas. La mayoría de los pergaminos estaban en blanco, listos para que los estudiantes escribieran en ellos, pero no ocurría lo mismo con otros.
El laboratorio de Theobald estaba bajo sus aposentos privados, se accedía a él por una trampilla en el suelo de la habitación, oculto por una alfombra y cerrada mágicamente. Era limpio y ordenado, sobre una estantería había unos cuantos libros de hechizos encuadernados en anodinos colores grises y bien cuidados. Seis estuches de pergaminos reposaban en un arconcillo con capacidad para muchos más. Había una colección de tarros para guardar componentes de hechizos, pero solo unos pocos contenían algo. La mesa de piedra, sobre la que el maestro se suponía debería realizar experimentos arcanos, estaba tan limpia como la que utilizaba para comer.
Cuando Raist y Caramon tenían 19 años, un incendio había acabado con al escuela de maese Theobald, como era muy conocido en solace, donde se le tenía confianza, Las autoridades le dieron permiso para abrir su nueva escuela dentro de los limites de la ciudad. Esta otra escuela sería, posteriormente, utilizada por Palin para poner su propia escuela de Hechicería.
Escuela de Hechiceria . Estaba construida sobre una colina y sus elevadas torres y fueres muros la convertían en una pequeña fortaleza. Tanto el suelo como los muros eran de piedra, y muy gruesos. La puerta, de madera, estaba guardada por un poderoso conjuro mágico que se activaba si alguien intentaba forzar la entrada.
La edificación constaba de un vestíbulo, con candelabros de hierro en forma de gárgola en las paredes con antorchas, que daba a un largo corredor, al final de él había un laboratorio que se había creado para el uso de estudiantes y maestros, que se sentaban en altos taburetes para estudiar los artilugios antiguos. También tenían un sótano, donde tenían la despensa. También había una biblioteca y una habitación dedicada a los artilugios mágicos. Estaba en el nivel más bajo, en un estrecho corredor que había desde el laboratorio. Había varias columnas grandes a lo largo del corredor y tras uno de los candelabros del vestíbulo estaba el mecanismo de apertura de un panel deslizante que se abría en la pared y llevaba hasta el bosque, cerca de la casa de Palin.
En la época actual, los muros de piedra del edificio siguen en pie, pero están ennegrecidos y se van desmoronando, en tanto que el techo semeja un esqueletos de vigas calcinadas y la torre que en otro tiempo había sido un símbolo de esperanza para el mundo –esperanza de que la magia había regresado-. Había quedado reducida a un montón de escombros, demolida por la explosión que había arrancado su corazón.
Hubo un tiempo en que Palin planeó reconstruir la escuela, aunque solo fuese en señal de desafío a Beryl, pero cuando empezó a fallarle la magia lo descartó. Los residentes de Solace tenían el paraje por un lugar embrujado y no se acercaban a él en ninguna circunstancia.
La casa de Palin Majere era una construcción grande que había pertenecido a maese Theobald, caramon había comprado la casa tras la muerte del maestro, en recuerdo de su hermano y se la habia regalado a Palin y a Usha cuando se casaron. el aula de estudio de los aprendices era ahora el estudio de Usha, una famosa retratista. Palin siguió utilizando el viejo laboratorio de theobald para sus estudios.
La cocina era una estancia amplia, con el techo alto, rematado con vigas y un enorme hogar ennegrecido por los largos años de uso. Una olla grande colgaba de una cadena negra en el centro de la chimenea. Una gran mesa de madera maciza que se utilizaba para cortar la cabeza a los pollos y cosas por el estilo
Lugares de interés
La primera singularidad de Solace es cómo está edificada. Las casas están construidas sobre las ramas de los inmensos vallenwoods que crecen en el valle y rodean casi por completo el lago Crystalmir; ello ha hecho siempre de la ciudad "una de las maravillas de Krynn". En Solace el diseño de cada casa varía, a fin de acomodarse al árbol sobre el que descansa. Según marca la ley, no se puede cortar parte alguna del vallenwood ni quemar su madera ni perjudicarlo de ningún otro modo. Todas las casas utilizan el ancho tronco como pared en al menos un cuarto, mientras que las ramas sirven como vigas para los techos. Los suelos no están al mismo nivel, y en las casas se nota un movimiento de balanceo muy pronunciado cuando hay tormentas y se levanta el viento.
Tan sólo la herrería y la panadería , con sus inmensos hornos, estaban construidas en el suelo antes de que los dragones destruyesen la ciudad, aunque sin duda también debía ser el caso de otros pocos edificios (como los establos), por no ser aconsejable que se encontraran encaramados a varios metros del suelo. La famosa herrería de Theros Ironfeld se encontraba cerca de la plaza de la ciudad, junto a la tienda de comestibles.
Los comercios también solían estar sobre los árboles, como por ejemplo la pañería . La tienda estaba en el piso bajo de una casa, una de las más grandes de Solace. La planta baja estaba a oscuras, ya que la tienda cerraba al caer la noche, pero en el primer piso brillaban luces a través de las ventanas techadas en gablete. Debajo del suelo de la pañería había un cobertizo que servía de almacén, no tenía ventanas
A pesar de existir rampas en forma de espiral por las que se subía a las principales construcciones, todos los edificios de Solace estaban conectados entre sí por una extensa red de pasarelas colgantes . Los habitantes de la ciudad estaban mucho más acostumbrados a utilizar este sistema que las escaleras.
Tras la guerra de caos, se instalan en las escaleras que conducen a las pasarelas la Guardia de los Vallenwoods . Con el rápido crecimiento de la ciudad se llegó a un punto en el que eran demasiadas las personas que transitaban por las pasarelas. No se construyeron para aguantar tanto peso, así que empezaron a soltarse tablas que les caían en la cabeza a los que caminaban por el suelo. Una de las pasarelas estuvo a punto de irse abajo cuando varias cuerdas se partieron y la pasarela se hundió de repente.
Decidieron entonces limitar el número de personas que subía a ellas. A los propietarios de las casas en las copas de los árboles se les entrega un pase y los que no lo tienen, deben demostrar que se ha de llevar a cabo algún asunto o negocio allí arriba. Los guardias están apostados al pie de las escaleras y siguen la pista a los que suben y a los que bajan, llevan uniforme verde con una hoja de vallenwood bordada en la pechera.
También esta época, varios comerciantes habían instalado puestos cerca de la escalera para aprovechar la casi constante afluencia de gente. Entre ellos había un emprendedor vendedor de empanadas de carne que había colocado mesas y bancos para comodidad de sus clientes. También hay un puesto de cintas.
Otro cambio que llegó con la Era de los Mortales es la construcción de casas a toda prisa al pie de los vallenwoods, en vez de en las copas. Los que viven en esas casas son generalmente refugiados que han huido de la destrucción ocasionada por Beryl. Cuando llegaron a Solace vivieron en tiendas, pero después algunos de ellos prosperan y desean una morada permanente. Se pueden construir muchas casas alrededor del tronco de los gigantescos árboles. Para ahorrar madera y dinero, el proyectista de las casas había seguido la pauta elfa de utilizar el propio tronco del árbol como una de las paredes de la casa, de manera que las construcciones semejaban setas que hubieran salido del barro al pie del tronco.
La casa de Flint Fireforge . La casa de Flint Fireforge estaba considerada como una rareza y una de las curiosidades de Solace. No sólo porque no se alzaba sobre las ramas de los vallenwoods, como el resto de las casas de Solace, sino al pie de los inmensos árboles, sino que también era toda de piedra que el enano había acarreado desde el Pico del Orador. Detrás de la casa corría un arroyo y el hogar de Tanis el semielfo se encontraba muy cerca, construido entre las ramas de un vallenwood. La hierba crecía entre las losas que conducían hacia la pesada puerta de roble, que denotaba la pericia artesanal del forjador que habitaba tras ella; lo goznes, los cerrojos, el picaporte, estaban realizados con artística maestría.
Ringlera de los dioses. Es una zona que se halla situada cerca de la Tumba de los Últimos Héroes y para llegar al mercado desde El Ultimo Hogar es necesario pasar por esta zona. Es el lugar donde comenzaron a construirse los templos a los distintos dioses. Tras la Guerra de los Espíritus, esta zona bullía de actividad con varios templos en construcción. El templo de Mishakal era el más grande y magnífico, puesto que fue a Solace donde había llegado su discípula, Goldmoon de Que-Shu, portando la Vara de Cristal Azul. Debido a esto, los vecinos de Solace afirmaban que la diosa sentía un interés especial por ellos. Este templo es de mármol blanco.
El templo de Kiri-Jolith era casi igual de grande y se alzaba junto al de Mishakal. A continuación había otro dedicado a Majere. Solace es una población situada en un cruce de camino de primer orden en la región. Alzar allí un templo proporcionaba a los clérigos de Majere un fácil acceso a la parte más extensa de Ansalon Occidental.
Más allá se alzaba el templo de Zeboim, una estructura modesta hecha de madera arrastrada por el mar hasta la playa, transportada allí desde la costa de Nuevo Mar y adornada con conchas. Varias velas, colocadas en candelabros hechos de manera que semejaban barcas de madera, ardían en el altar, presentes para Zeboim ofrecidos con la esperanza de que cuidara de quienes navegaban por los mares o viajaban por las vías fluviales tierra adentro.
A unas manzanas de la plaza, se encuentra un templo abandonado que estuvo dedicado a Chemosh y que ha permanecido vacío desde que se tiene memoria en el lugar. Sus ruinas aparecen esparcidas entre parches de malas hierbas. En la escalera derruida habían caído grandes cascotes y la puerta está bloqueada por una columna, aunque existen grietas en la pared por las que colarse. El suelo del templo se halla cubierto de polvo y cascotes. Los hierbajos han crecido en todas las grietas. El altar está rajado y cubierto de correhuela. Todos los objetos sagrados para el dios habían desaparecido.
Prisión La antigua prisión de Solace ya no existe, al quedarse pequeña con el crecimiento de la ciudad, se construyó una nueva tras la Guerra de los Espíritus. Esta nueva prisión tiene aspecto de cuartel y en eso se notaba la intervención de Gerard, un antiguo caballero de Solamnia y ahora alguacil de la ciudad. Es un edificio de madera, enlucido con yeso. Numerosos ventanucos con barrotes jalonan las paredes y tiene un único acceso para entrar y salir, con vigilancia las 24 horas del día.
En su interior, encontramos un largo corredor bordeado a ambos lados por puertas. La prisión tiene el habitual mal olor de estos establecimientos, si bien es más limpia que la mayoría. Los kenders suelen ser encerrados en una amplia celda de barrotes, llamadas celdas de arresto, para prisioneros temporales.
Pasadas estas celdas, un nuevo corredor lleva a las celdas individuales, con puertas de madera, estas son para los presos más peligrosos y para los lunáticos y tienen un catre.
La casa del alguacil está cerca de la prisión ya que entra en el salario. Es pequeña pero cómoda y está construida en el suelo.
Dónde alojarse
El Ultimo Hogar. El edificio más grande y más conocido de Solace es la posada El Ultimo Hogar. Erigida a unos quince metros sobre el suelo, estaba construida alrededor de un gigantesco wallenwood que forma parte del interior de la posada y antes de la Guerra de la Lanza se hallaba cerca del extremo oriental de la ciudad.
Esta posada ha alcanzado una fama imperecedera durante la Guerra de la Lanza, ya que fue allí donde los legendarios Héroes de la Lanza iniciaron una búsqueda que acabaría con la derrota de Takhisis, Reinas de la Oscuridad.
Un gigantesco bosque de vigas sujetaba la posada por debajo. La planta de la posada tiene forma de L. La sala comunal y la cocina se hallaban en el piso bajo, mientras que las habitaciones se encontraban en un nivel más alto y se podía llegar a ellas por una entrada independiente, los que buscaban intimidad no tenían que pasar a través de la taberna.
Las ventanas de la posada eran de cristales multicolores que, según la leyenda local, se habían hecho traer desde la mismísima Palanthas. Los cristales eran una excelente propaganda para el negocio, ya que los destellos de diversos colores que se percibían entre las sombras arrojadas por las hojas atraían la mirada, de no ser así el establecimiento habría pasado inadvertido entre el follaje. Cerca de una de las ventanas se tiene una excelente vista del lago Crystalmir.
El hombre que construyó la posada fue Krale el Fuerte, unos años después del Cataclismo. Y fue el que puso un bloque de piedra de una sola pieza que se colocó para conservar fresca la cerveza a quince metros sobre el suelo. Krale fabricó un arnés de cuerdas con el que la izó a pulso. Después excavó el cuarto en la madera viva del tronco y colocó la piedra como suelo. Tras el cataclismo, consideraba que ese iba a ser el ultimo hogar de su gente y lo construyó a conciencia, para que durara siglos. También fue él quien puso nombre a la posada.
La posada no siempre tuvo el renombre que tiene actualmente, años antes de que Otik Sandhal fuera su propietario la posada era muy distinta: las paredes estaban cubiertas de hollín; los cristales de las ventanas tan sucios que no se sabía si era de día o de noche. El suelo daba impresión de no fregarse en meses y el olor que impregnaba el ambiente era muy desagradable. En este momento su propietario era un hombre honrado, pero su apariencia era desaliñada y expresión triste.
Posteriormente, la posada pasó a manos de un matrimonio de Enanos de las Colinas de carácter agrio que consiguió que la reputación de la posada se hundiera más y más. El marido de fugó y la mujer vendió la posada a Otik Sandhal por “medio penique de kender”..
Otik Sandhal se convirtió en propietario de la posada El Ultimo Hogar unos quince años antes de la Guerra de la Lanza y consiguió que la reputación de su establecimiento se extendiera por toda Abanasinia. Limpió a fondo y pulió los suelos. A continuación se dedicó a la cocina. Y poco a poco la fama de sus patatas picantes se extendió y fueron conocidas y apreciadas en toda la región. No tan famosos, pero igualmente sabrosos, eran los otros platos que había aprendido a cocinar durante sus vagabundeos: cocochas de trucha a la brasa, pudín de hígado de pato, guisado de conejo, venado asado y la sorpresa de arándanos.
Los días de Otik como viajero se reflejaban en la decoración de la sala de posada. Había adornado las paredes con diversos recuerdos curiosos o de los que se había encaprichado durante esa época. Y seguía aumentando la colección. A despecho de las protestas de la parroquia, Otik insistía cada año en cerrar la posada durante un mes -pues no confiaba en nadie para que dirigiera su establecimiento- y daba rienda suelta a lo que aún le quedaba de ansia viajera.
Otik estaba decidido a conocer cuanto pudiera de Krynn y hacía largos viajes a campo traviesa. Un burdo mapa situado tras la larga barra del bar, que había trocado a un kender a cambio de comida, aparecía marcado con una equis en todos los lugares que había visitado. Cuando regresaba, Otik traía siempre consigo uno o dos recuerdos. En una ocasión fue una temible hacha de minotauro. Otra vez fue un chal finamente bordado, de origen elfo.
El primer día tras su vuelta, Otik sacaba estas curiosidades con gesto ostentoso ante sus clientes habituales y cualquiera que se encontrara en ese momento en la posada. A continuación, hinchado de orgullo, añadía los objetos a su decoración dando mucha importancia a la manera exacta de colocarlos, con la colaboración y el consejo de sus parroquianos.
A estas alturas, la posada El Ultimo Hogar era un verdadero museo de objetos procedentes de las dispares culturas de Krynn.
Durante la Guerra de la Lanza, la posada fue destruida y se construyó una provisional en el suelo, posteriormente, cuando Otik decidió retirarse, vendió la posada a su ahijada Tika y a su marido, Caramon Majere, unos ocho años después de la Guerra de la Lanza. Ellos la reconstruyeron sobre el nuevo vallenwood que había plantado Otik tras la guerra.
Posteriormente, la posada pasa a una de sus hijas, Laura Majere, que es la que dirige el establecimiento en la actualidad.
La posada El Ultimo Hogar ha experimentado varios cambios con el paso de los años. Aquellos que la recordaban de los tiempos de la Guerra de la Lanza no la habrían reconocido ahora. Los dragones la habían destruido dos veces y además de reconstruirla se le habían hecho varias ampliaciones y renovaciones. El famoso mostrador hecho con el vallenwood seguía en su sitio. La chimenea, junto a la que antaño se sentaba el tristemente célebre hechicero Raistlin Majere, se había desplazado a otro punto para dejar espacio para más mesas. Se había construido un ala más para acoger al creciente número de viajeros. La cocina ya no estaba en su antigua habitación, sino en otra completamente diferente. La comida y la cerveza seguían siendo excelentes.
En la parte posterior hay un pequeño cuarto que en principio era de almacenamiento pero que, posteriormente, pasó a ser llamado “el cuarto de Raistlin”. Está situado directamente encima del lugar cercano a la chimenea donde Raistlin tenía por costumbre sentarse. Los magos consideran que es un lugar que da buena suerte y suelen acudir y dejar ofrendas. Hay un barril de cerveza, donde los magos empezaron a poner los objetos mientras la sala fue almacén, pero el resto se había sacado y Caramon había colocado estantes para los rollos de pergamino y cofres de madera tallada para los objetos. Una pequeña ventana deja entrar la luz del sol y de las lunas y un búcaro de flores frescas descansa sobre una mesa que hay debajo de la ventana. Se había puesto un cómoda silla en el cuarto para uso de los que entraban a meditar o estudiar.
El abrevadero. Es una taberna de mala fama situada en las afueras de la ciudad, en el lado opuesto de la posada El Ultimo Hogar. Es una taberna apartada, en las afueras, que frecuentan jóvenes tarambanas.Está situada en una barriada oscura y lúgubre. No hay comercios y sólo unas casas en ruinas desperdigadas de las que salían luces tenues. Pocas gente iba de noche por esa parte de la ciudad.
Hace mucho que El Abrevadero original ha desaparecido. Ese y varias réplicas posteriores de la taberna habían ardido hasta los cimientos. La primera vez se incendió la cocina y la siguiente fue la chimenea. En una ocasión un grupo de draconianos borrachos habían prendido fuego a la taberna cuando les presentaron lo que a ellos les pareció una cuenta exorbitante y en otra ocasión la había incendiado el propio dueño por razones que nunca quedaron muy claras. Todas las veces se reconstruyó merced al dinero que, según contaban, facilitaban los Enanos de las Colinas, ya que era uno de los pocos sitios que quedaban en Abanasinia donde se podía comprar el fortísimo licor conocido como aguardiente enano.
La taberna está escondida en las densas sombras de una arboleda, cerca del borde de la calzada y poseía pocas características peculiares. Es un edificio bajo y alargado, desvencijado e inestable. Dispone de una única ventana en la fachada, grande, cuyo cristal debía haber costado más que el resto del edificio. Esta ventana no tiene un propósito estético, sino que servía para que los que estuvieran dentro pudieran ver quien había fuera y, de ser necesario, poner pies en polvorosa por la parte trasera. El picaporte de hierro de la puerta tiene el tacto grasiento por la poca limpieza del local. La única fuente de luz del establecimiento es el exiguo fuego que ardía en el agujero del hogar abierto en el suelo, al fondo de la taberna y echa tanto humo que no cumple bien este cometido.
Cerca de esta taberna estaba la choza desvencijada de Meggin la arpía, situada a ras de suelo.
El escudo oxidado. Esta taberna se edifica tras el verano de Caos, para suplir a El Abrevadero, que había sido incendiada por los caballeros de Takhisis durante la guerra de Caos. Aunque tras la posterior reconstrucción de El Abrevadero no hay fuentes que digan que esta posada no esté actualmente abierta.
Está en dirección sur, hacia los barrios bajos de la ciudad, el camino llega hasta un descampado lleno de malas hierbas y rodeado de edificios que amenazan ruina. El propietario se llama Brandel y es tuerto y desastrado. La taberna estaba iluminada con quinqués y sobre la puerta, un escudo oxidado cruje cuando sopla el viento.
Diez años después de su edificación, el local ya se había instalado en una cómoda decrepitud. El techo de trozos irregulares de pizarra se combaba y la pintura se despegaba de las paredes. No tenía ventanas ni un letrero convencional que anunciara el negocio. Una mezcla de hedores (humo, cerveza pasada, quizás otros peores) flotaba en torno a la casa. Junto a la puerta hay una hilera de arbustos.
Leyendas, tradiciones y curiosidades
Fiesta del Albor primaveral , también llamada Festival Primero de Mayo , o Festival de la Luna Roja . Se celebra el primer día de mayo, según unas fuentes o el 21 de marzo, según otras. Se instala una gran feria en el amplio espacio abierto que existe en el extremo meridional de la ciudad.
El recinto ferial comenzaba justo al borde de la calzada, más o menos a kilómetro y medio de distancia de la falda del cerro donde estaban. Se extendía como una pequeña villa, con paseos herbosos bordeados de tenderetes y puestos, en lugar de casas. Esparcidos acá y allá había pequeños claros donde tenían lugar diversas exhibiciones y espectáculos. En los alrededores los comerciantes habían instalado sus campamentos. El área estaba salpicada de tiendas de campaña, cobertizos, carros con cubiertas de tablones, petates y hamacas. La gente se congregaba en grupos que charlaban y reían, compartían bebidas y alimentos; buhoneros y mercaderes, músicos y trovadores itinerantes, comerciantes honrados y trapaceros, ilusionistas, revendedores y alguno que otro mercenario cuya lealtad era para quien pagara más.
A la fiesta llega gente de todas partes: hombres de las llanuras, enanos, elfos de Qualinesti... La feria es un torbellino de actividades. Mercaderes provenientes de todos los rincones de Ansalon plantan sus tiendas en el recinto y montan los mostradores en los que se vende de todo, desde faltriqueras de piel hasta brillantes gemas, armas de acero o tallas de vallenwood, también había puestos de comida: carne de venado, pasteles de miel y bayas e incluso quith-pa elfico. Junto a ellos se ven juglares, recitadores, acróbatas, mariones, equilibristas, etc. Y se suelen hacer los típicos palos de mayor, alrededor de los cuales bailan las muchachas.
Otra festividad es el día del solsticio vernal , donde se comían los tipicos “pasteles del día del solsticio”
Funerales
Se llevaban a cabo tres días después de la muerte del difunto. La tradición era que se la enterrara debajo de un vallenwood y se planta un vástago de estos árboles en la cabecera de la tumba. De este modo, se creía, el alma del muerto entraba en el árbol y en consecuencia nunca moría realmente. Esta era una razón por la que los vallenwoods eran sagrados para la gente de Solace, una razón por la que jamás se cortaba un árbol vivo.
Bibliografía
Los caballeros de Neraka
Ambar y cenizas
Ambar y hierro
La misión de Dezra
Flint, rey de los gullys
Kitiara Uth Matar
Tanis el semielfo
El retorno de los dragones
El templo de Istar
El umbral del poder
Los caballeros de Takhisis
La guerra de los dioses
Atlas de la Dragonlance
"Asalto a la Escuela de Hechiceria" relato del libro: Los dominios del Dragón
"El Último Hogar", relato del libro: La magia de Krynn
Apéndices de la Dragonlance.
Por Raelana
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