Talorn Martillo Alado: Enano daewar maestro 4/ guerrero 2; VD 6; humanoide mediano; DG 4d6 + 2 más 2d10 + 2 más 3; pg 44; Inic +5; Vel 20'; CA 17 (Toque 12, Desprevenido 16); Atq base +5; Pres +8; Atq +10 c/c (1d8 + 5/x3, Martillo Alado) o +10 distancia (1d8 + 5/3, Martillo Alado); CE: Visión en la oscuridad 60', rasgos de enano, foco principal (artesano), mañas; AL LN; TS Fort +6, Ref +2, Vol +4; Fue 17, Des 12, Con 14, Int 14, Sab 10, Car 10.
Habilidades y dotes: Artesanía (Herrería) +13, Avistar +6, Buscar +11, Diplomacia +7, Escuchar +5, Moverse sigilosamente +5, Reunir información +8, Saber (arquitectura e ingeniería) +7, Saber (dungeons) +3, Saber (historia) +4, Saber (local) +9, Saber (naturaleza) +4, Supervivencia +7, Tasación +10. Digno de confianza*, soltura con una habilidad (Artesanía: herrería), Aguante, Dureza, Iniciativa mejorada e Investigador.
*Dote de Era de los Mortales o La Guerra de la Lanza.
Idiomas: Enano y común.
Rasgos de enano: Bonificador +4 en las pruebas de característica para evitar ser embestido o derribado; bonificador +2 en los TS contra veneno, conjuros y efectos sortílegos; bonificador +1 al ataque contra goblinoides; bonificador +4 en la CA contra gigantes; bonificador +2 en las pruebas de Buscar para advertir mampostería inusual; bonificador +2 en las pruebas de Artesanía o Tasación relacionadas con la piedra o el metal.
Mañas: De boca en boca y objeto de distinción.
Pertenencias: Martillo Alado (martillo de guerra de renombre +2 arrojadizo retornante defensor), hacha de mano, bastón, armadura de cuero tachonado de distinción (gran calidad), escudo pesado de acero de renombre (gran calidad), colgante de Khalax (amuleto de protección +1), diario de Talorn, mochila, odre de agua, petate, saco, pedernal y acero, bolsa con 48 pa, 4 jaspes (25 pa cada uno) y 5 heliotropos (50 pa cada uno).
Trasfondo: La infancia de Talorn estuvo marcada por la pérdida de sus padres en el derrumbe de una galería secundaria de Daebardin. Se refugió de su tristeza en los salones de los templos del Forjador, reforzando su fe en estos tiempos difíciles. El desgraciado accidente de sus padres hizo que su abuelo, Khalax, se encargara de su educación. Aun así, el carácter bonachón y llano de este enano perduró, haciéndole ganar rápidamente la confianza de muchos de sus congéneres.
El joven enano, pasó largas horas junto a su abuelo en la forja de la familia, ayudándole y aprendiendo así los entresijos del moldeado de los metales. Durante estos años de juventud, Talorn demostró su gran habilidad en este oficio, al igual que un gran interés por las historias que solía contar su mentor y único familiar, pues ambos eran los últimos de su familia: Los Martillos Alados.
Esta intensa relación terminó con la muerte de Khalax debido a una extraña enfermedad. Aunque la última revelación de éste antes de morir lo perturbó sobremanera. En sus últimos momentos, Khalax Martillo Alado, le había confesado que su familia era la descendiente de uno de los Diez, uno de los guardaespaldas de los primeros thanes hylar. Y le hizo prometer que intentaría restablecer esa guardia de honor, si alguna vez volvía a haber Gran Thane. Con su último aliento le reveló donde se hallaba la reliquia de la familia, el Martillo Alado, el arma de su misterioso antepasado hylar.
Muy afectado por quedarse sólo en el mundo y por esta última revelación, Talorn recibió el apoyo de sus numerosos amigos. Gracias a ellos logró recuperar de las profundidades de la ciudad enana la antigua reliquia. Sin embargo, poco a poco, se fue obsesionando con el tema. Ya con el martillo en su posesión, intentó trazar su linaje hasta alguno de los integrantes de aquel extraordinario cuerpo de élite, sobre el que tantas veces le había hablado su abuelo, aunque no tuvo éxito. Este hecho fue obsesionándole cada vez más. Convencido de la veracidad de las palabras de su abuelo, el joven enano, defendió sus tesis frente a sus amigos y conocidos, siendo objeto de mofa por muchos de ellos. “¿Cómo puedes tú, un daewar, descender de un héroe hylar?”, decían sus compañeros.
No dándose por vencido llegó a proponer a los dirigentes enanos la creación de un nuevo grupo de Diez. Estos aceptaron su propuesta, aunque pusieron una condición: la guardia de élite sólo podría ser restituida si encontraba al nuevo Gran Thane de los enanos. A efectos prácticos, era como una negativa, pero Talorn no se dio por vencido.
Esta búsqueda personal no fue bien recibida por sus amigos, y poco a poco fue quedándose sólo. A ojos de los demás, la joven promesa del arte del metal había pasado a ser un enano solitario y obsesionado, que desperdiciaba sus habilidades en una búsqueda sin sentido.
Removió cielo y tierra en Thorbardin, pero no obtuvo éxito. Triste y desolado por su infructuosa odisea, visitó uno de los templos del Forjador. Debido al cansancio se durmió en el interior del recinto, teniendo un sueño extraño y revelador al mismo tiempo. El sueño le hablaba del mundo exterior, del mundo fuera de La Montaña. Talorn despertó del sueño y percibió un leve fulgor azul en su arma, el Martillo Alado. Interpretando la visión onírica como un mensaje de su dios, decidió empaquetar sus cosas y probar suerte fuera del reino enano en la búsqueda de alguna pista sobre su antepasado o el Gran Thane.
Viajó durante casi un año por las montañas Kharolis y sus estribaciones, entablando relaciones con numerosos pueblos neidar y aldeas humanas. Finalmente encontró una pista en Alsip donde un anciano enano de las colinas le informó de alguien llamado “Martillo Alado” en una ciudad del norte: Hargoth. No supieron concretar si sería enano o no, pero merecía la pena probar suerte. Así pues, trabajó como herrero durante algunos meses en esa ciudad portuaria para costearse el viaje y embarcó rumbo a la ciudad solámnica de Hargoth.
Apariencia y personalidad: Talorn es fuerte y musculoso, de tez dorada y cabello rubio, luce una barba del mismo color, cuidada y decorada con algunas trenzas. Su carácter sencillo y bonachón, y su capacidad de amoldarse a situaciones extremas le hace alguien muy versátil. Poco agresivo, no rechaza la pelea si cree que alguien puede estar en peligro.
Relación con otros personajes: Es un enano de trato afable y fácil, sin embargo no dudará en establecer sus límites ante aquellos que crea se están aprovechando de él. No suele llevarse bien con los clérigos de otro dios que no sea Reorx el Forjador, a los que tildará de charlatanes ciegos.
Va de aventuras porque…: Quiere encontrar al futuro Gran Thane de los Enanos de Thorbardin, para lo que no dudará en remover cielo y tierra en esta búsqueda. También está muy interesado en cualquier información sobre su linaje.
Donde encontrarlo: Es posible encontrarlo a lo largo de la zona occidental de Ansalon, preferentemente en los alrededores del Estrecho de Algoni o donde pueda haber comunidades de enanos más o menos establecidas.
Por Klangor