Presente desde el principio de Toril, Chauntea es la chispa que le dio vida y que se fundió con el planeta en el momento de su creación. Ama a todos los seres vivos por igual, a pesar de que lamenta su conducta algunas veces. Chauntea es una diosa paciente, a pesar de que hay veces de que es excesivamente lenta o reflexiva. Mantiene lazos con las otras divinidades de la naturaleza y se opone a todas aquellas que la puedan amenazar, especialmente a Talona a la cual odia por su propensión a llevar muerte y destrucción a lo que ama.
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