El Norte de Faerûn es muy frío –por todas partes. Después de todo, lugares como el Valle del Viento Helado y el Alto Hielo no se llaman así por casualidad. Cerca están las Montañas de la Espina del Mundo, donde gigantes de la escarcha y dragones blancos tienen sus moradas. La nieve cubre la zona durante la mayor parte del año haciendo difícil la agricultura. Como resultado, la gente que vive cerca de las montañas debe encontrar otros medios para salir adelante.
La riqueza mineral es la principal fuente de prosperidad para las fortalezas de los enanos de la regi ón. Las montañas son ricas en mithral, oro, hierro, plata, cobre y otros minerales. Las comunidades enanas y humanas extraen estos minerales y crean elaboradas piezas para venderlas, desde armas y herraduras a ruedas de carromatos y delicados objetos de arte. Los comercian con negociantes del sur, con muchos que cruzan la Luna de Plata, pero mucho más con los que cruzan Mirabar y bajan hasta Aguas Profundas. La prosperidad del área está aumentando, pero también los conflictos entre las ciudades.
La Ciudadela Felbarr
Los enanos establecieron Felbarr hace muchos siglos, pero se la cedieron a los humanos cuando los enanos se trasladaron a moradas m ás profundas en las Montañas de la Espina del Mundo. Situada directamente al norte del Monte Alto y al nordeste de la Luna de Plata, la ciudadela prosperó. Hace trescientos años, los orcos tomaron la ciudadela y la llamaron la Ciudadela de Muchas Flechas. Los orcos la mantuvieron durante siglos, y podrían haber seguido haciéndolo dado que habían crecido en gran número. Sin embargo, fueron derrotados por sus congéneres
Otra enorme horda de orcos baj ó hacia el sur desde la Espina del Mundo, con intención de saquear las ciudades hasta el sur. En su camino, pasaron por la Ciudadela de Muchas Flechas y por alguna razón decidieron sitiarla en lugar de seguir hacia el sur. La lucha fue feroz, y muchos orcos en ambos bandos perdieron la vida. Los orcos que sitiaban la ciudadela lucharon durante cuatro meses antes de derribar las puertas, y habrían asesinado al rey Oboldo Muchas Flechas si un tercer grupo no se hubiera unido a la refriega. Un fuerte grupo de enanos vio la lucha entre los orcos como una oportunidad, y, cuando llegó el momento, cayeron sobre los guerreros orcos de ambos bandos, masacrando a muchos de ellos. Los enanos expulsaron a Obaldo y sus orcos de la ciudadela, y así remataron muchas de las hordas que asediaban el lugar. De esta manera, salvaron el sur y la Ciudadela Felbarr volvió a manos de los enanos.
El actual rey de l os enanos en Felbarr es Emerus Corona de Guerra. Ocupó la ciudadela y aguardar a los refuerzos, esperanzado en que los orcos no pudieran organizarse con la suficiente rapidez como para atacar sus entonces escasas fuerzas. La suerte, o los dioses, estuvo con él, y seiscientos enanos escudo llegaron la siguiente primavera. Han pasado cuatro años, y la Ciudadela Felbarr esta bien defendida de nuevo. La Ciudadela Felbarr está construida sobre una llanura entre el Bosque de la Luna y una pequeña cadena de montañas al este. La riqueza mineral es más escasa que en las montañas más altas, pero los enanos lo hacen muy bien. Últimamente han empezado a hacer contactos comerciales hacia el oeste, con el Salón del Mithril, Mirabar, e incluso la Luna de Plata. Los éxitos comerciales podrían reforzar la población y asegurar el dominio enano durante los próximos enanos.
Salón del Mithril
Antaño el mayor enclave enano del norte, esta ciudadela está construida al borde de las Monta ñ as de la Espina del Mundo, directamente encima del acceso a la gran riqueza mineral y a la Infraoscuridad. Fue la Infraoscuridad la que trajo la fatalidad a sus habitantes. Los enanos excavaron a demasiada profundidad y muy rápidamente en busca de mithral, y encontraron algo terrible. Nadie podía informar con precisión sobre lo que encontraron, pero sobretodo un dragón sombrío del Plano de la Sombra fue liberado. Los enanos no estaban preparados para semejante amenaza, y aunque lucharon con bravura, fueron masacrados por el dragón y su séquito. Los monstruos de la Sombra y los enanos grises persiguieron a los pocos enanos supervivientes que escaparon del enclave, y el dragón sombrío tomó posesión de la ciudadela. En el a ñ o 1356 CV, 165 a ños después de que el dragón apareciera, Brúenor Battlehammer volvió del Valle del Viento Helado. Hijo del viejo rey Gandalug Battlehammer, acabó con el dragón en una fiera batalla (el único tipo de lucha que realmente gustaba a los enanos). Sus enanos acabaron con las otras criaturas cuando cayó el dragón sombrío, y Brúenor Battlehammer se convirtió en el octavo rey del Salón del Mithral. Ha llevado muchos a ñ os a los enanos llegar a esta situación, pero el clan Battlehammer es fuerte todavía. Los enanos continúan acabando con los monstruos desde la Infraoscuridad, y han vuelto a extraer mithral y otros metales. Sus éxitos han causado molestias en las economías de la región, sobretodo en Mirabar, pero en general el renacimiento del Salón del Mithral se ha visto como algo bueno para la región. El Salón del Mithral está conectado a través de la Infraoscuridad con las otras ciudadelas enanas, Felbarr y Adbar, y también con Mirabar. Los enanos se pueden apoyar unos a otros sin que el enemigo lo sepa. Esta es una ventaja táctica clave, y Brúenor Battlehammer planea usarla cuanto le sea posible. Ha viajado por la región tratando de fraguar alianzas con los otros enanos, y sus maneras directas y la eficiencia de los enanos lo han llevado lejos con otros enanos. Sus maneras no han impresionado a los humanos, quienes prefieren protocolos, mentiras y políticas.
Mirabar
Aunque no forma parte de la Marca Argéntea propiamente dicha, Mirabar es, no obstante, una importante plaza en la política de la zona. Como centro minero de la Costa de la Espada, proporciona minerales y elaborados bienes a Aguas Profundas y los otros poblados del sur. Un camino lleva directamente desde Mirabar a Aguas Profundas, el cual está muy transitado . En realidad, Mirabar es la unión de dos ciudades. Los enanos que trabajan en las minas viven en una especia de ciudad subterránea, ayudando a Mirabar y haciendo el trabajo que aporta riqueza a la ciudad. La ciudad de la superficie está poblada en su mayor parte por humanos, con un puñado de gnomos y elfos. Las razas trabajan juntas, pero no siempre comparten los mismos intereses . La ciudad es gobernada por un marqués, el cual es un título hereditario muy parecido al de rey en otras tierras. El marqués sí tiene poder, pero principalmente tiene la gloria de ser el líder de Mirabar. El verdadero poder de tomar decisiones y hacer leyes pertenece al Consejo de las Piedras Brillantes, que es un grupo de humanos y enanos que no interfieren en los asuntos del marqués a no ser que sus actividades afecten a la riqueza de la ciudad. El Consejo decide las cuotas de producción para cada a ñ o, con quién negociar y con quién no. El marqués lleva los asuntos del día a día de la ciudad. Es asistido por una cetrana, cuyo trabajo es negociar acuerdos comerciales y llevar a cabo los actos diplomáticos que el marqués no considere dignos de su interés . El renacimiento del Salón del Mithral desde las cenizas ha causado una considerable consternación para el marqués de Mirabar, aunque menos a sus asesores y a los miembros del Consejo de las Piedras Brillantes. El marqués, un hombre paranoico y no muy inteligente, se preocupa porque la posición y la riqueza de su ciudad, y también las suyas propias, caerán ante los superiores metales y artesanía enanos del Salón del Mithral.
Las Montañas de la Espina del Mundo
Las Monta ñ as llamadas Espina del Mundo marcan los dominios m ás septentrionales de Faerûn . Pasada esta cordillera hay un mar de hielo y tormentas, que a menudo da a quienes intentan atravesarlo una muerte invernal. Más allá, creen los faerûnianos, se encuentran los reinos de los dioses. La Espina del Mundo es un cadena monta ñ osa de muchos miles de pies de altura, con suaves laderas boscosas en su lado sur. Bautizada como “el Muro” por algunos habitantes, esta cordillera bloquea de forma efectiva el viaje hacia el norte. Hay un grupo de poblados, incluyendo el Valle del Viento Helado, que se encuentran al norte de la monta ñas en su lado oeste, y transitar estos lugares es, en el mejor de los casos, peligroso. Las colinas y las monta ñ as son hogar para los gigantes de escarcha y de las colinas, dragones, yetis y otros horrores del frío. Hordas de orcos, gnols, trasgos, y otros humanoides viven en las faldas de la monta ñ a y en los enclaves enanos y túneles de las minas que penetran bajo las monta ñ as. Estos túneles enanos y minas proporcionan un camino para atravesar la Espina del Mundo en dirección al Valle del Viento Helado, y son los únicos medios de paso para la mayoría de la gente. Los gigantes de escarcha, bajo el mando de su nueva jarl Gerti Orelsdottr, impiden que nadie pase por las montañas. La Espina del Mundo es el nuevo hogar de Oboldo Muchas Flechas, rey de los orcos y gobernador exiliado de la Ciudadela de Muchas Flechas (Felbarr). Trama un complot con los gigantes y con los drows para conducir una horda hacia el sur y conquistar un gran reino para sí y para sus hijos cuando él no esté. También rabia por la pérdida de la Ciudadela de Muchas Flechas, y si todo va según lo planeado, Emerus Corona de Guerra no permanecerá en el antiguo hogar de Oboldo durante mucho más tiempo.
Propiedad de Wizards of the Coast
Traducido por Juan Carlos Postigo Ríos
[Volver]