“Una gran novela”, 8/10
Troy Denning fue uno de los autores que participó desde el principio en la serie del Avatar, aunque fuese bajo el pseudónimo de Richard Awlinson. Las novelas del Avatar fueron sus inicios en los Reinos como novelista. Posteriormente publicaría diversos libros (destacando sus libros en la serie de The Harpers o la trilogía de The Twght Giant War ) antes de retomar de nuevo el final de la serie del Avatar.
Esta vez, su tarea poner fin a la trama que se retomaba en el Príncipe de las Mentiras. A priori la tarea no era fácil por el final que mostraba el libro pero además se añadía las dificultades que suponía mantener el ritmo del anterior libro y la caracterización de numerosos de sus personajes.
A priori no era una tarea fácil pero Denning logra salirse con muy buena nota. Crisol es una novela muy completa y con giros y escenas realmente buenas. Aquellos que identifiquen a Denning con batallas en masa verán aquí un estilo diferente al que nos tiene acostumbrados.
El primer detalle que sorprende es el hecho de que la narración es llevada a través de dos personajes: Cyric y Malik. En el Príncipe de las Mentiras había una contraposición bastante más acentuada de personajes, aquí es mucho menor además de que los dos protagonistas son personajes malvados, pues Malik es un servidor del Sol Oscuro con el deber de recuperar la Cyrinshad.
Las partes narradas por parte de Malik alternan el uso de la primera persona con la tercera persona, resultando en muchos casos en la sensación de que se esta leyendo una crónica o el diario del personaje. Este hecho se acentúa al final del libro.
Uno de los detalles más destacados del Príncipe de las Mentiras era el retrato que se hacía de los dioses. Máscara, Cyric o Mystra eran algunos de los ejemplos de la gran habilidad que mostró Lowder en el tratamiento de los dioses.
Denning consigue mantener el encanto de todos los dioses, que no es poca cosa, e incluso logra escenas realmente fabulosas con Cyric y con Máscara. Es especialmente destacable la escena final con Cyric, Mystra y Kelemvor.
No solo eso, en esta novela se aborda el tema de los problemas que sufren tanto Mystra como Kelemvor para conciliar su tarea y sus ideales casi humanos. El contraste entre la visión que tienes ellos y lo que debe ser. Es otro elemento que ayuda a reforzar la imagen que se ha dado de lo dioses en el Príncipe de las Mentiras además de ser una fuente de luchas entre los dioses.
Malik es un personaje curioso, su relación con Cyric es desconcertante pues es extraño ver una relación de tirano-sirviente reflejada de la forma en como sale en el libro. Normalmente, la parte tiranizada odia a la otra, nunca se ve esta idolatría que refleja Malik hacía su dios.
La trama de Malik es la que nos conduce por diversas partes de Faerun viendo diversos de los sucesos que han tenido lugar después del Príncipe de las Mentiras . No faltan las apariciones de Gwydion, Rinda o Fzoul.
Dos personajes nuevos que añade Denning son Ruha y Kelemvor.
La primera es un personaje que ya apareció en anteriores trabajos suyos (los de la serie The Harpers) y que aquí cumple un papel de antagonista de Malik. Su relación con Malik y las luchas de ambos, casi como si fuesen el Coyote y el Correcaminos, están bien encontradas.
Kelemvor es más gris. En El Príncipe de las Mentiras era el personaje más gris de toda la novela, también es cierto que apenas aparecía, y aquí sigue esta tónica. Denning es incapaz de sacarle más jugo a un personaje que no despierta ningún interés a pesar del activo papel que tiene en la trama centrada en Cyric.
A pesar de que Crisol no consigue el nivel que tiene El Príncipe de las Mentiras , es una novela que supone un excelente punto y final para la saga del Avatar y para aquellos que disfrutaron del Príncipe de las Mentiras una continuación de la trama y del excelente tratamiento de los dioses de Faerun.
Por Larloch