Normalmente, en un mundo como Faerun, la presencia divina tiene que estar muy presente y dejarse notar en cualquier elección o acción que los clérigos tomen. Una Cruzada debe de estar siempre vinculada a una deidad y en muchos casos esta deidad debe de mostrar su favor o no hacía una cruzada o acción parecida.
Las causas que pueden haber detrás de que una iglesia convoca una cruzada son muy diversas pero el nexo de unión entre todas ellas debe de ser el papel de la fe. Se puede dar el caso de que se busque el conflicto abierto entre diferentes sectores de una iglesia y que una de ellas convoque una cruzada para luchar contra la otra.
Una herejía, debe de ser algo muy centralizado y de ámbito y extensión reducida. A largo plazo se puede hacer que una herejía tenga el suficiente poder como para poder promover una cruzada religiosa, pero a priori, este papel debería de estar plenamente representada por la voluntad divina.
Desde esta perspectiva la forma más fácil de crear una Cruzada es a partir de un conflicto religioso entre dos iglesias rivales. Las luchas entre los diferentes dioses de Faerun son constantes y es difícil encontrar una fe que no tenga enemigos.
La otra vertiente de esta visión sería la cruzada como algo defensivo de la propia fe. Es decir, para proteger la integridad de la fe. Por poner un ejemplo, una iglesia que promueve una cruzada para erradicar un grupo de herejes o un grupo de clérigos con suficientemente poder como para ser un problema para la iglesia.
Este elemento tiene dos ventajas, por un lado, introduce el papel de que los que son perseguidos no tienen que ser intrínsecamente malvados para la propia iglesia o para el propio dios. Este aspecto es quizá el más complejo, y se debería de buscar un dios que pudiese aceptar esta lucha o por lo menos esta presencia de dos grupos de su propia fe luchando entre ellos. Las opciones más fáciles es escoger una deidad maligna que lo vería como una mera lucha entre seguidores y que incluso alentaría para “purgar” sus rangos de los débiles.
Las otras opciones para una cruzada sería el vincularla a una serie de elementos políticos. Estos ampliaría el número de fuerzas presentes y posibles zonas de conflictos, pero a priori sería más fácil introducir un número de ejércitos e incluso al grupo de aventureros (que puede darse el caso de que diversos miembros se vean poco inclinados a luchar en una cruzada e incluso a verla con éxito).
De ejemplos de este tipo ha habido diversas. La más reciente sería la Cruzada elfa, pero se podrían añadir los casos de la cruzada de la iglesia de Tyr, Torm y Helm para ayudar a Zaranda y a Tethyr, la Cruzada de la iglesia de Selune para recuperar la Abadia Adbot en Amn o la participación de un grupo de fieles de Innana en las luchas entre Unther y Mulhorand.
El Azote
Esta es una cruzada puramente loviatariana, pensada como una exaltación en si misma de la fe y como una lucha entre diversas facciones y grupos. Por un lado esta la Sangre de Moruene, la Mano de la Dama, una fortaleza consagrada a Loviatar y por último Umbra en un papel secundario pero importante como principal poder en la zona de la lucha.
Las causas del conflicto se remontan al año 1371 CV cuando dos de los dragones de la Sangre de Moruene, Nahaunglaroth y Roraurim, mataron a su padre y expulsaron de la Caverna a su madre, Idrizraele, haciéndose con el control de la Sangre. Sin embargo, su madre, deseando vengarse, atacó la Mano de la Dama al haberse descubierto de forma reciente diversos objetos mágicos netherinos.
Idrizraele murió y sus hijos clamaron venganza por la osadía de los seguidores de Loviatar. Para acabar con la Mano los dragones enviaron a los Desolladores Rojos, un grupo de mercenarios grandes trasgos a su servicio, que fueron rechazados a pesar de las enormes perdidas que sufrieron los clérigos de Loviatar.
Los clérigos de la Mano pidieron ayuda a todas las congregaciones de la fe, e incluso corren rumores de que la propia diosa Loviatar envió una visión a la líder de la Mano prometiendo su victoria, pero durante los primeros meses, los más complicados, después del ataque de los Desolladores pocos clérigos se unieron.
La situación era complicada, y diversos clérigos empezaron a ver la necesidad de plantearse una alianza con Umbra, que se había ofrecido a ayudar a los clérigos a cambio de objetos mágicos.
El propósito de Umbra con esta medida era por un lado eliminar la presencia de un grupo que podía causarles problemas, la Sangre de Moruene, y confiaban, con un poco de suerte, que la Mano quedase tan debilitada que les sería fácil capturar por ellos mismos los artefactos que había en su subsuelo.
La situación dio un vuelco cuando apareció una nueva portadora del Azote de Loviatar que se presentó blandiendo el látigo ante las congregaciones de adoradores de la diosa proclamando ser una enviada de la diosa para ayudar a la Mano. El enorme prestigio que le confería el látigo y la cada vez mayor banda de seguidores provocaron un efecto en cadena que hizo que una enorme masa de clérigos se unieran a ella.
El paso de la Compañía del Flagelo, como fue llamada, sembró el caos y el dolor por todo el Norte, por mucho que diversos efectivos de la Legión Argéntea intervinieron para contener e intentar desviar las fuerzas de los seguidores de Loviatar, la gran cantidad de magia que podían desplegar y su ciega fe en la guía de su líder hicieron que los intentos de la Legión fuese poco efectivos.
En la actualidad la Compañía del Flagelo ha llegado ante la Mano de la Dama y han proclamado a su líder como la nueva jefa del monasterio, desbancando a la anterior. Ésta, consumida por la ira, mantiene contactos continuados con los umbrinos que intentan manipularla para entronizarla de nuevo como líder de la Mano mientras confían en atajar la presencia de un ejército de fieles de Loviatar ansiosos de destruir a los enemigos de su fe.
Mientras, la Sangre de Moruene esta empezando a fortificar todos sus dominios, reclutando cualquier tropa de mercenarios con los que poder hacer frente al ejército de los fieles de Loviatar. Nadie duda de que los dragones plantaran cara hasta el final, pues el hecho de ver como su madre queda sin vengar y además ellos ser expulsados de su hogar ancestral sería una ofensa difícilmente soportable.
Las llamas del Señor
Esta lucha es puramente religiosa, aunque parte de las consecuencias de las acciones de los Magos Rojos y su Guerra de las Salamandras (1357 CV). Este suceso sirve como elemento de fondo para las luchas entre dos iglesias enfrentadas como la de Kossuth y la de Istishia. La zona de la lucha, las Aloras, es una zona alejada de Thay, donde la influencia y el interés de Thay es mucho menor, a nivel de los Magos Rojos como individuos, pero militarmente es vital (cosa que provoca que los Magos Rojos puedan estar más predispuestos a negociar y a otros grupos de la zona –Aglarond y Rashemen- a intervenir).
La Guerra de las Salamandras para la fe de Kossuth fue un éxito, su deidad se convirtió en el salvador de Thay y gracias a ella su fe prosperó enormemente. Pero no fue la única consecuencia. De forma inadvertida para la mayor parte de la gente, excepto algunos individuos como la Simbul o Szass Tam, también provocó la llegada de diversos clérigos de Istihsia.
Los clérigos habían visto con creciente preocupación la invasión de las salamandras y los ifrits y decidieron enviar un grupo de clérigos para intentar frenar la expansión de los agentes de Kossuth (los clérigos de Istishia ignoraban los problemas detrás de la invasión). Los clérigos decidieron instalarse en la zona de las Alors. La gran vinculación de la zona al mar hacía que fuese un sitio favorable para extender la fe de su diosa.
Desde entonces la iglesia de Istishia ha ido poco a poco extendiendo su poder, aprovechando los horribles recuerdos que dejaron la Guerra de las Salamandras a una buena cantidad de la población del Estrecho de Magos que ven a los clérigos de Istishia unos aliados y gente realmente preocupada por su suerte, no como los clérigos de Kossuth que después de la invasión se han convertido, a los ojos de la gente, en el foco de todos los males que les suceden (esta asociación ha llegado a tal extremo que en la zona del Estrecho de Magos, la expresión “Ser mirado por el brasero” es una expresión para denominar la mala suerte).
Esta expansión de la fe de Istishia ha permanecido oculta a la fe de Kossuth ocupadas en extender su recién encontrada popularidad y consolidando su poder en Thay. Cuando la fe de Kossuth ha empezado a extender su fe fuera de Thay, por medio de los enclaves comerciales de los Magos Rojos, han descubierto que los enemigos de su dios están firmemente asentados en zonas demasiado cercanas a Thay.
La iglesia de Kossuth en la actualidad se encuentra en una encrucijada difícil, todos son concientes de que es necesario erradicar, y cuanto antes mejor, a los clérigos de Istishia. El problema es que dudan en la forma en como hacerlo. Numerosas voces en al iglesia aconsejan cierta precaución. Las Alors son un punto militarmente muy sensible para Thay, la presencia de cualquier fuerza que no esté bajo directo control de los Magos Rojos sería vista con malos ojos y ganarse la enemistad de los Magos Rojos (y posiblemente condenar al fracaso la misión).
Por otro lado, cualquiera de los reinos vecinos verían la presencia de una fuerza militar importante en las Alors como una maniobra de Thay para realizar algún ataque con lo que no sería extraño que enviasen agentes de inmediato. El hecho de que la presencia de un grupo nutrido de soldados sea una acción que provoque la inestabilidad en la zona es algo que inquieta a la iglesia de Kossuth que teme perder su posición privilegiada en Thay.
La mayor parte de las actividades que llevó a cabo la iglesia de Kossuth fue por medio de los Zelotas de la Llama Negra que empezaron una campaña de asesinatos de figuras relevantes de la iglesia de Istishia y de figuras civiles vinculadas a la fe de la diosa. La campaña fue, sorpresivamente para la iglesia de Kossuth, un éxito moderado pues la infraestructura y organización de la iglesia de Istishia no se resintió especialmente.
Esta noticia, a pesar de que fue ocultaba en su mayor parte por los clérigos de mayor rango dentro de la iglesia de Kossuth se extendió rápidamente hasta el resto de fieles. Los mismos sectores que habían abogado por una actuación discreta vieron con espanto como de dentro del grupo de los Zarcillo surgía un hombre que proclamaba que en una visión Kossuth le había dicho que “la llama prendería en las Alors”.
El talento del clérigo, su imponente estatura y el enorme poder que mostraba hicieron que rápidamente un gran grupo de clérigos, mercenarios e incluso grupos de gnolls y orcos se unieran con la promesa del saqueo de la riqueza de las Alors. La Cruzada del Fuego, como fue bautizada, fue dejando a su paso un reguero de destrucción, muerte y caos hasta llegar a las islas
La iglesia de Kossuth esta dividida por un lado parece que Kossuth no ve con malos ojos esta salida expeditiva, a pesar de que sigue mostrando su favor a los sectores más precavidos de la fe y que abogan en contra de esta salida y por otro lado, los que se han unido a la cruzada siguen siendo capaces de usar su magia.
Por otro lado, Szass Tam de momento ve con buenos ojos esta acción pues cree que le permitirá extender aún más su influencia y sobre todo, debilitará y hará que la fe de Kossuth en Thay pierda fuerza. Sin embargo, para prevenir cualquier posible imprevisto ha empezado a enviar diversos agentes de confianza a los que esta suministrando una cantidad ingente por si fuera necesario poner fin de forma rápida a la situación en las Alors.
Mientras las tensiones internas en Thay parecen cada día más complejas, tanto Rashemen como Aglarond han enviado sus propios agentes. Ambos países pretenden mantener la tregua con Thay pero son concientes de que cuanto más debilitado este Thay mejor para ellos.
Los agentes no tienen un objetivo concreto, pero su idea es hacer que esta situación desgaste cuanto sea posible a Thay. Ambos reinos sueñan con que las Alors se independicen de Thay y estos pierden las bases navales para su flota, pero dudan seriamente que una cosa así se pueda cumplir con lo que cualquier desgaste para Thay será muy bienvenido.
La última figura dentro de esta lucha, y que de momento nadie ha sido capaz de intuir su papel, es el propio Eltab que es en verdad quién esta influyendo al líder de la cruzada de Kossuth. Eltab busca que Thay sufra cuantos más golpes mejor y cree que una forma de empezar es quebrando la unión, relativa eso si, que existía entre los clérigos de Kossuth y los Magos Rojos y si además consigue que una pieza vital dentro del esquema militar de Thay sea desgastada aún mejor.
Eltab planea hacer que la cruzada montada por “su” clérigo vaya poco a poco aumentado su violencia y sus acciones arbitrarias sobre la población de las Alors. Con esta medida pretende enquistar aún más el odio hacía los Magos Rojos y hacía la iglesia de Kossuth en la zona.
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