Los orígenes de los Druidas hay que buscarlos en la caída de Eaerlann a manos de los demonios del Castillo de Puerta del Infierno. La ruina de Ascalcorno hizo que una gran numero de druidas se asentarán en las ruinas de Theuveamanthaar, antigua capital de Eaerlann y que tenía la particularidad de estar suspendida en los árboles del Bosque Alto. Desde su asentamiento en Theuveamanthaar han mantenido alejados del Bosque Alto orcos y a cualquier otro ser que podría representar un problema.
Los enemigos de los Druidas se reducen a tres grandes grupos, aunque dos de ellos están estrechamente vinculados.
Los orcos que amenazan el Bosque Alto han sido rechazados sin muchos problemas por los druidas a lo largo de siglos con lo que no es un problema especialmente compleja en las fechas actuales con la presencia de Turlang.
Sin embargo, los demonios que se cree que sobreviven en las profundidades del Castillo Puerta del Infierno son un problema mucho más serio para los Druidas. Sus acciones durante siglos han sido un mal constante para el Bosque Alto. Otro mal para los Druidas son los fey'ri, recién reaparecidos, son mucho más peligrosos dado que buscan la destrucción de todo aquello que represente a Eaerlann.
Los Druidas cuentan desde hace tiempo con el apoyo de los Arpistas que siempre ha sido constantes en ayudarlos en sus objetivos. Por otro lado, diversas criaturas del Bosque Alto les han prestado su ayuda. El principal Turlang, que durante años les ha ayudado y que posiblemente solicite su ayuda para acabar de sepultar los restos del Castillo Puerta del Infierno.
Fuentes
Champions of Valor
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