Gobierno
Evereska, las Shaeradim (la cordillera de montañas que rodean Evereska) y las Colinas de Capagrís son gobernadas por el Consejo de la Colina. El Consejo está compuesto por los doce Ancianos de la Colina y el Observador Sobre las Colinas, Lord Erlan Duirsar, líder del Consejo.
Gracias a la atención y previsión de los Ancianos, elfos de enorme edad, sabiduría y poder, los habitantes del lugar pueden vivir profundamente y en libertad los misterios de la vida élfica.
Cultura y mentalidad
Evereska es la mayor comunidad élfica en tierra firme, aquí los elfos lunares y solares viven en armonía, aunque las rivalidades personales y las enemistades van en aumento, no están muy extendidas y no amenazan la paz de la ciudad. Algunos elfos no llegan a abandonar jamás Evereska, ni siquiera para visitar el mundo exterior. Otros vigilan la ciudad con incesante atención, dedicando sus vidas a la protección del Último Hogar. La ciudad es también un hogar permanente para aquellos poco dispuestos o incapacitados para realizar el viaje a Siempre Unidos (Evermeet).
El carácter élfico es bien patente en toda la ciudad. El frío distanciamiento, las burlas y muecas desdeñosas propias del orgullo de algunas familias elfas, es la más grande debilidad de la Fortaleza Hogar, y la razón primordial por la que los no-elfos que conocen Evereska no quieran entrar en el valle. El orgullo condescendiente de los elfos provoca que incluso miren despectivamente a elfos de su propia raza que no posean un linaje tan elevado como el suyo. Su desprecio hacia elfos de otras razas es normalmente abierto, y su aborrecimiento hacia los N'Tel'Quess fuerte y ostentoso.
Algunos elfos altaneros llegan tan lejos como mover sus patrimonios lo más lejos posible de los lugares más visitados por los humanos y elfos de menor estirpe. Paradójicamente, durante el sitio de los phaerimm, todas esas familias tuvieron que huir a la ciudad, al interior del Mythal. En ese momento la costumbre de las antiguas familias nobles de vivir en grandes fincas palaciegas supuso un gran peligro para sus vidas, y las mansiones fueron destruidas por los espinardos y sus secuaces. Se cuenta hay que riquezas y tesoros por todos los rincones de esas mansiones en ruinas, pero que aun hay conjuros que protegen algunas áreas y provocan extraños efectos a los intrusos, además de constructos de varios tipos que permanecen activos en las mansiones, preparados para cumplir con su última orden, la de destruir todo aquel que se interne en el área que protegen.
La mayoría de los habitantes natales no pertenecen a las pocas familias señoriales que quedan, pero los más jóvenes y menos poderosos elfos, recuerdan que sus antepasados perdieron sus vidas protegiendo a sus hijos. Muchos están aún en shock sobre los recientes acontecimientos y vagan por el valle, con su mente herida y aturdida, mientras otros se han vuelto agresivos, viendo a todos los extranjeros como algo peligroso que hay que eliminar. Elfos procedentes de otras tierras se dirigen actualmente hacia La Última Ciudad para unirse a los elfos que quedan. Algunos de ellos piensan en recuperar aquellas cosas bellas y valiosas que aún permanecen en el valle y volver a su retiro; la mayoría, en cambio, planea quedarse y reconstruir la grandeza de Evereska.
Religión
Templos de todas las deidades élficas se hallan entre sus muros.
Recursos
Evereska es una ciudad cultivada por jardines, música y artistas elfos, los evereskanianos dedican sus propios intereses al aprendizaje, las artes y a profundizar en la razón. Muchos evereskanianos nunca abandonan el valle, ni lo desean, dado que aman poder dedicar su tiempo a crear bellas pinturas, esculturas o a dominar el arte de la música. Hasta las calles más pobres y concurridas están limpias, y resultan bellas y lujosas para los cánones humanos. Es en esas calles donde los artesanos viven y trabajan unos cerca de otros, compartiendo los parques públicos en lugar de disponer de terrenos propios, algo que disfrutan sus propios conciudadanos. Las obras producidas son vendidas a lo largo de los caminos a los elfos pueden permitírselas. Si algún artículo es grande no se traslada en carro sino mediante magia, levitando, a través de la ciudad.
Exportaciones e importaciones: Los elfos de Evereska necesitan poco del mundo exterior. Casi todo lo que les interesa tiene que ver con sus aficiones: desde coleccionar monedas o armas de lugares tan lejanos como Zakhara, a experimentar con la cría de animales o coleccionar cosas relacionadas con la magia.
Los elfos suelen dar baratijas a cambio de aquellos objetos o equipos necesarios para continuar con sus aficiones. Estas baratijas pueden ser esculturas de metal o cristal soplado que se cuelgan en los árboles de todo el valle y que tintinean creando una suave música al ser mecidas por la brisa; dagas arrojadizas y puñales de cinto con empuñaduras de plata y zafiros, muy apreciadas entre las damas de todo Faerun por su facilidad para esconderse; cosechas de vino que se consideran demasiado pobres para las mesas evereskanianas; y poemas cortos escritos con perfecta caligrafía sobre losetas de marfil delicadamente enmarcadas. Algún que otro globo brillante o un rollo de pergamino con conjuros es toda la magia que están dispuestos a vender.
Sabios, artesanos y ladrones darían muchísimo a cambio de poder ver más de las glorias de Evereska. Este interés se hizo patente antes del sitio de los espinardos cuando los elfos habían empezado a exportar sus pinturas, exquisitos retratos de paisajes, jardines, mansiones y templos de la ciudad elfa. Estas obras, de vivos colores y escenas encantadoras, resultan realmente hermosas a la vista, además de estar provistas de magia que las dota de cualidades especiales.
Magia: Evereska es el lugar donde residen los más poderosos sanadores y clérigos elfos de Faerun, superados en fuerza sólo por los de Siempre Unidos. Los Arpistas, los Heraldos, los Elegidos de Mystra y los humanos fieles de Solonar Thelandira (la deidad élfica de la caza, la arquería y la supervivencia al aire libre) son los humanos que normalmente se les permite beneficiarse de la magia elfa que se encuentra aquí.
La relativamente grande población de usuarios de magia en Evereska conlleva un impresionante desarrollo de la actividad mágica tanto en su faceta de estudios como en los desarrollos prácticos. Así pues, la fabricación de constructos mágicos y objetos encantados de Evereska es mucho más que potente, puesto que esta investigación conlleva a los magos elfos a una incomparable interpretación de los viajes planares y de la estructura del multiverso. Casi seguro que existe una puerta a Arvandor dentro o cerca de la Torre de los Sueños. Otras puertas conectan Evereska con Myth Drannor y el Lago Sember en las Tierras de los Valles, o con Aguasprofundas y Lunaplateada, aunque su localización es desconocida para muchos. Se especula también que las puertas que conectaban con las ahora caídas o desmoronadas ciudades elfas todavía existen, puesto que Evereska existió contemporáneamente con Illefarn y un buen número de otras civilizaciones elfas perdidas.
Grupos, Organizaciones y Personalidades
Los Compañeros de la Flor Olvidada:
Esta orden de caballería élfica es una organización vagamente estructurada dedicada a la recuperación de reliquias elfas de los reinos élficos perdidos.
Los servidores de la Página Perdida:
Esta compañía de elfos pícaro-conjuradores tiene su base en Evereska, pero está activa a lo largo de todo Faerun. Los miembros de esta organización son sobre todo bribones-arcanistas seguidores de Erevan Ilesere (el dios elfo del engaño y los bribones). Los Servidores se especializan en la recuperación de artefactos mágicos élficos, pergaminos de conjuros y libros de conjuros que fueron adquiridos por otras razas, particularmente humanos.
La Kaliesh-Erai:
Los grandes coleccionistas de sabiduría psiónica en los Reinos son miembros de la Kaliesh-Erai , una asociación de psiónicos de Evereska. Actualmente, la organización está experimentando una división en dos facciones. Los más ancianos, los miembros más conservadores liderados por el venerable Theldir Whitemoon, buscan el aislamiento, y desean mantener las distancias respecto el mundo exterior, especialmente del mundo no-elfo. Los más jóvenes, liderados por Dalthoeneir Delthoenoth, desean comunicarse con los psiónicos no elfos, e incluso admitir a algunos en el grupo.
Individuos importantes:
- Cywen de Neverwinter (NB varón humano Explorador nivel 8): Es el único Arpista “oficial” de Evereska, sirviendo al consejo como representante de los N'Tel'Quess. Aunque nunca habla de ello, ha estado en Siempreunidos dos veces en su vida, un raro y cariñoso regalo de los elfos.
- Dyllant'ya Nightwing -Alanocturna- (CB mujer elfa [lunar] guerrera nivel 18): Además de ser una amiga muy cercana a Erlan Duirsar, es la maga de mayor rango en el valle. Es conocida por poseer un bastón de magos y un anillo disparador de estrellas.
- Erlan Duirsar (NB varón elfo [lunar] guerrero 9/mago nivel 11): Lord Duirsar es el Vigilante Sobre las Colinas, el título que ostenta el líder del Consejo de la Colina, el Lord de Evereska, de Shaeradim y de las Colinas de Capagrís.
- Garion “Quickhands” –Manosrápidas- (NB varón elfo [lunar] Guerrero 4): Es el propietario de la Posada del Unicornio y la Medialuna, un individuo tranquilo y encantador. Habla casi en cualquier lenguaje civilizado de Faerun (incluido el auld wyrmish y las lenguas exóticas de Kara-Tur) y está muy atento a los invitados extranjeros para servirlos siguiendo sus costumbres, peculiaridades y platos de sus propias tierras, por muy complicados que sean. Su destreza es tal que la Posada es el alojamiento escogido por celebridades como Alustriel o el Príncipe Laumruil Flor de Luna cuando están en la ciudad. Hay persistentes rumores que una de las pequeñas y alegres chicas elfas que sirven como camareras no es los que parece…
- Shanyrria Alenuath (NB mujer elfa [lunar] Guerrero 5/ maga 5/hojacantante 10): La renombrada hojacantante patrona y maestra, Shanyrria es una inusual elfa lunar debido a su aspecto: su pelo rojizo y ojos marrones hay quien afirma que posee ascendencia humana, pero Shanyrria lo niega. Va enfundada en ropajes de los elfos salvajes, y los utiliza cada vez se adentra en el desierto. Cuando está disponible, enseña el reverenciado arte de los hojacantantes a aquellos que encuentra dignos de ello.
- Yeris Greenwing (LN mujer elfa [lunar] Explorador nivel 14): Es la capitán de los espías de Erlan Guisar. Es una joven que se desplaza por los rincones la ciudad que Lord Duirsar no puede vigilar. Aunque es fría y sin emociones, es una feroz seguidora de su Lord.
- Theldir Whitemoon (LN varón elfo [solar] psiónico 18 –formador-): líder del contingente conservador de la Kaliesh-Erai, la asociación de psiónicos de Evereska.
- Dalthoeneir Delthoenoth (CB varón elfo [lunar] psiónico 11 –nómada-): líder del contingente expansionista de la Kaliesh-Erai, la asociación de psiónicos
Defensas
Numerosas atalayas y pequeñas ciudadelas han sido construidas en las montañas que rodean al valle; estas forman las bases para las patrullas y los Plumas Aladas Reales (la fuerza aérea de Evereska, ver más abajo). Normalmente los viajeros que buscan Evereska son descubiertos por los elfos antes que estos se aproximen a diez millas del valle. Les dan el alto y cuestionan la aproximación de los que no son elfos para que den marcha atrás (les atacan si es necesario), o escoltan hacia el valle a los que lo son.
- Ciudadelas: Cada ciudadela está comandada todo el tiempo por tres tenientes de la guardia y un Feywarden (clérigo de Corellon Larethian) los cuales van armados con potentes artículos mágicos y están dotados de encantamientos que les permiten una comunicación instantánea con los otros capitanes o el Lord de Evereska a voluntad mientras están dentro del valle. Una ciudadela completa está formada por cien elfos y sesenta águilas.
- Magia: Por acuerdo común, los portales existentes fueron destruidos o acotados con fuertes protecciones mágicas en ambos lados para evitar su uso por posibles invasores. Aquellos quienes busquen entrar mediante magia verán frustrados muchos métodos mágicos por las poderosas defensas del valle, aunque magos y clérigos de probada lealtad poseen la llave para pasarlas. Algunos sabios creen que el valle está defendido por propia magia de la deidad élfica Corellon Larethian. Esas poderosas defensas incluyen rayos lanzados mágicamente que atacan desde el cielo para aplastar a los ejércitos enemigos.
- Mythal: El poderoso y potente Mythal controla las condiciones climáticas y físicas dentro del valle, inhibiendo toda clase de magia y lo protegiéndolo contra plagas, enfermedades y otras desgracias. Durante la guerra con los phaerimm el mythal quedó gravemente dañado por las absorciones mágicas de los espinardos y la destrucción del entorno, llegando a parpadear y se desvanecerse esporádicamente, en extrañas ráfagas de poder. El mythal moribundo cubría Evereska con una ligera niebla o con una fina lluvia la mayor parte del tiempo.
El Mythal que se levantó de nuevo en Evereska en el año 1372 CV, siendo restaurado en un complicado ritual de alta magia, en el cual Galaeron Nihmedu le añadió magia sombría, confiriéndole así nuevos poderes y protegiéndolo de los phaerimm.
- Patrullas: Una patrulla estándar evereskaniana está formada normalmente por catorce arqueros a pie, con armadura de cotas de mallas, acompañados por dos magos.
- Espadas de Evereska: Esta orden de caballería de Corellon afirman que su patrimonio y afiliación proviene inalterado desde la Era del Florecimiento. Está compuesto principalmente por paladines, guerreros y magos los cuales están constantemente ocupados en la defensa del valle alpino. Después del sitio de los phaerimm, sólo la mitad de los Espadas permanece con vida.
- Guardianes de las Tumbas: Casi todos los Guardianes de Tumbas parecieron durante el asedio de los phaerimm. Pocas cosas son más sagradas para los elfos de Evereska que los cuerpos de sus muertos. Los guardianes de tumbas evereskanianos juran solemnemente perseguir los saqueadores por todo Faerun y más allá, sin descanso hasta liquidar a los ladrones.
- Guardia del Valle: Casi todos los Guardianes del Valle perecieron durante el asedio de los phaerimm.
- El Caminante entre la Niebla: Lord Duirsar controla un golem de niebla (con los mismos poderes que un golem de hierro, salvo que su cuerpo es de “aire duro”, como un muro de fuerza, no de hierro, y no puede oxidarse) , y lo usará para proteger su tierra. Casi siempre se encuentra guardando las Colinas de MantoGrís.
- Atalayas: Cada atalaya está comandada todo el tiempo por un teniente de la guardia, el cual posee potentes objetos mágicos y un encantamiento que le permite una comunicación instantánea con otros capitanes, o con el Lord de Evereska, a voluntad siempre que estos se encuentren dentro del valle. Una atalaya al completo está formada por cuarenta guerreros elfos y veinte águilas.
- Plumas Aladas Reales (Winged Plumed Kingfishes): Los Plumas Aladas Reales son una orden militar aérea. El Ala de las Fuerzas Aéreas Evereskanianas incluye un gran división de tropas Teu'Tel'Quessir montados en águilas gigantes y una pequeña división montada en asperii.
Aliados
- Dragones: Hay varios dragones dorados y plateados en forma de elfo en la ciudad. El valle es también el hogar de dos formidables dragones: Horadyzan , un dragón macho gran wyrm dorado, y Duldrantzarla, una dragón hembra venerable plateada.
* Horadyzan tiene su guarida en las montañas del norte, justo al este de la Caída Brillante (una cascada de agua que cae de un escarpado acantilado que comunica con un gran lago y posteriormente con el río de Las Aguas Cantarinas) en una profunda cueva astutamente oculta en una grieta.
* Duldrantzarla tiene su madriguera en una ciudadela elfa desmoronada por encima del paso de la Posada de Medio Camino.
La relación entre los dos es cordial pero distante; cada uno permanece fuera de sus respectivos caminos. Horadyzan es un valioso aliado y amigo de Erlan Duirsar y los Altos Magos que viven en el valle, y frecuentemente buscan su ayuda en asuntos diplomáticos o investigaciones mágicas. Duldrantzarla parece darse por satisfecha quedándose al margen, y los elfos están más que contentos de permitir su ocultación, puesto que esta poderosa guardiana duerme encima de la única entrada conocida al valle. La guardia élfica y sus monturas se hospedan en las desmoronadas ruinas de los dragones durante tormentas o durante los extremadamente raros ataques de humanoides sin ser cuestionados por ellos, pero aun así los elfos dejan un pequeño tesoro en alguna parte de las ruinas como tributo, normalmente sin llegar a ver el dragón.
- Los Arpistas: Este es el único grupo de humanos que son bienvenidos en el valle.
- Las Siete Hermanas: Todas ellas están consideradas como poderosas aliadas, pero probablemente las más apreciadas son Laeral o Alustriel.
Enemigos
- Monstruos: Monstruos hambrientos se esconden a lo largo de la barrera que forma el reino elfo con sus protecciones mágicas, cerca de sus bordes, incrementándose su número descaradamente cada día.
- Phaerimms: Al final muchos de los phaerimms huyeron de Evereska, murieron o quedaron muy debilitados y heridos e incluso flojean en sus habilidades y capacidades para la magia. Algunos pocos de ellos todavía vagan hoy por el valle.
- Ladrones: Ambiciosos aventureros humanos y saqueadores, que han oído los cuentos de tesoros elfos sin vigilancia, están buscando las ahora desprotegidas puertas del valle.
Otras razas
Casi ninguna, pero los elfos permiten a algunas personas permanecer dentro de la ciudad, individuos puntuales de otras razas miembros de los Arpistas o reconocidos “Amigos de los elfos”.
La Carta de Evereska:
La Carta de Evereska es más una declaración unilateral de los elfos lunares de la Fortaleza Hogar que un auténtico acuerdo entre naciones. Los elfos declararon en 1335 CV que los elfos lunares reclamaban las antiguas Colinas de las Tumbas (actualmente las Colinas de MantoGrís o Kapagrís) tanto como asentamiento como para permitir eliminar el gran número de no muertos relacionados con los elfos que asolaban la región. Evereska reconoció en principio en este documento que los elfos no muertos eran una responsabilidad de los elfos vivos, y que las banshees debían ser puestas a descansar por los elfos en todas las Tierras Centrales y en el Norte. Este simbólico ofrecimiento de ayuda (y de hecho que nadie iba a detenerles) permitió la llegada de las primeras caravanas de elfos lunares a la zona.
La Carta declara que los profanadores de tumbas hallados dentro de los límites de las Colinas de Kapagrís serán sometidos a Juicio Elfo. Puesto que la definición de ladrones de tumbas está determinada por los propios elfos, muchos son los que se han abstenido de hacer incursiones en el lugar excepto los más arrogantes incursores humanos, que han intentado desafiar esta afirmación. Los viajeros que han pasado cerca de las Colinas describen unas oxidadas jaulas de hierro con esqueletos humanos dentro, proporcionando una idea del resultado del juicio Elfo.
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