La historia de Evereska es un total secreto para los pocos no elfos, e incluso para la mayoría de los elfos residentes los orígenes de la ciudad son algo incierto. Muchos calculan que el lugar fue fundado cerca del -8600 CV, convirtiéndola en la ciudad más antigua conocida en todo Faerun. Porqué escogieron un lugar tan remoto es algo desconocido, pero muchos creen que el mismísimo Corellon Larethian escogió el valle como “último baluarte de resistencia” para los elfos durante el Descenso de los Drows, por si los Lolth y sus siervos derrotasen de alguna manera al Seldarine. La Fortaleza Hogar , o Evereska, fue utilizada como refugio por el pueblo elfo en numerosas ocasiones, incluyendo la caída del Imperio Nezherino o la caída de Myth Drannor.
Durante años el refugio elfo de Evereska fue un exuberante jardín paradisíaco y la mayor ciudad de elfos lunares y solares de Faerun. Nadie más que los elfos tenía permitido el acceso a La Última Ciudad, aunque unos pocos afortunados semielfos y humanos “amigos de los elfos” alcanzaron vislumbrar pequeñas partes de su belleza a través de la entrada más utilizada por los elfos. Poderosos guerreros elfos, reforzados con armas encantadas que les permitían sobrevolar la zona que guardaban, no dudaban en utilizar sus varitas, varas y espadas de gran poder mágico para proteger su valle.
En la Fortaleza Hogar los elfos lunares y solares viven en relativa armonía. Si bien las rivalidades personales y las enemistades se presentan en abundancia (y más teniendo en cuanta el talante de la mayoría de los elfos solares), no son tan extensas para suponer una amenaza para la paz de la ciudad. En lugar de eso, los evereskanianos son devotos de si mismos para convertirse en individuos de conocimiento, arte y profundos razonamientos. Muchos de los elfos de Evereska nunca han abandonado el valle, ni desean hacerlo, dado que aman dedicar su tiempo a crear bellas pinturas y esculturas o componer la música de voces e instrumentos. Unos pocos investigan en nuevos conjuros en profundas cavernas, donde trabajan en cuidadoso acuerdo con las decisiones del Consejo de los Venerables de la Colina para no crear peligros imprevistos para la ciudad o debilitar sus defensas con sus estudios (por mutuo acuerdo existen portales que se destruirían en ambos lados o que se cerrarían con protecciones mágicas para prevenir su uso por invasores).
No obstante, d esde que los minerales metálicos escasean en las colinas y la roca de debajo la ciudad, los evereskanianos intercambian sus vinos (básicamente las cosechas que se consideran demasiado pobres para las mesas de los comensales elfos), pinturas, cofres y cajas talladas y estatuillas por los productos del exterior que necesitan, pero sin pensar mucho en el mundo de más allá del valle.
Desafortunadamente, el mundo se acordó de ellos y, justo hace unos pocos meses (1371 CV), los liberados phaerimms de Anauroch atacaron Evereska con terrible crueldad.
Exultantes en la destrucción, los antiguos “obradores de mal” destrozaron la ciudad y derrumbaron o hicieron explotar muchas de sus mansiones. El Mythal quedó prácticamente arruinado por la magia salvaje, y llegó a parpadear y se desvanecía esporádicamente, en extrañas ráfagas de energía. El sacrificio de los elfos fue grande y terrible, y los phaerimms o espinardos ya habían atacado violentamente las arboledas y las bellas construcciones élficas, destruyendo todo lo que pudieron allí donde llegaron, cuando los desconcertados evereskanianos empezaron a luchar –demasiado pocos y demasiado tarde- para defender su refugio.
Descargando toda la magia disponible, los elfos de Evereska finalmente rompieron el cerco phaerimm. Al final muchos de los phaerimms huyeron de Evereska, murieron o quedaron muy debilitados y heridos, e incluso flojean en sus habilidades y capacidades para la magia. Algunos pocos de ellos todavía vagan hoy por el valle.
Sólo los más jóvenes y menos poderosos elfos sobrevivieron a la lucha, dado que los líderes elfos pagaron con sus propias vidas la protección de sus herederos. Muchos de estos jóvenes elfos también deambulan extraviados por el valle heridos y aturdidos en sus mentes.
Si bien la barrera mágica fue restaurada, el valle que rodea la ciudad presenta un panorama desolador: los desatendidos jardines empiezan a cubrir las mansiones, las terrazas de césped y a barrer los caminos. Muchos de los bellos puentes arqueados que salvaban el Aguas Cantarinas están rotos o caídos; aún así, el valle sigue siendo bello y todavía despierta la admiración de aquellos humanos que llegan a verlo.
Por si fuera poco, ambiciosos saqueadores y aventureros humanos, que han oído las historias de tesoros elfos sin vigilancia, están buscando las ahora desprotegidas puertas del valle. Monstruos hambrientos se esconden a lo largo de la barrera que forma el reino elfo con sus protecciones mágicas, cerca de sus bordes, incrementándose su número descaradamente cada día.
Sin embargo, la desesperada y bella Evereska es aún decididamente peligrosa. Los elfos están reorganizando las defensas del valle, y los amenazadores guardas de las mansiones, como horrores de armas, y escudos protectores con una variedad de recursos mágicos mortales, se levantan para atacar a los intrusos, sin olvidar los grupos de endurecidos jóvenes elfos que se enfrentan a los intrusos con gran ferocidad; ven a los extranjeros como saqueadores y ladrones que no merecen nada más que la muerte.
Elfos procedentes de otras tierras se dirigen en la actualidad hacia valle para unirse con los elfos que quedan. Unos pocos de estos piensan en recuperar aquellas cosas bellas y valiosas que aún permanecen en el valle y volver a su retiro; la gran mayoría, en cambio, planea quedarse y reconstruir la grandeza de Evereska.
La Fortaleza Hogar está gravemente herida, pero algo se está moviendo para recuperar su antigua gloria.
Cronología
- 8600 CV: Evereska es fundada en secreto por los clanes supervivientes de las antiguas Shamel Othreier, Miyeritar, Orishaar y Eiellûr, así como por los elfos supervivientes de los bosques al este de Aryvandaar.
- 7600 CV: Sharrven es fundada en el sur tocando a Bosque Alto, debido a la superpoblación en Evereska y al elitismo de los elfos Siluvanedenn.
244 CV, Año del Elfo Arenoso: la existencia de Evereska es revelada a los N'Tel'Quess (los “no elfos”) por primera vez, aunque el secreto es guardado durante siglos por las tribus humanas de las Colinas de Capagrís.
464 CV, Año de los Nombres Verdaderos: mientras deambulaba a través de Anauroch, el hijo de Arun salva a un trío de elfos evereskanianos de una emboscada de los phaerimm y casi pierde la vida. Recuperado de la muerte por Mystra, él pasa a ser su “Escogido”, como “quien es definido por la magia, la obligación y el honor”. Conocido como “el Desconocido Escogido”, es el primer humano que visita y vive en Evereska.
1335 CV, Año de la Nieve Serpenteante: la Carta de Evereska reclama las Colinas de Capagrís para los elfos.
1371 CV, Año del Arpa Sin Cuerdas: aparece una brecha en el Muro de los Sharns. Los phaerimms y sus tropas comienzan el sitio de Evereska.
1372 CV, Año de la Magia Salvaje: Umbra vuelve a Faerun. Los Umbras crean el caparazón de sombra y atrapan en su interior a los phaerimms que rodean Evereska y la batalla entre ambos bandos. Varios meses después, con la ayuda de los aliados humanos, el caparazón de sombra cae, el Mythal de Evereska es restablecido y los phaerimms son expulsados de la ciudad.
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