Geografía del valle
Flora/Fauna: pájaros, gatos y pequeña fauna silvestre de todo tipo son numerosos, incluso dentro de la misma ciudad. Hay una increíble diversidad de árboles poco frecuentes fuera del Valle. Los más comunes son el roble, boxwood, el nogal, shadowtop, duskwood, bluetop y árboles hojasazules, que son esculpidos por los mágicos evereskanianos, una guirnalda más del valle en su real follaje azul.
El Valle de Evereska: el Valle de Evereska es un valle verde alpino de aproximadamente 18 millas de longitud por 4 millas de ancho. Está rodeado por doce montañas prácticamente insalvables, salvo por las estrechas grietas en el oeste que llevan a la posada A Medio Camino y dos buenos senderos ocultos que llevan fueran por el noreste y sudeste. Los elfos esculpieron la totalidad del valle en un jardín aterrazado coronado en lo alto por árboles de follaje verde y azul. Estas terrazas sólo se ven interrumpidas por Las Aguas Cantarinas , el único río del que se tiene constancia, el cual fluye a través de medio valle hasta la misma ciudad. Las estructuras más comunes que puntean el valle son elegantes puentes arqueados, aunque actualmente muchos están rotos o caídos, puesto que el sitio de los phaerimm dejó muchas de estas estructuras en ruinas.
Torre de los Sueños: una de las características más interesantes y menos conocidas sobre el Valle es la Torre de los Sueños. Esta increíblemente esbelta aguja de cristal está coronada entre neblina y nubes, destacando por encima de las montañas en final del valle en la zona más al norte. La Torre domina la Caída Brillante , una cascada que cae en picado en un escarpado acantilado de por lo menos 1.400 pies de altur, cuyas aguas se precipitan en un gran lago que se estrecha en el río de Las Aguas Cantarinas. No hay entradas o ventanas visibles en la estructura, aunque por la noche extrañas luces resplandecen en su interior, y algunas veces se escucha una música de indescriptible belleza que abarca varias millas a través de las montañas que la rodean.
Quien construyó la torre es materia de muchas especulaciones, pero unos insistentes rumores sugieren que esta es la residencia permanente del mismísimo Corellon Larethian, que la construyó no mucho después del Descenso de los Drows, cuando Evereska aún era un remoto enclave. Aquellos pocos elfos que han viajado a Arvandor en el plano exterior de Arbórea dicen que la torre es mucho más que una residencia pasajera de Corellon Larethian en el lugar. En cualquier caso, todos los elfos de Evereska consideran la cascada y la torre lugares sacrosantos y nunca intentaran escalarlas o entrar en su interior. Las aguas del lago, sin embargo, son muy valoradas por sus legendarias propiedades curativas. Algunos sencillamente se bañan en las aguas durante la luna llena para curar sus males, heridas e incluso regenerar miembros perdidos.
La ciudad, organización y lugares importantes
La ciudad de Evereska es en sí una obra maestra del modelado de la piedra y los árboles, construida para impresionar por su arquitectura y proporcionar una poderosa defensa.
La ciudad de Evereska: Rodeado por la Muralla del Prado (límite del mythal), el centro del valle tiene un anillo interior de pequeñas colinas. Las tres colinas más altas, conocidas como las Hermanas, forman un triangulo prácticamente regular alrededor de la ciudad de Evereska. Las colinas son rotas por el río Aguas Cantarinas, el cual fluye a través del lado occidental de la ciudad. Excepto cuando estaba oculta por la neblina o la fina lluvia procedentes del moribundo mythal durante el sitio de los espinardos, la ciudad en si misma es una maravilla de presenciar, comprendida por una serie de jardines de césped y terrazas arboladas con cristalinos riachuelos que desembocan en pequeños charcos y fuentes. No hay calles propiamente dichas, pero si caminos zigzagueantes, algunos de los cuales se hallan cubiertos de vegetación y la flora local. Notas musicales, cantos y pequeñas criaturas del bosque llenan el aire pero sin llegar a ser algo molesto. Debido a la diversidad de plantas y animales, los visitantes pueden llegar a olvidarse que en realidad están paseando por dentro una la ciudad amurallada e imaginarse que se hallan en las profundidades de un denso bosque.
Casas de la Ciudad: Muchas casas son trabajadas en el propio paisaje, mezclándose con el crecimiento de las plantas y dando lugar a una serie de bellas emergencias, depresiones y vistas espectaculares. Otras son espléndidas mansiones con muchas agujas y balcones que ascienden a través de los enormes árboles. Finalmente, algunas casas abandonadas (las atacadas por los phaerimm, las que estaban fuera de la protección del Mythal) empiezan a ser cubiertas por la propia vegetación de sus jardines. Se cuenta que hay riquezas y tesoros por todos los rincones de esas mansiones destrozadas, pero también conjuros que provocan extraños efectos a los intrusos, protegiendo algunas áreas, y que peligrosos guardas, como horrores de armas y escudos protectores, se levantan para atacar a los intrusos que invaden sus muros.
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