Las raíces de las hathran pueden encontrarse en el antiguo imperio de Raumathar. Las primeras hathran aparecieron en el Año de la Varita como un misterioso grupo de conjuradoras que pretendían preservar el saber del imperio de Raumathar y vencer al señor del abismo Eltab que había destruido su imperio y durante cuarenta años se había enseñoreado de los restos.
Finalmente, tras mas de tres décadas de lucha, las Brujas consiguieron expulsar a Eltab ayudando al príncipe Yvengi, pidiendo por su ayuda el derecho a nombrar y destituir al Señor de Acero, el gobernante de lo que seria Rashemen. Esta asociación demostraría su efectividad cuando, en el mismo año de su victoria contra Eltab Brujas y berserkers, derrotarían a una armada invasora mulhorandi.
Pasaron siglos de paz para Rashemen que fueron rotos por la rebelión de Bregg el Fuerte. Bregg era un señor rashemi que había visto como era rechazado como sustituto del fallecido Señor de Acero. En su furia Bregg llamó a sus seguidores a la rebelión contra las brujas que pretendían dominarlos y mataron a docenas de hathranes. La rebelión duro años y finalmente el señor rebelde cayó, pero a partir de ese momento toda Hathran portaría máscara en Rashemen nunca mostrándose ante nadie excepto su compañero elegido.
Rashemen creció así fuerte bajo el gobierno de las Brujas, tanto espiritual como políticamente, hasta que apareció el gran enemigo de la nación lanzó su primer ataque en el año de la Hechicería Funesta. Esa fue la primera confrontación entre Thay y Rashemen, la primera de más de veinte conflictos mayores.
Aunque los magos rojos de Thay fueron y son la principal amenaza a la nación de las Brujas, el reciente cese de hostilidades de éstos también ha dado problemas a la orden. Tras siglos de acostumbrarse a vigilar a Thay y luchar continuamente en guerras, escaramuzas, incursiones y espionajes de los thayanos, la falta de hostilidades de éstos ha llevado a las brujas a concentrarse en los problemas interiores a la espera de que la nueva política comercial de Thay desestabilice la zona. Así mismo las Brujas saben que, en tiempos de paz, las disensiones internas se multiplican, y la unidad puede fragmentarse.
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