Menzoberra fue una sacerdotisa de Lolth que huyó de la ciudad drow de Golothaer junto con un nutrido grupo de casas nobles y seguidores suyos siguiendo una visión dictada por la propia diosa. Durante su viaje por la Infraoscuridad se sabe que se enfrentaron con los enanos del Clan Hacha negra a los que derrotaron a pesar de perder a casi la mitad de los drows que la seguían.
Se dice que antes de morir el último enano profetizo que Menzoberra y sus seguidores morirían a manos de la Perdición de Muchos Ojo. Para mucha gente esta profecía se refería al contemplador al que después se enfrentaría el grupo de Menzoberra, pero algunos creen que la profecía se refería a que un día sus descendientes serían destruidos por una horda de contempladores.
Tras su victoria sobre los enanos los drows se asentaron en la caverna llamada Araurilcaurak (la Caverna del Gran Pilar). Tras inspeccionar la caverna se encontraron con que estaba habitada por un enorme contemplador llamado Yuthla y que era conocido por los enanos como Muchos Ojos. Según cuentan las leyendas tenía más de 100 ojos.
Mientras se retiraban, Lolth se les apareció y les dijo que ellos eran su pueblo elegido y que esta caverna era el sitio al que los había guiado. Si eran dignos de ella, lograrían derrotar al contemplador. Tras una batalla en la que murieron cientos de drows y sus esclavos, Yuthla murió.
Para algunos sabios el enorme tamaño de Yuthla se debía a que en Araurilcaurak había una gran concentración de las energías que emana la Infraoscuridad. Estas energías habrían permitido al contemplador alcanzar su tamaño.
Según dicen, justo después de morir Menzoberra le arrancó el ojo principal y tras un ritual a Lolth lo redujo de tamaño y lo petrificó para engarzarlo en una gargantilla. Por medio de los poderes lograría eliminar gran cantidad de monstruos y fundar la ciudad de Menzoberranzan. La gargantilla sería conocida como Yuthla, el Ojo del Contemplador, un poderoso artefacto.
La ciudad de Menzoberranzan (literalmente Casa de Menzoberra) fue fundada en el año -3917 CV. De los drows que la habían acompañado a Menzoberra sobrevivieron las casas S'sril, Thaeyalla, Baenre, Masq'il'yr, Nasadra, Tucheth y Uusralla.
Menzoberra murió cuando los supervivientes de la casa Thaeyalla se vengaron contra la casa Nasadra lanzando un conjuro que desplomó una gran parte de la caverna sobre la ciudad de Menzoberranzan.
La tumba de Menzoberra se encuentra dentro del pilar de Narbondel. En medio de una enorme telaraña hay un capullo con los huesos de la sacerdotisa. Antaño dentro del capullo se haya la Daga de Menzoberra, hasta que Zaknafein la recuperó para la Matrona Malicia. En la actualidad la Daga de Menzoberra se encuentra en el Abismo junto a Lolth, aunque es posible que la tumba de Menzoberra guarde aún más tesoros, aunque guardados por seres largo tiempo olvidados.
El Ojo del Contemplador es una gargantilla de adamantita con un gran fragmento de ámbar engarzado. En medio del ámbar se puede apreciar un pequeño ojo petrificado de contemplador que parece latir cuando recibe luz.
Las luchas que siguieron a la muerte de Menzoberra provocaron que el artefacto desapareciera durante siglos a pesar de los intentos de diversas matronas drow para conseguirlo recuperar.
Según se dice hará cerca de ochenta años un grupo de Zhentarim lo recuperaron del tesoro de un dragón. En su momento no se le dio importancia y dado que muchos de los descendientes de esos aventureros se convirtieron en nobles y mercaderes del Alcázar de Zhentil, el Ojo del Contemplador languideció en la casa de un noble durante años.
El Ojo no reapareció hasta el año 1357 CV cuando un noble Zhentarim lo perdió mientras apostaba. Poco después una conocida bailarina, Tamrithara Taless, conocida normalmente como el Velo Gris desapareció con el objeto. Los Zhentarim que Tamrithra fue desde el principio una sacerdotisa drow, aunque desde que se hizo con el objeto ha sido imposible localizarla.
El poseedor del Ojo puede usar los siguientes conjuros a voluntad: levitar, controlar tirano de la muerte. Además puede usar una vez al día los siguientes conjuros: Crear Tirano de la muerte, y Ojos tiranos. Una vez al día por cada efecto el poseedor del Ojo puede duplicar los efectos de los efectos de los rayos del ojo de un contemplador. Los efectos son: Hechizar persona, Hechizar monstruo, Dormir, Telekineis, De la carne a al piedra, Desintegrar, Miedo, Lentificar, Causar heridas críticas, Rayo de muerte y el rayo antimagia. Los poderes se originan desde la gargantilla, por lo que debe de ser llevada para ser activados.
El Ojo es un objeto que inspira celos a todo aquél que lo ve provocando que todo aquél que toca el Ojo anhela poseerlo. Todo aquél que tenga el Ojo durante más de un mes se volverá enormemente paranoico, viendo enemigos en todas partes. Además se irá volviendo poco a poco malvado.
El Ojo dispone de un poderoso mecanismo de defensa. La pronunciación de al menos treinta palabras provoca que la gargantilla levite y empiece a lanzar rayos con los mismos efectos que los de un contemplador. Se desconocen las palabras que activan este poder pero se cree que muchas están vinculadas a conjuros de magos como Bola de fuego o Disipar magia.
La posesión del Ojo es un asunto que preocupa a los gobernadores de los Valles, Cormyr y Sembia dado que el poseedor de este objeto podría desequilibrar grandes zonas de los Reinos. Además, los Zhentarim buscan recuperar el objeto como una forma de aumentar su poder.
Cualquier poseedor del objeto despertaría un gran interés por parte de los principales reinos de la zona, individuos y naciones que buscarían hacerse con el Ojo.
Formas de destrucción:
- El Ojo del Contemplador puede ser destruido enterrándolo en lo más profundo de Toril, hasta donde ningún contemplador ha llegado, durante 99 años.
- Debe de ser reducido a polvo por un ejército de mil gigantes de piedra.
- El Ojo debe de ser cegado por Tyr.
- Debe de ser bañado en agua bendita mezclada con la sangre de una docena de gorgonas y los ojos de 77 contempladores y el cuerpo entero de al menos un tirano de la muerte.
- El Ojo debe de ser puesto en una piscina de agua bendita y tocado por la luna llena mientras esta guardado por un círculo de ojos de basilisco.
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