Reinos Olvidados

 

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.: Ouranalathra, "la Dama de la Niebla" :.

Mientras que las tierras del Estrecho Este por el momento se han librado de las locas especulaciones del conocido Volo, nunca hay una carestía de mal-informadas “plumillas romas” que buscan exponer los secretos de los Reinos, que son mejor dejar cubiertos. Uno de estos es Varloriath Nardrimm de Tsurlagol, o “Varlo” a sus amigos, de endeble respeto para los pilares básicos del estudio y del saber le han provocado el desdeño de muchos de los sabios y maestros del saber en las tierras del Este. Sin embargo, los recientes husmeos de Varlo han descubierto un saber largo tiempo escondido sobre la legendaria Ouranalathra, el gran dragón de niebla del Mar de las Estrellas Fugaces, y esa información es la que presentamos a continuación.

Ouranalathra (N hembra gran sierpe de niebla Hechicera 6) fue por primera vez mencionada en los anales de los Reinos durante el correctamente llamado Año del Dragón de Niebla (231 CV) cuando pasó la mayor parte de las tres estaciones desafiando y destruyendo muchos dragones que vivían en los alrededores de las tierras del Mar Interior. Durante ese tiempo se sabe que mató al dragón rojo Klithalrundrar “la Boca Llameante”, el dragón verde Theslacramillos, en su zona de caza en una frondosa y aislada isla fuera de Altumbel, y el dragón de cobre Dizmallortha “Ala Reluciente” que residía en las Montañas Quijada de Dragón. Al hacer esto, Ouranalathra exhibió ponderosa magia, incluyendo la habilidad de convocar habitantes del plan elemental de aire y conjuros especialmente preparados para combatir oponentes aéreos. Sus asesinatos de dragones significaron que rápidamente amasó un gran tesoro, que llevó a su propia guardia escondida en las profundidades de las Montañas Terrapid.

Lo que pocos sabios saben es que el dominio de Ouranalathra del Arte data del tiempo en que sirvió como montura al archimago Malanthus Stormstaern, que fue el Magister desde el 154 CV hasta su muerte en el 177 CV. El Magister Malanthus se encontró con Ouranalathra en el Año de los Vínculos de Sangre (170 CV) cuando retó al malvado mago Osbarnus de Arrabar. Osbarnus había hechizado a grupo de criaturas incluyendo a Ouranalathra y los envió a asaltar al Magister para debilitarlo antes de que Osbarnus lo retase por su oficio. Cuando Malanthus rompió sus vínculos con poderosa magia propia, Ouranalathra se ofreció a servirlo como montura como para cazar y matar a su anterior captor. Durante los siguientes años, Ouranalathra sirvió a Malanthus de forma fiel, incluso después de haber matado al maldito Osbarnus en una batallas en la cima de una montañas por encima de las Montañas Orsraun. A su vez, el Magister tejió poderosos conjuros sobre su compañero dragón, aumentando el tamaño de Ouranalathra, protección y conocimiento de conjuros. Cuando Malanthus pereció en el 177 CV, Ouranalathra hizo su antiguo refugio, una torre en lo alto de una montaña, su nueva guarida. En esos momentos, los orcos de Vastar corrían libres por la región y los asentamientos humanos civilizados al norte de las Costas Este (las tierras extendiéndose entre las actuales ciudades de Procampur y Hlammach) eran prácticamente inexistentes. Ouranalathra residió ahí durante sola durante las siguientes décadas, cuidando su habilidad en el Arte y explorando los Reinos mayores por medio de una red de portales que el difunto Malanthus había creado.

Cuando sintió que su magia era lo suficientemente fuerte, Ouranalathra dejó su guarida para tomar los cielos, buscando un compañero por puro instinto y también curiosa por conocer dragones de su propio tipo. Durante una temporada, espió desde lejos al dragón de niebla Shalamalauth, que tenía su guarida en los riscos de la costa de la Bahía de Mantoestela, al norte del Bosque Guthmere. Después de cortejarlo y ganar su confianza se convirtieron en pareja y Ouranalathra rápidamente se encontró como madre de una gran camada de retoños. La tragedia golpeó a la pareja en el 231 CV cuando Shalamalauth fue muerto por una sierpe desconocida cerca de las actuales Islas Piratas. Este suceso provocó la caza de dragones de Ouranalathra de ese año mientras, sin éxito, busca al asesino de su compañero y recibía el sobrenombre de “la Dama de la Niebla” de observadores y sabios por igual. Poco después de esos tiempos terribles de batallas y asesinatos, Ouranalathra desapareció de los cielos del Mar Interior, y se retiró en su torre, intentando criar su camada de retoños. Sola pero en compañía de su progenie, Ouranalathra pasó la mayor parte del tiempo buceando en la extensa biblioteca que Malanthus había recopilado durante los años antes y después de convertirse en el Magister (algunos de los cuales se rumoreaban que habían sido robados de Candelero, por eso sus actuales poderosas defensas contra esos robos habrían sido dispuestas). Además de libros de magia y conjuros, Malanthus estaba interesado en la historia y las artes y creó diversos puntos de libro mágicos, que giraban las páginas de los libros automáticamente, “recordaban” donde el individuo había dejado de leer un libro particular y una gran lente, como de cristal, que proporcionaba los beneficios de un comprender lenguas y vista verdadera. De esta forma Ouranalathra devoró un torrente de conocimiento, que despertó en ella un deseo por más. Con su colección de libros sin leer menguando cada día, la Dama de la Niebla buscó más saber y aprendizaje, y por medio de sus conjuros, estableció contacto con sabios y otros maestros del aprendizaje alrededor del Mar de las Estrellas Fugaces, incluyendo genios como Arlith Karn, el Maestro del Saber de Chancelgaunt, Mountar Graelyn, el sabio eremita de Wysrvale (una actualmente desaparecida aldea al este de la actual Telpir) y Halthetes “el Alto Sabio” de Cimbar.

Con el tiempo, Ouranalathra contactó con el Alto Escriba Eldrus Laelinth, el entonces líder del primer gran templo de Deneir en las tierras del Mar Interior, situado cerca de la actual Teziir. Las Torres del Tomo, como el complejo de culto era conocido, estaba construido en un risco controlando el actual puerto de Teziir, y conforme los años pasaron, más y más adoradores viajaban hasta las Torres del Tomo para vivir y trabajar. Con el tiempo, un pequeño asentamiento nació cerca del templo y fue nombrado Teziir por una belleza local que se casó con su primer señor. Eldrus and Ouranalathra construyeron una Amistad basada en su amor por el aprendizaje y el deseo de salvaguardar el conocimiento por los siglos. Sin embargo, en el Año de la Biblioteca Polvorienta (469 CV) las Torres del Tomo y la creciente Teziir fueron asaltadas por los ejércitos de Myntharan el Mago Rey de Puerta del Oeste que buscaba expandir los bordes de Mynth, su auto-proclamado reino. La cercanía de los ejércitos de Myntharan amenazaban el conocimiento recopilado y almacenado en las Torres del Tomo, porque se sabía que había saqueado la capilla de Deneir en Puerta del Oeste cuando se hizo con el poder en Puerta del Oeste, quedándose para sí el saber que consideraba útil y destruyendo al resto para que ningún otro individuo pudiese obtener beneficios de él. Guiado por visiones del mismo Deneir, Eldrus llamó a la Dama de la Niebla para que las ayudase a mover la biblioteca de las Torres del Tomo a su guarida en las Montañas Terrapid para salvaguardarla. Esta tarea fue llevada a cabo durante diversas dekhanas con el alzamiento de un portal temporal y no fue llevada a cabo demasiado temprano. Las fuerzas del Rey Mago quemaron las Torres del Tomo y los asentamientos de los alrededores apenas una dekhana después de que el templo fuese vaciado de su colección de libros y pergaminos, y muchos clérigos y monjes fueran pasados por la espada en un intento por defender los terrenos del templo.

Después de la caída de las Torres del Tomo, innumerables deneiranos buscaron y obtuvieron permiso de Ouranalathra para hacer un peregrinaje hacía las Montañas Terrapid para estudiar los valiosos libros y tomos de saber almacenados dentro de su guaridad. En esos tiempos, antes de que los humanos y los enanos conquistarán la siempre presente amenaza de los orcos, este viaje estaba jalonada de peligros así que Ouranalathra se encargó de salvaguardar y proteger esos devotos viajeros, oscureciéndolos desde el cielo y matando a cualquier monstruo cercano. Uno de esos peregrinos, Jaloth Thornsarr, dio el nombre de Montaña del Dragón de Hierro al pico en el que la torre de Ouranalathra yacía, después de culminar la última subida que le llevaba a su destino y contempló el dragón de niebla gris, aún una estatua, situado encima de él, contemplándolo intensamente. Para él parecía una estatua de un dragón hecha de hierro frío y gris y su relato de su primer encuentro fue ampliamente difundido entre los fieles para animarles a seguir sus pasos. Conforme los inviernos pasaron, el protector dragón de la “Biblioteca de Laelinth” como ese tesoro de saber fue originalmente conocido por la fe de Deneir, dio su hogar a los muchos peregrinos y clérigos que permanecieron ordenando y manteniendo la biblioteca y estableciendo un lugar de adoración al Señor de Todos los Glifos que es en la actualidad la Biblioteca del Maestro, el mayor templo de Deneir en los Reinos. Ella lo hizo con gusto, encargando a su crecida progenie la protección del templo, y tomando los cielos buscando aventura y emociones.

La guarida de Ouranalathra

Aunque tiene diversas cavernas en las Montañas Terrapid y del Amanecer (cavernas que tiene sus propias piscinas de agua pero que aparte de eso mantiene vacías), la guarida de la Dama de la Niebla es una torre sin nombre en ruinas que yace en la orilla septentrional de Almorel, el Lago de la Bruma. Ha sellado todas las entradas desde la superficie a las cámaras y extensos pasillos debajo d la torre y la única entrada es a través de un rio subterráneo que fluye del Lago de la bruma a una larga y profunda piscina en la cámara más grande de su guarida. Las parte de la superficie de la torre en ruinas son el hogar de un extenso número de babosas y criaturas parecidas a limos, que crecen en los alrededores húmidos y siempre mojados de las orillas de Almorel. Por eso, la zona suele ser evitada con un gran rodeo por los viajeros.

Ouranalathra ha hecho este complejo subterráneo su hogar hace poco tiempo, lo descubrió por casualidad en el Año de las Catacumbas (1308 CV). Mientras que ninguna banda de aventureros se ha internado en su guarida, Ouranalathra y su presencia en las tierras al este de las Montañas del Amanecer se sospechan que han atraído la atención de al menos tres Magos Rojos, aunque ninguno de ellos ha actuado con este conocimiento. La Simbul, la Reina-Maga de Aglarond, también sabe de la proximidad de Ouranalathra a Thay y durante largo tiempo ha considerado influir o manipular la Dama de la Niebla a una sutil confrontación con la tierra de los magos malvados para sus propios fines. La Simbul ha contado a Elminster que Ouranalathra ha amasado una considerable cantidad de gemas y magia, pero que su tesoro no ha alcanzado al legendario tesoro que tenía en sus años de cazar dragones cuando el reino de Athalantar de su amante aún era joven. Elminster cree que ella ha dividido mucho de su Tesoro entre sus descendientes antes de dejar la Montaña del Dragón de Hierro, vinculándolos a trabajar con los clérigos allí y de forma limpia negando el ansía de tesoro de todos los dragones jóvenes. De esta forma, evitaba que sus hijos dejaran la Biblioteca del Maestro indefensa mientras vagaban por tierras lejanas en busca de un tesoro que amasar para su propia guarida. Su guarida es conocida por tener al menos media docena de portales del tamaño de un dragón a lugares cercanos a los grandes lugares de adoración al Señor de Todos los Glifos, incluyendo el Espíritu Elevado en las Montañas Copo de Nieve. La relación de Ouranalathra con Cadderly, Elegido de Deneir, aún está en pañales habiéndose encontrado y charlado unas pocas ocasiones en los últimos años. Algunos observadores postulan que la Dama de la Niebla siente envidia del estatus especial de Cadderly con el Señor de Todos los Glifos, mientras que otros desechan estos cotilleos, destacando que sus áreas de interés y esferas de influencia sn gobernadas más por su localización geográfica que cualquier rivalidad.

El elemento más interesante de la guarida de Ouranalathra es lo que parece ser un remanente de la antigua tierra de Raumathar, quizá un puesto avanzado militar o la residencia de un mago. Hace tiempo, la Dama de la Niebla descubrió diversas pequeñas, y secretas, antecámaras conteniendo riquezas y extraña magia, que no ha sido vista en Faerun desde hace cerca de un milenio. Su principal descubrimiento fue un golem bípedo hecho de alguna aleación desconocida que resultó ser más fuerte que la adamantina. Inscrito con tres grandes, intrincadas, runas, demostró una gran variedad de diversas inmunidades y habilidades sortílegas. Después de que el golem le fuese descrito por la Simbul, Elminster postuló que el golem es uno de un grupo parecido de constructos creados por una cáabal de magos Raumathari que se encontraron con un tesoro de magia Imaskar. Mencionados en uno de los tomos de saber del Viejo mago, los nombres de los magos no son resaltados, pero se dice que han trabajado durante años para crear diversos de esos golems, que los llamaron “Bebeperdiciones”. Estos constructos se dice que adsorbían el poder de los seres de los planos inferiores que mataban y fueron creados para combatir los ejércitos de demonios de su gran enemigo: Narfell. El que está controlado ahora por la Dama de la Niebla puede ser el último prototipo superviviente en los Reinos, porque eran muy raros incluso en aquellos tiempos lejanos.

El dominio de Ouranalathra'

Desde su guarida subterranean, Ouranalathra vaga por los confines orientales de las Montañas del Amanecer, al sur hasta las Montañas del Cobre y al norte hasta Winterkeep. Al este, la Dama de la Niebla hasta la legendaria Kara-Tur pero considera el área hasta el Desierto Quoya como su patio de caza. Parece que le gustan los climas más fríos y evita los desiertos y las tierras más cálidas de las tierras sureñas. Vuela sobre las tierras del Mar Interior de forma regular y tiene dos o tres islas sin cartografiar, islas en las cercanías al Mar de las Estrellas fugaces que usa para dormir y descansar, cubriéndose con una bruma impenetrable. La Dama de la Niebla considera las tierras alrededor del Lago de la Bruma a las colinas de las Montañas del Amanecer como su territorio exclusivo. Los viajeros pacíficos, caravanas de mercaderes y otras gentes inofensivas tienen el paso permitido, pero los grupos armados y otras criaturas malvadas siempre son vigiladas y en el caso de los orcos y bandidos generalmente son destruidos. Las restantes áreas sobre las que vuela gobierna de forma suave mediante vigilar más que forzar su voluntad.

Las hazañas de Ouranalathra

La Dama de la Niebla mantiene un perfil bajo en las tierras del Este y del Mar Interior, contenta con su papel de protector oculto de todos los clérigos de Deneir y en constante acumulación de aprendizaje, conocimiento y saber. Después de dejar la Montaña del Dragón de Hierro, la Dama de la Niebla vagó por las tierras alrededor del Mar de las Estrellas Fugaces, buscando expandir sus conocimientos y experiencia sobre la humanidad. Con este fin, se decidió a adoptar forma humana y vivir una “vida” humana, haciendo esto en un puñado de ocasiones. Favoreció las personificaciones de sabios en alquiler o maestros del saber y vivió en lugares como Impiltur, Cormyr, Sembia y los Valles. Se cree que sirvió en el papel de Bajosabio a la Real Corte de Impiltur en el reino del Rey Bellodar III de Impiltur, desde el 648 CV hasta el final de su reinado en el 673 CV. De forma parecida, más tarde asumió la forma de Astramas Revedimar y fue nombrada la primera de los tres Sabios de la Corte de Cormyr en el reino del Rey Baerovus, sirviendo bajo el primer Sabio Más Instruido de la Corte Real, Felidar Crownsilver. Sirvió de esta guisa hasta su “muerte” en el 1189 CV durante el reinado del Ret Pyrntaler. Elminster cree que Ouranalathra conoció y se hizo amiga de del Mago Real Jorunhast de Cormyr, antes de asumir la imagen de Astramas y posteriormente “cerrarse” en el reino después de su desaparición, creando vínculos con la Habitación Silenciosa, el templo de Deneir en Suzail y con su líder, el Maestro del Saber Beldrath Opalnarr.

Desde su última “vida” humana (como un sabio en alquiler en Ordulin desde cerca del 1332 Cv al 1354 CV); Ouranalathra ha centrado la mayor parte de su tiempo a una sola área de estudio e instrucción: la Alta Magia elfa. Fascinada por la naturaleza diferente y comunal de este forma de lanzar conjuros, e intrigada por el secretismo y los detalles ocultos alrededor de ella, la Dama de la Niebla ha hecho ansiosos intentos de descifrar la Alta Magia para lanzadores de magia no elfos. Hasta la fecha, sus esfuerzos no han sido más que un rotundo fracaso, pero las recientes revelaciones concernientes al Vuelo de Dragones, un fenómeno que ha acechado a las dracónicos durante milenios, y sus vínculos con la Alta Magia han significado un redoble de sus esfuerzos. Tanto Laeral como Alustriel creen que hará pocos o ningún progreso en sus actuales investigaciones pero también destacan que de llegar a los oídos de Mystra sus esfuerzos mágicos eso podría cambiar con un solo pestañeo. Un dragón blandiendo Alta Magia es algo sombrío y que da que pensar, y algo a lo que prestar mucha atención conforme pasen los años, comenta de forma seca Elminster.

Mientras sus investigaciones mágicas continúan a buen ritmo, el otro papel de la Dama de la Niebla como auto-proclamada protectora de la fe de Deneir ha dominado sus actividades a través de las tierras entorno al Mar de las Estrellas Fugaces durante muchos años. Rara vez mostrándose a ella misma y oculta en magia; retazos de niebla que no revelan su verdadera forma. Ouranalathra se sabe que ha defendido una caravana perteneciente al grupo comercial los Tres Halcones Verdes de Proskur del ataque de un grupo de bandidos patrocinados por los Zhentarim al sur del Valle del Atardecer en el 1359 CV. Al hacer esto, salvó un importante tesoro del saber en ruta hacia Berdusk y después a Candelero, donde ahora está seguro. Otras actividades atribuidas a la Dama de la Niebla incluyen salvar al guerrero enano Khanor de la Hermandad del Escudo Azul y su compañero Peldraun, clérigo de Deneir, en lo alto de las Montañas Quijada de Dragón. Atacados por orcos, Khanor habla de ver grandes nubes de niebla viajando hacia abajo en un valle profundo, emitiendo zigzagueantes relámpagos y rayos de ardiente luz, diezmando los asaltante que intentaban matarlos. De forma parecida, en su libro titulado “Una sangrienta vida recordada: Pensamientos con mi Espada en su Vaian”, el mercenario capitán marino Ordrath de Sarshel menciona una gran nube de niebla que envolvió el navío del capitán pirata Glothan “Barril de Oro” Thalabard mientras amenaza su carabela comercial dirigiéndose hacia el puerto de Selgaunt entorno al 1365 CV. Perseguidos por Glothan desde el este de la Roca del Camino, Ordrath contemplaba con ansia cuando la niebla se posó sobre su barco para engullir el navío pirata. La nube pareció entonces relucir durante tres o cuatro latidos antes de disiparse lentamente, dejando nada detrás y sin rastro de Glotha, de su tripulación de piratas o su barco. Ordrath destaca aparte como un grupo de pasajeros en su barco, altos clérigos del Señor de Todos los Glifos, dieron salmos y gracias al acabar este suceso y le contaron más tarde en privado que “la Dama de la Niebla nos vigila siempre”.

Últimamente, Ouranalathra ha escuchado rumores de otro dragón de niebla que comparte su pasión por el aprendizaje erudito y la acumulación de saber. Thalagyrt, el dragón de niebla del Norte, es sólo un nombre para ella, pero su curiosidad por conocerlo crece cada año en lo más profundo de su corazón la Dama de la Niebla se entretiene con la posibilidad de encontrar un espíritu hermano con el que compartir su vida y su pasión. Estos sentimientos son producto de su cada vez mayor edad y el miedo de incapacidad y debilidad conforme los siglos avancen. Ciertamente ha perdido mucha de su naturaleza descuidada y pasional que exhibía en su juventud y ahora es más seria, meditabunda, dada a largos periodos de larga introspección.

Ouranalathra continúa mejorando su dominio de la magia y ve el Arte como vocación fría, erudita para ser analizada, medida y dominada por la razón, deducción y el duro trabajo. De esta forma, la Dama de la Niebla rara vez crea nuevos conjuros mágicos por ella misma pero es hábil en retorcer o dar forma a dweomers existentes para darles una nueva forma. Su dominio de la metamagia es perfecto y sus concienzudas meditaciones sobre la selección de conjuros y tácticas de conjuros son insuperables excepto para los magos más poderosos y los Elegidos de Mystra. Ouranalathra, sin embargo, carece de la chispa de excitamiento y creatividad sin límites que marca a aquellos que verdaderamente abrazan el Arte y el servicio de Mystra. Es posible que su naturaleza seca y académica—desarrollada a lo largo de los años al servicio de Deneir—le haya negado las herramientas para que pueda enamorarse del Arte y por lo tanto usarlo para conseguir sus objetivos. Como ha comentado La Simbul, “sus ojos nunca relucen cuando alcanza y da forma a la Urdimbre, quedándose a un dedo de la gloria de Mystra”.

El destino de Ouranalathra

La Dama de la Niebla puede aún descubrir los secretos de la Alta Magia elfica, lo que le permitiría extender su longevidad más allá de lo que es normal para un dragón. Mantiene una buena vitalidad y salud por el momento pero es interesante destacar que a solicitado la ayuda del anciano Alto Escribano Melendilar Huantilar del templo de Deneir en Selgaunt. Ouranalathra le ha solicitado que él y sus clérigos busquen y le den acceso a saber sobre medidas curativas preventivas, tanto mágicas como mundanas, pensadas para mantener a una criatura sana y en forma y retrasar los achaques del tiempo y del envejecimiento. Como todas las criaturas, Ouranalathra teme la muerte y fiel a sus creencias, siente que si la muerte puede ser retrasada o evitada, la forma de hacerlo se podrán encontrar en la sabiduría de las edades pasadas.

Por su parte, los deneiranos reconocen y conocen las deudas que tienen a la Dama de la Niebla y harán todo lo que estén en su poder para seguirla viéndola vivir en su papel de protectora de la fe. De enemigos, Ouranalathra tiene por suerte pocos, pero el conocimiento de sus actividades se está extendiendo a través del las tierras del Mar Interior con los consiguientes rumores sobre su extenso tesoro, supuestamente amasado a lo largo de muchos siglos, aún pueden hacerla el objetivo de ambiciosos aventureros. La Simbul ha descubierto recientemente que el Mago Rojo Ghalaster de Tyratauros ha estado espiando de forma secreta en los templos del Señor de Todos los Glifos en tierras cercanas. Se sabe que posee conjuros que intentan controlar dragones y La Simbul teme que intente usar Ouranalathra para acceder y saquear los depósitos de saber de la Iglesia de Deneir. Los sucesos, como se suele decir, se están poniendo muy interesantes al este del Mar de las Estrellas Fugaces.

Autor: George Krashos

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