Los dragones suelen adorar a un dios al igual que el resto de seres mortales de Toril. Sin embargo, conforme se vuelven más poderosos los dragones sienten una necesidad menor de adorar a algún dios.
A pesar de que existe un panteón dracónico, su poder parece estar declinando conforme pasa el tiempo y son cada vez más los dragones que adoran dioses humanos en lugar de los dioses dragones. Esto es debido a que muchos dragones creen que los dioses de Faerun tienen múltiples formas y que adoptan su forma en función de la criatura a la que se aparecen.
Las dos deidades más adoradas por los dragones son Tiamat, que es adorada especialmente por los dragones cromáticos y Bahamut que suele ser adorado por los dragones metálicos.
Invariablemente conforme pasa el tiempo parece que el panteón dracónico esta abocado a desaparecer mientras que los dragones se vuelven cada vez más hacía deidades del panteón faeruniano o simplemente no adoran a ningún dios.
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