La segunda hija de la casa séptima casa de Eryndlyn, la casa Ardulaz. Thaleste fu escogida desde muy joven para entrenarse como bae'queshel y después de su salida de la Academia fue separada de la casa y entregada para que sirviera como substituta de la anterior sacerdotisa de su casa que había ocupado el puesto.
Thaleste siempre fue la más prometedora y la que más habilidad mostraba de todas las hijas de la matrona Imrae Ardulaz. Muchos dentro de la casa esperaban que a su vuelta de la Academia empezara a moverse para desbancar a su madre y darle un nuevo empuje a la casa.
Durante mucho tiempo la casa Ardulaz se había mantenido un discreto segundo plano dentro de las intrigas, languideciendo y reforzando su papel comercial. Esta práctica la había hecho sumamente rica, pero había perdido poder frente el resto de casas. Aunque sus enormes conexiones comerciales hacían que pocas casas pensasen seriamente en atacarla por miedo a las posibles consecuencias para la economía de la ciudad.
A los ojos de Thaleste, el trabajo de su madre, una administradora de talento como reconocía, había pasado y ahora tocaba aprovechar la posición de poder que tenía su casa para ascender. Sin embargo, su madre se negó siempre por una mezcla de incertidumbre, miedo, visión comercial o por el poco poder de su casa.
Thaleste ambicionaba liderar a su casa en una sangrienta guerra contra alguna de las casas que habían pasado por encima de la suya mientras lograba el favor de Lolth. A su salida de la Academia empezó a mover los hilos para empezar a preparar la caída de su madre pero ésta respondió con habilidad convirtiéndola en bae'queshel.
Su incorporación a un grupo de las características de las bae'queshel era una pesadilla para Thaleste que veía como su talento se perdía y sus ambiciones quedaban enterradas. Esta acción provocó una enorme ira en Thaleste que vio como su casa seguía sumida en su política inoperante mientras ella se veía desvinculada por completo del poder.
A pesar de que odiaba las limitaciones de las bae'queshel, el poder que le proporcionaban las enseñanzas la regocijaba y empezaba a pensar seriamente en las posibilidades que le hubiese abierto de poder ejercer el poder dentro de su casa.
Fue aprovechando el rencor y sus ansías de poder que se le apareció Vhaeraun que le ofreció ayudarla en sus acciones si le servía y si se comprometía a volver su casa a su fe cuando consiguiese el poder. Viendo una oportunidad, aceptó y empezó a poner en marcha su plan.
El primer paso fue dar un golpe de efecto y eliminar a una parte de las integrantes de las bae'queshel gracias a su habilidad, puesto que Thaleste había llegado líder un círculo de las bae'queshel, y la ayuda de diversos siervos de Vhaeraun. Al final de esa noche al menos 3 de las integrantes habían muerto, 2 habían desaparecido y dos apenas lograron sobrevivir.
Aprovechando el caos, Thaleste dispuso de un cuerpo como el suyo entre los muertos y secuestro a dos de las integrantes del bae'queshel. Así, cuando los cuerpos fueron interrogados todos respondieron, en su caso por medio de ciertas argucias con el respaldo de Vhaeraun y la culpa recayó sobre las dos sacerdotisas ausentes.
Ahora Thaleste esta libre de cualquier atadura y puede, desde las sombras, empezar a maquinar para derrocar a la matrona Imrae. Para ello ha tomado la forma de una de las hijas menos ambiciosas y con menos poder dentro de la casa, Zhaelona (que permanece a buen recaudo por si Thaleste tiene que desaparecer en algún momento dejarla como chivo expiatorio) desde donde ha empezado a maquinar y tramar para derrocar a su madre.
No sólo eso, en su poder lleva diversos objetos que guardaban las bae'queshel y que le permiten acceso a una gran cantidad de poderes y habilidades que garantizan, junto con el hecho de que todos la dan por muerta, que puede consagrarse a sus objetivos sin peligro aparente para ella a corto plazo.
De momento, por precaución, ha decidido participar en las tareas para investigar los sucesos que han tenido dentro de las bae'queshel. La muerte de un gran número ha provocado que las diversas casas nobles se lancen furibundas acusaciones entre sí y que parezca que estén dispuestas a lanzarse a la guerra entre ellas rápidamente.
Thaleste es una drow de altura media, quizá un poco por encima de la media, estilizada y de gran agilidad tanto natural como de los años de entrenamiento dentro de las bae'queshel. Tiene el pelo, de un color blanco marfil, recogido en numerosas trenzas, que suele llevar recogidas con diversos cascabeles. Éstos están hechizados, y sólo hacen ruido cuando ella lo desea y cuando bailaba para honrar a la diosa solían emitir un compás rítmico que se fundía con la canción.
Su rostro destaca por sus rasgos aguileños, con líneas muy pronunciadas definiendo su rostro y realzando su carácter serio, escrutador y ambicioso. Sólo cuando rendía tributo sus rasgos se relajaban y reflejaban alguna emoción. Su peor rasgo es su boca, porque toda ella parece transmitir su fuerza, crueldad y ambición. Pequeña, fina y siempre mostrando una sonrisa desdeñosa.
Cuando esta en la forma de Zhaelona muestra la imagen de una drow joven, apenas salida de la Academia, con un pelo corto y un cuerpo más voluptuoso que el suyo. Su cara también es diferente, siendo más redondo, más accesible, con unos grandes ojos que atraen la atención, en contraste con sus ojos verdaderos mucho más pequeños y que quedan en un segundo plano.
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